La contratación parcial alcanzó su nivel más bajo desde 2012 el pasado año. El 14% de los ocupados tenían un trabajo con este tipo de jornada a finales de 2020, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) recogidos por el Monitor Adecco de Oportunidades y Satisfacción en el Empleo. Entre 2019 y 2020 este tipo de contratos ha caído en 0,6 puntos.

Entre 2008 y 2014 la contratación a tiempo parcial fue creciendo en España y es que según Javier Blasco, director de Adecco Group Institute, existe “cierta correlación entre el ciclo económico de crisis y la contratación parcial”. De hecho, a partir de 2014 comienza el descenso situándose el punto más bajo en el año pasado.

Blasco explica que aunque se trata de una herramienta de “flexibilidad” lo cierto es que en España está más vinculada a las necesidades económicas, tanto de empresas como de empleados, que a la conciliación, por ejemplo.

De hecho, la contratación temporal y parcial era la característica principal de los minijobs, un modelo de trabajo que funcionaba en Alemania y que el Banco Central Europeo (BCE) propuso recrear en España para atajar el drama del paro juvenil. Consistían en trabajar unas 15 horas por una remuneració de 400 euros.

¿Qué fue de los ‘minijobs’?

Josep María Batalla, profesor de Economía y Empresa de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) explica que este tipo de empleos “es una forma de reducir el paro, pero también de crear trabajadores pobres”. En este sentido, señala que en la mayoría de los casos los contratos parciales “no permiten vivir dignamente a los trabajadores” por lo que se acaba “precarizando” el mercado laboral.

Es una forma de reducir el paro, pero también de crear trabajadores pobres”

Josep María Batalla, profesor de Economía y Empresa de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC)

Sobre la evolución de la contratación parcial en 2020, Batalla señala que “los primeros empleos de los que se prescindió en la crisis del covid fueron aquellos a tiempo parcial”. Además, coincide en que estos trabajos son muy numerosos en sectores como la hostelería o el turismo.

El director de Adecco Group Institute cree que los minijobs pueden ser una “solución transitoria aunque la normativa no está preparada, si se gravan los contratos temporales”, justifica. Además, coincide con el profesor en que pueden suponer la “consolidación de la precariedad laboral”.

Fraudes

Ambos expertos señalan que la contratación parcial se utiliza en ocasiones de forma fraudulenta. Josep María Batalla añade que el fenómeno de los falsos autónomos también está vinculado a la precariedad laboral y al fraude en los contratos. En este sentido, Blasco cree que debería “reconducirse” la parcialidad para que esta fuese un mecanismo de flexibilidad como es en otros países europeos. Sobre los fraudes, indica que no deben pagar justos por pecadores y que se deberían investigar y controlar los casos en que sucede.

Para el director del Adecco Group Institute, la clave para ver si en esta crisis también se da una relación entre la situación económica y la contratación parcial va a estar en la recuperación de la hostelería y del comercio.