Salud

El VRS, principal virus de las bronquiolitis, se adelanta un mes y alerta a los pediatras

Sanidad ha detectado, a través del sistema de vigilancia de gripe y otros virus respiratorios, 327 casos en las tres semanas que llevamos de temporada. En el mismo período en 2019 hubo nueve detecciones y en 2018 se registraron 10.

Una pediatra atiende a un bebé en consulta.

El VRS, principal virus de las bronquiolitis, se adelanta un mes y alerta a los pediatras. Unsplash

El virus respiratorio sincitial (VRS) es un habitual de las consultas de pediatría en invierno. Este patógeno es el responsable de las bronquiolitis, la principal causa de hospitalización en niños menores de dos años. Sin embargo, esta enfermedad que habitualmente empieza a aumentar su incidencia en noviembre, está ya a niveles de esa fecha para sorpresa de los pediatras, que en algunas comunidades autónomas llevan viéndola desde verano.

El Sistema de Vigilancia de la Gripe y otros virus respiratorios en España, del Instituto público de Salud Carlos III, lleva tres semanas registrando datos y en ella ha recogido 327 casos de este virus. El año pasado no se registraron datos en estas semanas pero en las temporadas anteriores hasta las mismas fechas se habían detectado nueve casos en 2019, 10 en 2018, 29 en 2017 o 44 en 2016.

El VRS es un virus respiratorio que, por lo general, causa síntomas leves y parecidos al resfriado común. Su riesgo es sobre todo para bebés, mayores o enfermos crónicos a los que puede causar infecciones pulmonares graves. «Los síntomas son fundamentalmente mocos, tos, puede haber fiebre, falta de apetito o cansancio. Sobre todo en los más pequeños puede producir dificultad para respirar o sensación de ahogo», explica Concha Sánchez Pina, presidenta de la Sociedad Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPAP).

Sánchez Pina llama a la calma aunque sí reconoce la expectación de los profesionales en un año «muy especial». «Los niños llevan muchos meses sin infectarse, al igual que las madres que tampoco han podido por tanto pasar anticuerpos de este virus en la leche a los bebés», añade.

Desde la Sociedad Española de Neumología Pediátrica (SENP), su presidente Joan Figuerola incide también en que «no hay motivo de alarma pero sí preocupación porque se desconoce cómo va a evolucionar, ya que ha cambiado su comportamiento respecto a los años anteriores».

La investigadora y pediatra experta en vacunas María Garcés coincide en la «sorpresa que ha dado este virus, para lo que no hay aún una explicación clara». Los especialistas manejan dos hipótesis: «Suponemos que puede ser porque más niños son sensibles a esta enfermedad, y que por ello los virus que deben estar por ahí circulando se agrupan y en un momento dado producen pico. La otra es la hipótesis de la interferencia viral, que cuando domina un virus otros, como éste, no aparecen».

Ese aumento de la sensibilidad puede responder, explica Garcés, a la llamada «deuda inmunitaria». Y remite a un artículo publicado en The Lancet el pasado 22 de octubre que advertía de que con este virus se puede «pagar con interés la deuda inmunitaria». El artículo subraya que esta escasez de inmunidad tras la baja exposición al patógeno – prácticamente desaparecido desde inicio de 2020 – e incide en que es especialmente preocupante para el VRS, en el que la inmunidad disminuye con cierta facilidad. «La inmunidad que se genera frente al VRS es de escasa duración, aproximadamente seis meses. Aunque nos seguimos infectando con este virus toda la vida, es más peligroso cuando nunca lo has tenido, en bebés menores de 6 meses, y cuando eres mayor», indica Garcés.

La epidemióloga infantil subraya que «no hay alarma pero sí alerta» y afirma que los pediatras están reivindicando «que se vigile activamente el VRS, como se hace en Cataluña, para tener más datos sobre la enfermedad a nivel nacional».

La prevención de este virus, subraya Sánchez-Pina, son «las mismas que para el Covid, higiene de manos, evitar el contacto entre niños enfermos y sobre todo con los más pequeños».

Te puede interesar

Comentar ()