Salud

En pastillas y genérico en 95 países: claves de Paxlovid, el nuevo tratamiento de Pfizer contra el Covid

Un hombre camina ante la sede de la farmacéutica Pfizer en Nueva York.

Un hombre camina ante la sede de la farmacéutica Pfizer en Nueva York. EP

El arsenal terapéutico contra el Covid sigue siendo escaso dos años después de que se identificaran los primeros casos de esta enfermedad en Wuhan (China). Por eso el optimismo que cada nuevo candidato a fármaco o vacuna insufla en la sociedad y que ha vuelto estos días gracias a Paxlovid.

La farmacéutica Pfizer es la promotora de este tratamiento antiviral en pastillas que logra reducir un 89% el riesgo de hospitalización y muerte en pacientes adultos con Covid leve o moderado y riesgo de empeorar. La compañía realizó su estudio con más de 780 pacientes que tomaron placebo o el tratamiento de la farmacéutica y probó sus resultados tres y cinco días después del inicio de síntomas.

Tras la publicación de los datos, esta misma semana la farmacéutica solicitó la aprobación de Paxlovid a la Agencia Estadounidense del Medicamento (FDA). Este mismo viernes la Agencia Europea del Medicamento (EMA) anunciaba que comienza a revisar el fármaco con intención de respaldar a los países que quieran hacer un uso de emergencia antes de la autorización para su comercialización. Otros países como Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda y Corea del Sur han empezado también a analizar el nuevo tratamiento.

Esta píldora es una mezcla de dos compuestos. Por un lado un inhibidor de la proteasa del SARS-CoV2 denominado PF-07321332. Este compuesto logra bloquear la actividad de una enzima que el coronavirus necesita para replicarse, como explicó en un comunicado la propia compañía. Así, el virus no puede multiplicarse en la persona infectada. Por otro, se toma una dosis baja de ritonavir, un retroviral ya utilizado frente al VIH, que logra ralentizar el metabolismo para que el compuesto quede más tiempo en el organismo y así ayudarle a combatir el virus.

Una de las ventajas de Paxlovid frente a otros tratamientos aprobados o en ensayos es que sería el primero en poderse administrar en casa, ya que es una píldora y no un inyectable que requiera de uso hospitalario. El tratamiento se administraría en una dosis de 300 miligramos (dos pastillas de 150 mg) junto a una de ritonavir (100 mg) dos veces al día durante cinco días.

Este fármaco en pastillas es el segundo que analiza la EMA tras molnupiravir, una píldora desarrollada por Merck cuyos datos indicaron un porcentaje menor de efectividad. Conseguía reducir un 50% el riesgo de hospitalización y muerte en adultos de riesgo no hospitalizados y con Covid leve y moderada. Su uso – aunque sin autorización – ha sido avalado por la agencia este mismo viernes para que los países utilicen «en uso de emergencia, a la luz del aumento de contagios y muertes en toda la Unión Europea».

Acuerdo de precios con 95 países

Pfizer aún no ha concretado cuál será el precio del nuevo tratamiento, aunque desde Médicos sin Fronteras aseguran que en los países ricos la cuantía será similar a la de la pastilla de Merck, Molnupiravir. El de la píldora de Merck es un precio que multiplica por 40 su precio de coste.

Sin embargo, en el caso de Paxlovid, Pfizer ha anunciado un acuerdo con el Medicine Patents Pool, una fundación respaldada por Naciones Unidas (ONU) que trabaja para mejorar el acceso a los medicamentos en países de ingresos medios y bajos.  La farmacéutica firmará acuerdos de licencia voluntaria con 95 países, según ha anunciado, que podrán producir y distribuir su fármaco como un genérico.

Estos 95 países acogen a algo más del 50% de la población mundial pero según anunciaba Médicos sin Fronteras esta semana, «deja fuera a muchos países». La ONG incidía en la importancia que puede tener este tratamiento oral contra el Covid – ya que puede producirse y administrarse de forma más fácil – y demandaba una «solución real» y no un acuerdo de licencia «que crea incertidumbres y segmenta la producción y el suministro de genéricos».

«Es descorazonador ver otra licencia voluntaria restrictiva durante esta pandemia mientras los casos siguen aumentando en muchos países», resaltaba la ONG en su comunicado. La exención de las patentes de las vacunas o tratamientos ha sido un debate que por primera vez con el Covid han aprobado países como EEUU o el Parlamento Europeo. «Es extremadamente importante que los gobiernos sigan utilizando todos los medios, incluida la negativa a conceder cualquier patente sobre este tratamiento, y adopten de la exención de los ADPIC en la próxima Conferencia Ministerial de la OMC, que tendrá lugar del 30 de noviembre al 3 de diciembre, para asegurar que no haya restricciones a la producción de genéricos de este y otros tratamientos contra la COVID-19 en cualquier lugar, con el fin de garantizar un verdadero acceso mundial y salvar tantas vidas como sea posible».

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