El informe del Defensor del Pueblo del pasado 14 de octubre en el que cuestionaba casi en su integridad la versión de los acontecimientos ofrecida por el ministro Fernando Grande-Marlaska en la valla de Melilla el pasado 24 de junio, fue “de parte” y no se atuvo a la “objetividad de los hechos”, según el Ministerio del Interior. Y esto responde, aducen fuentes próximas a Marlaska, al papel que jugó en ese texto la adjunta segunda del Defensor, Patricia Bárcena, por ser “próxima a Podemos además de una antigua responsable de la CEAR” esto es, de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado.

Efectivamente, Bárcena llegó a adjunta segunda “a propuesta de Podemos”, confirman fuentes de esta institución, además de haber sido durante 14 años, concretamente entre 2007- 2021, abogada y directora de CEAR- Euskadi. Del mismo modo señalan en el Defensor del Pueblo que las cuestiones referidas a la inmigración “son los asuntos que corresponden a su área”. Pero el informe que cuestiona Interior, “no lo elaboró sólo ella y su equipo, sino que también intervino Ángel Gabilondo”.

El área de Bárcena lleva los asuntos que corresponden a migración

En el Departamento de Marlaska insisten en “por qué nadie se pregunta quién es responsable” de un texto donde se afirmaba, entre otras cosas, que la Guardia Civil impidió auxilio sanitario a los inmigrantes que consiguieron asaltar la frontera, incluso que algunos agentes les lanzaron piedras, o que se procedió a la devolución en caliente de más de 400 personas “al margen de la legalidad”. También se denunció la falta de grabaciones o cortes en las mismas para poder confirmar la veracidad de la versión del ministro.

Aquel informe del Defensor del Pueblo cayó como un jarro de agua fría en Interior y sirvió para justificar, dicen las mismas fuentes, parte de la “cacería” parlamentaria contra Marlaska, que se vio obligado a comparecer en el Congreso para explicar los hechos en torno al asalto masivo a la valla de Melilla, saldado trágicamente, con más de veinte muertos, según la versión oficial, y más de cuarenta, a decir las ONGs.

Al ministro no sólo no le apoyó ninguno de los grupos de la llamada mayoría de la investidura, sino ni siquiera Unidas Podemos, que le puso en su punto de mira hace ya tiempo, de ahí las sospechas de Interior hacia Bárcena por haber entrado en esta institución de la mano de la formación morada y haber trabajado largos años en ayuda al refugiado. Además, el PP ha presentado la reprobación del ministro “por mentir de forma continuada”, dicen, sobre aquellos acontecimientos.

En el Defensor explican que para llegar a estas conclusiones “se solicitó y recabó información” y todo ello se completó con una visita a Melilla de Gabilondo y de Bárcena “en la que se habló con las fuerzas de seguridad, con las ONGs y se visitó el barrio chino”. En definitiva, argumentan, se hizo un amplio trabajo de campo, previo. La resolución no es de una sola persona sino de la institución. No es un texto de autor”, puntualizan

Ya en un segundo informe del 28 de noviembre -tras recoger las primeras explicaciones de Interior- ese cuestionamiento se limitó fundamentalmente a las devoluciones en caliente, según la versión de Ministerio, aunque desde la institución que preside Gabilondo aseguran que “básicamente se reiteran las mismas recomendaciones”. Ahora el Defensor está a la espera de contestación por parte de Interior para adoptar las conclusiones definitivas. Además, las organizaciones que en su día se interesaron por ese tema “van a ser informadas próximamente del estado de la cuestión”.

Recomendaciones del Defensor del Pueblo

Las recomendaciones versan sobre la revisión del protocolo de actuación con Marruecos ante los intentos de entrada irregular reforzando el enfoque de derechos humanos y atención humanitaria; potenciar la información para adelantarse a los asaltos; garantizar la integridad física y moral de los
inmigrantes; impedir actuaciones abusivas o arbitrarias; aplicación individualizada y con control judicial de los rechazos en frontera; verificación de que no se trata de un menor de edad o víctima de trata de seres humanos y que los agentes estén siempre identificados.

No fue, sin embargo, sólo el Defensor del Pueblo el que cuestionó la actuación de España en aquel trágico asalto a la valla de Melilla. Lo hicieron también medios de comunicación como la BBC, ofreciendo imágenes que vendrían a apuntar que hubo, al menos, un fallecido del lado español, algo que el ministro negó.

Luego fueron varios medios de comunicación bajo el consorcio de Lighthouse Reports -al que pertenecen El País, Le Monde' y 'Der Spiegel', entre otros- los que inisistieron también en este punto. Pero Marlaska no se movió de su posición inicial. “Ningún hecho trágico ocurrió en España”, ha insistido por activa y por pasiva el ministro. Lo demás, “es poner en la picota a la Guardia Civil”, concluyen en su entorno. Y respecto a si se siente cuestionado internamente, firman tajantes que "tiene todo el apoyo del presidente del Gobierno".