La guerra está cambiando. La fallida invasión relámpago rusa de Ucrania -que ya dura cuatro años- ha dejado muchas lecciones. La más importante es la incipiente robotización de los escenarios bélicos se revela como la gran disrupción de la guerra. La robotización ha pasado de los laboratorios al frente, y ahora es Irán el país que empieza a poner en práctica su propia combinación de drones, vehículos terrestres no tripulados y sistemas autónomos para plantar cara a enemigos tecnológicamente superiores como son los EEUU e Israel. Una tecnología que hace posible una guerra asimétrica en la que armas baratas, desechables y automatizadas pueden desgastar a potencias que llevan décadas invirtiendo miles de millones en carros de combate, naves, cazas y misiles.
“Ahora mismo sin tecnología los ejércitos tienen nulas posibilidades de ganar”, resume Ángel Gómez de Ágreda, coronel del Ejército del Aire y del Espacio en la reserva, especialista en ciberseguridad e inteligencia artificial y autor de Un mundo falaz. “Eso ha ocurrido siempre: cuando llega el acero se carga al bronce y simplemente un cambio tecnológico hace que necesites estar en él”.
La novedad es que ese cambio ya no solo multiplica la potencia de fuego, sino que abarata y amplifica la capacidad de los actores más débiles para desafiar a los fuertes. “Esta asimetría es equivalente al uso de los drones ahora mismo en Ucrania ya también en la guerra de Irán. Se están utilizando medios muy baratos, drones muy baratos que lo que permiten es desgastar al enemigo”, asegura. Esta asimetría se produce por tierra, mar y aire.
De los TEDAX a la “killing zone” de Ucrania
La robotización militar no nace en las trincheras de Ucrania, sino en escenarios mucho menos prosaicos: los pasillos de los TEDAX y las unidades de desactivación de explosivos. “La robótica tiene las 3D, de hacer cosas dirty, que son sucias, dangerous, que son peligrosas, y dull, que son aburridas”, explica Rafael de Solís, director de la División de Robótica de EM&E Group. Su unidad de robótica tiene como clientes al “Ejército de Tierra, del Ejército del Aire, de la Policía Nacional, de la Guardia Civil, de los Mossos d’Esquadra y en total proveemos a 27 países con sistemas de robotización”, asegura.
La lógica que llevó a querer salvar la vida a un TEDAX ante un explosivo o a un soldado en un campo de minas es la que ahora se proyecta sobre el frente de guerra. “En la guerra de Ucrania hay una zona que llaman la killing zone, la zona de muerte, que es cada vez más grande, pero vamos, ya está a unos 15 km a ambos lados de la línea del frente, en el que prácticamente no se puede mover nadie porque la amenaza que tienen con los drones aéreos, con los sistemas de armas, guerra electrónica y demás impide que realmente las tropas se puedan mover sobre todo durante el día”, describe De Solís. Las unidades que ocupan el terreno “están enterradas en trincheras” y, si tienen una baja, “tienen que esperarse hasta la noche para poder intentar evacuarla”.

|
Ahí es donde entran los UGV (Unmanned Ground Vehicle, vehículo terrestre no tripulado). “Los drones terrestres permiten no arriesgar más tropas para evacuar una baja que tengan en una trinchera durante el día”, señala este experto en robotización. Lo mismo para reponer munición, llevar alimentos o reforzar posiciones sin exponer a un grupo humano en un corredor plagado de drones kamikaze y artillería guiada. Esa sustitución de masa humana por masa de máquinas es, en sí misma, una forma de guerra asimétrica: obliga al adversario a gastar misiles, proyectiles y esfuerzo en destruir “trozos de hierro”, mientras preservas a tus soldados.

- UNA REVOLUCIÓN UCRANIANA
- Finales de 2024: La 13ª Brigada Khartiia realiza la primera operación combinada con drones exclusivamente (aéreos y terrestres), destruyendo posiciones rusas.
- 2025: El Ministerio de Defensa de Ucrania aprueba oficialmente 40 sistemas robóticos terrestres nacionales para uso operativo (cifra en aumento respecto a años previos).
- Mayo 2025: La Brigada Khartiia logra evacuar a un soldado herido mediante el sistema robótico Tarhan, recorriendo 24 km en zona de peligro donde los vehículos convencionales no pueden operar.
- Verano 2025: Drones terrestres asaltan una posición rusa y capturan prisioneros, marcando el primer asalto exitoso y confirmado llevado a cabo solo por plataformas no tripuladas.
- Más de 20 unidades militares ucranianas cuentan con componentes estructurales de UGV.
- Se crea el 20.º Batallón Independiente de Complejos Terrestres No Tripulados (K-2), primer batallón del mundo dedicado exclusivamente a UGV.
Mientras en los frentes de Ucrania e Irán la robotización avanza a golpe de ensayo y error, Estados como España intentan introducirla dentro de una doctrina aliada más o menos regulada. “Nosotros en EM&E Group lo que tenemos es una división de robótica que arrancó en 2001”, relata De Solís. “Llevamos como proveedores del Ejército de Tierra, del Ejército del Aire, de la Policía Nacional, de la Guardia Civil, de los Mossos d’Esquadra y en total de 27 países sistemas de robotización», subraya.
Ese conocimiento se vuelca ahora en el plan Fuerza 2035 del Ejército de Tierra, que busca redefinir la brigada pesada española con un alto grado de robotización. “El Ejército de Tierra tiene un plan muy ambicioso que se llama Fuerza 2035”, explica. “Estamos haciendo con ellos unos ejercicios anuales que se llaman TEC, ejercicios de experimentación, en el que nos invitan a las empresas de robótica y de drones” para probar sistemas y ajustar doctrinas. Entre esos sistemas está el primer dron terrestre armado español. “Somos la única empresa que ahora mismo está colaborando con el Ejército en tener un dron terrestre con un sistema de armas, con ametralladoras, para que al final si tuviéramos que enfrentar una amenaza fuera máquina y máquina”, afirma De Solís.
La guerra de Ucrania es una referencia constante. “Hay muchas lecciones aprendidas de los ucranianos y lo que han hecho con operaciones terrestres enviando drones terrestres con ametralladoras contra posiciones enemigas”, apunta. “De toda la experiencia se está beneficiando también el Ejército español para entender un poco cómo es la guerra del futuro”.

Ahorrar dinero y salvar vidas
El argumento económico es uno de los más contundentes. “Es mejor arriesgar el robot que arriesgar a un pelotón de infantería española en una misión”, dice De Solís. Desarrollar robots serios –de más de 200 kilos, capaces de moverse en todo terreno, cargar munición, evacuar heridos o portar un arma– requiere una inversión notable en ingeniería mecánica, electrónica, telecomunicaciones y usabilidad. “En cuanto a inversión en I+D hay un coste importante”, reconoce, que en su caso asume la propia empresa sin contratos específicos de desarrollo con el Ejército.
Pero una vez amortizada esa inversión, el coste unitario resulta comparativamente bajo. “Estamos hablando de que son tres o cuatro veces menor que lo que pueda costar un robot de algunos otros países que están comercializando”, afirma De Solís sobre sus UGV frente a competidores extranjeros. Y sobre todo, “el coste de un carro de combate no tiene nada que ver con el coste de un UGV, incluso de un UGV armado con un sistema de armas con ametralladora; es muy inferior”, insiste. Incluso es inferior frente a un simple vehículo 4×4 con torre de ametralladora.
En términos estrictamente asimétricos, eso significa que un actor con recursos limitados puede desplegar decenas de robots donde antes apenas podía mantener unos pocos blindados ligeros. Los drones iraníes están elevando la factura del ataque americano e israelí. Un dron Shahid cuesta menos de 30.000 euros frente al misil Patriot que se usa para interceptar el dron y que cuesta más de un millón de euros. No está confirmado oficialmente pero varias fuentes militares señalan que Irán ha derribado dos sistemas antimisiles AN/TPY-2. Un radar móvil que se tarda años en construir y que cuesta mil millones de euros.

|
La experiencia ucraniana con drones rusos e iraníes que comparten la misma tecnología puede servir ahora al Ejército estadounidense y las petromonarquías que están sufriendo los impactos de los drones iraníes. La duración de la guerra de Ucrania ha enseñado que ante los drones rusos no pueden emplear misiles Patriots, por su coste y su dependencia de terceros, así que han empezado a crear sistemas propios de drones que eliminan a drones, rompiendo así la asimetría de los altos costes de los misiles defensivos. Es el caso de los drones interceptores Octopus que quiere Trump para su guerra en Irán. Pero no está claro que Ucrania pueda facilitarles porque los necesita. Se calcula que en una semana de guerra en Irán EEUU ha gastado 800 misiles Patriots.
La tecnología de los drones y contradones evoluciona a toda velocidad. En este sentido, Gómez de Ágreda destaca cómo los que se usan en Ucrania tienen una vida muy corta y deben reprogramarse y actualizarse cada pocos meses “si no lo renuevas estás malgastando trozos de hierro”.

China: enjambres y humanoides
Mientras Rusia y EEUU libran guerras, China toma nota de las mismas lecciones que España, pero con ambiciones mucho más amplias. Un informe del think tank estadounidense CNA detalla cómo el Ejército Popular chino concibe los enjambres de drones como “la siguiente generación de guerra capaz de complementar, e incluso reemplazar, muchas plataformas tripuladas” en misiones de reconocimiento, ataque y saturación de defensas. Pekín ha pasado de reproducir modelos soviéticos básicos a desarrollar drones avanzados y, desde 2021, a acelerar los programas de enjambres autónomos impulsados por inteligencia artificial.
Según este centro de análisis estratégicos China estudia los conflictos recientes como el de Ucrania y Gaza para construir sus propios conceptos de operación, especialmente en un escenario de invasión o bloqueo de Taiwán. En su estudio Conceptos de la República Popular China para enjambres de drones en la guerra del futuro se describe cómo la industria y los centros de investigación chinos han realizado pruebas con lanzadores terrestres y aéreos capaces de desplegar decenas o centenares de drones coordinados, diseñados para abrumar defensas antiaéreas y navales. En una lógica plenamente asimétrica, pequeños aparatos relativamente baratos se conciben como arma para perforar sistemas de miles de millones de dólares.
Sobre el desarrollo de robots humanoides en China, existe poca información, pero la señal es clara. “Estamos viendo vídeos de China en YouTube y demás que aparentemente tienen ya unos desarrollos incluso en humanoides muy avanzados, y que van avanzando muy rápidamente”, admite De Solís. Nadie en la OTAN planifica tener compañías de robots bípedos en servicio antes de 2035, pero Pekín explota sus avances con valor propagandístico pero nadie sabe su desarrollo exacto. Algunos de los vídeos de humanoides que se han hecho virales recientemente son falsos, pero eso no significa que China está más avanzada en el desarrollo de robots humanoides.
De tecnología militar a civil
La frontera entre lo militar y lo civil, en cuanto a innovación, siempre ha sido muy porosa. “Todo es fácilmente extrapolable al mundo civil. Lo que ocurra en el mundo militar va a condicionar mucho la dinámica en el mundo civil”, recuerda Gómez de Ágreda. Los mismos robots que hoy acompañan a la Legión en ejercicios en Viator se prueban con la UME para detección de agentes químicos, biológicos y radiológicos. “Mandas el robot con sensores y por lo tanto el operador está en una zona de riesgo y es el robot el que te está indicando si hay algún tipo de peligro”, explica De Solís.
Los sistemas en los que hoy los ucranianos invierten para moverse en la killing zone del frente con Rusia o a saturar las defensas de un destructor en el estrecho de Ormuz podrían patrullar fronteras, urbanizaciones o centros logísticos. La robotización de la guerra no se quedará en el frente: se convertirá en un componente más de la seguridad cotidiana. De ahí que el debate sobre quién controla a las máquinas, en qué condiciones y bajo qué reglas, ya no sea solo cosa de militares.
Irán: la asimetría robotizada

Irán lleva años escribiendo su manual de guerra asimétrica con medios analógicos: lanchas rápidas cargadas de explosivos, minas marinas camufladas, misiles antibuque, redes de milicias y sabotajes a petroleros. La explosión de los drones baratos le ha dado una nueva capa de herramientas: desde los Shahed empleados en Ucrania a los drones VTOL de nueva generación. El siguiente paso, coherente con lo aprendido en Ucrania y observado en China, es la introducción de vehículos terrestres no tripulados armados y robots de combate en su panoplia.

Las fuerzas iraníes han exhibido algunos prototipos pero se desconoce la cantidad que pueden disponer. Nadie espera que Irán pueda ganar una contienda militar como la que está inmersa, pero su victoria puede llegar por la mera resistencia y prolongación del conflicto más allá de la capacidad económica de sus oponentes.
Te puede interesar
Lo más visto
Comentarios
Normas ›Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.
Regístrate para comentar Ya me he registrado