Ensalada con distintos colores.

La cantidad de colores en el plato, clave para prevenir el alzhéimer según un nuevo estudio.

Salud

Colores en el plato para prevenir el alzhéimer

Brócoli, te verde, apio, fresas, naranjas, moras, uvas, o manzanas. Estas verduras y frutas tienen en común que son ricas en flavonoides, unos compuestos con propiedades antioxidantes y que según un nuevo estudio pueden ser clave para la prevención del alzhéimer.

A estudios anteriores que hablaban de la capacidad de los flavonoides para prevenir enfermedades cardiovasculares o cáncer, se une ahora el de la revista Neurology, de la Academia Americana de Neurología, que cifra en un 20% la reducción del riesgo de deterioro cognitivo en las personas que incluyen más flavonoides en su dieta.

Hay más de 5.000 tipos de flavonoides que se encuentran de forma natural en frutas y verduras. El estudio miró distintos tipos y halló, además, que las flavonas y antocianinas son las más protectoras. Las flavonas son características de especias, frutas y verduras de color amarillo y naranja y se asociaron a un 38% menos de riesgo de demencia, que equivale, según los investigadores, a una reducción de entre tres y cuatro años de edad. Por otro lado las antoniacinas, características de los frutos rojos, se asociaron a un 24% menos de riesgo. Los arándanos son unas de las frutas con más antocianinas y tienen 164 miligramos por cada 100 gramos.

La cantidad general de flavonoides también varía mucho, por ejemplo las fresas tienen unos 180 miligramos por 100 gramos mientras las manzanas tienen alrededor de 113.

El estudio siguió durante 20 años a 49.493 mujeres con una edad media de 48 años y 27.842 hombres con un promedio de 51 años. Durante esas dos décadas, la gente completó cuestionarios sobre su alimentación, así como sus habilidades cognitivas. El estudio incluía preguntas como “¿tienes más problemas para recordar eventos recientes? ¿Tienes más dificultad de la habitual para recordar una pequeña lista de cosas?” Así los investigadores aseguran ser capaces de detectar pequeños problemas de memoria incluso cuando la persona aún no se ha dado cuenta o no tiene por qué ser detectado en un cribado.

Se clasificó a la gente en función de su ingesta de flavonoides. Los que más comían lo hacían en unos 600 miligramos diarios mientras que los que menos, tomaban unos 150 miligramos.

Después de  ajustar factores de edad y calorías totales consumidas la gente que tomaba más flavonoides tenía menos riesgo de deterioro cognitivo. El grupo que más tomaba mostró un 20% menos de riesgo que los del grupo con menos ingesta de este nutriente esencial.

 “Hay mucha evidencia de que los flavonoides son muy poderosos a la hora de prevenir que las habilidades intelectuales no disminuyan con el envejecimiento”, afirma en un comunicado Walter Wilett, autor del estudio e investigador de la Universidad de Boston (EEUU). “Nuestros resultados son interesantes porque muestran que hacer cambios simples en la dieta puede ayudar a prevenir el deterioro cognitivo”.

Los participantes del estudio que mostraron mejores resultados tomaban al menos media ración al día de zumo de naranja, naranja, pimientos, uvas, zumo de uva, apio, manzanas y peras. Willet afirma que “es posible que otros fitoquímicos tengan que ver también pero una dieta rica en flavonoides parece ser una buena apuesta para promover la salud del cerebro a largo plazo. Y nunca es tarde para empezar, porque esas relaciones se ven para las personas que los consumen desde hace 20 años pero también las que lo han incorporado más recientemente”.

El poder de la dieta y otros hábitos saludables ya ha sido relacionado con la prevención del alzhéimer. Muy recientemente un estudio británico con más de 300.000 participantes halló que mantener tres o más hábitos saludables (relacionados con la alimentación, el alcohol y tabaco o el ejercicio físico) disminuía el riesgo de alzhéimer incluso en personas con antecedentes familiares.

La importancia de prevenir esta enfermedad asociada al envejecimiento es cada vez más importante en una sociedad donde el número de mayores de 65 años crece cada año y se espera que la tasa en 2050 sea del 4% de la población, más del doble del 1,83% que la padecía en 2018.

Te puede interesar

Comentar ()