El Gobierno andaluz plantea la posibilidad de que las próximas elecciones autonómicas transcurran el 31 de mayo, lo que deja un plazo de menos de dos meses para entrar de lleno de nuevo en una campaña electoral en Andalucía. Y otra vez la izquierda alternativa apunta a ir dividida. El golpe en urnas en Aragón, primero, y recientemente en Castilla y León, no mueve ni un ápice a Podemos de su estrategia política, de concurrir en solitario -incorporando en listas a Alianza Verde- y vetando acercamientos con IU y terceros si en la fórmula que se propone está Movimiento Sumar. La única vía que vale a los morados es la extremeña, donde la ausencia del partido de Yolanda Díaz permitió el entendimiento.
Podemos bloquea. Se mantiene firme pese a que este lunes el portavoz de la formación, Pablo Fernández, repitió hasta en dos ocasiones -sin más matices- que era necesario afrontar una "reflexión" al mismo tiempo que otros actores de la izquierda coincidían en ello. Lo que levantaba ciertas esperanzas. Apenas 24 horas después, lo que ha quedado claro es que ese proceso no conllevará una reconciliación y acercamiento con el cúmulo de partidos de la izquierda. Al menos en Andalucía, con margen de cambio para las generales si nada trastoca la previsión de convocatoria en 2027. Fuentes de Podemos recalcan que no se dan esas condiciones para un acercamiento en Andalucía por la implicación de fuerzas que siguen fomentando que el PSOE actúe libremente sin presiones y sin apostar por políticas de izquierda. Una referencia sin paliativos a los magentas.
La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, arremetió este martes desde el Congreso de los Diputados contra "la operación Sumar" desplegada desde 2023 hasta nuestros días, dejando constancia de la continuidad de ese bloqueo. "La izquierda ha perdido su capacidad de transformación". "Hay que hacer una reflexión", avanzó, pero "desde todos los espacios para ver cómo hemos llegado aquí". Aseguró que cuando Podemos estaba fuerte condicionaba al PSOE en el Gobierno y movilizaba al electorado que no mueve Sánchez, pese a beneficiarse en Castilla y León por el voto útil a la izquierda.
"Podemos siempre ha trabajado para construir las candidaturas más amplias posibles. Extremadura habla muy bien de qué pasa cuando Podemos puede desplegar su proyecto al máximo de su capacidad. La gente ahí fuera nos está esperando, y si Vox sigue disparado es porque se está alimentando de un malestar" generado de la "inacción de este Gobierno". "Solo manda y se hace lo que dice Pedro Sánchez", destacó. Belarra sugirió que la desactivación del electorado que viene apoyando a Podemos es consecuencia de esa inacción, pese a que los morados se erigen como alternativa a todo eso.
El paso al lado de Díaz no sirve para el acercamiento
Los morados, con esta apreciación, ponen un amplio muro al entendimiento con partidos muy próximos como IU, y por ende, incapacitan acuerdos en el gran feudo electoral de los de Antonio Maíllo: Andalucía. Y anticipan la misma línea para unas generales, dado el compromiso de IU de seguir de la mano de otros partidos incluido Movimiento Sumar. Ni si quiera el paso al lado de Díaz, que no repetirá como candidata a la presidencia, incita a Podemos a esa reconciliación estratégica. De hecho, los morados no han dado ningún paso después del anuncio de la vicepresidenta segunda, quien era el principal impedimento para tender puentes, por los vetos a Irene Montero en la candidatura de 2023 o la posterior entrada en el Gobierno.
En privado no se determina qué gestos u acciones concretas podrían hacer todos los socios de Sumar para cambiar la perspectiva morada y abrirse a ese acercamiento. Tampoco anticipan si les valdría una salida del Gobierno -que ahora no se contempla en Sumar- para mostrar diferencias o el compromiso de IU y el resto de partidos de que se será muy exigente con el PSOE de cara al próximo ciclo. La conclusión de Podemos es que todos salvo ellos se han alejado de sus principios. Entre otros, del rotundo rechazo a la guerra.
IU no espera a Podemos en Andalucía
Sobre la incorporación de Podemos a la alianza Por Andalucía fue preguntado este martes Maíllo en Sevilla, después de lanzar el borrador del programa electoral de la coalición de los socios de Sumar, de la cuál es el candidato. "Quien se quiera incorporar, que se incorpore, pero esos debates no nos corresponden a nosotros", apreció, señalando implícitamente con ello a Belarra en Madrid. En la coalición llevan desde el verano pasado sin esperar que Podemos se sume en Andalucía. Tampoco en unas generales. Creen que independientemente de lo que pase el objetivo que tienen los morados es claro, y cualquier cosa que sea cooperar y no liderar no es posible. Y este es el momento de los sacrificios, vienen diciendo los socios de la refundación de Sumar a nivel estatal, de priorizar un proyecto común sobre las siglas.
Maíllo recalcó que la unidad ya existe con IU, Movimiento Sumar, Verdes Equo e Iniciativa del Pueblo Andaluz en la autonomía. Se ha configurado un espacio "de abrazo" a "todo tipo de organizaciones", pero es algo que viene desde 2022, donde sí quiso entrar Podemos. A su juicio, lo que se debe hacer es quedarse, no irse. Pero en ningún caso se va a seguir centrando el principal debate de la coalición en ese asunto. "Somos gente seria. Quien quiera venir, que lo haga (...) pero nuestra función ahora es ofrecer un proyecto político con credibilidad y con voluntad de gobierno". Descartan que se vaya a esperar hasta el último momento como en las anteriores elecciones, donde la tardanza de Podemos le dejó oficialmente fuera de la coalición, aunque hubo acuerdos para incorporaciones en listas.
Hay voluntad de entendimiento por parte de Podemos Andalucía con IU. La estrategia de la dirección ha generado distanciamiento con la coordinadora autonómica
Maíllo actúa a conciencia, sabiendo de las diferencias entre Podemos Andalucía y el partido a nivel estatal. La posición desde Madrid choca con la voluntad de entendimiento que viene manifestando la federación andaluza desde hace meses, más después de esos trágicos resultados al ir por separado. La colaboración dentro de la confluencia estos años ha sido muy buena. De hecho, Podemos fue la fuerza más representada con 3 de los 5 puestos.
Se observa un claro distanciamiento entre las posiciones de Madrid y Podemos Andalucía si se atienden a los últimos movimientos. La semana pasada Juan Antonio Delgado -afín a la dirección estatal y exdiputado nacional- comenzó su precampaña con un acto en el que no participó la coordinadora autonómica de Podemos, Raquel Martínez. Tampoco estará este sábado en Sevilla, en un acto que los morados bajo el eslogan La izquierda valiente que necesita Andalucía. Está previsto que asista Belarra. Con Delgado la semana pasada si estuvo, por ejemplo, la diputada granadina Martina Velarde, fiel al núcleo de Belarra.
Hay que recordar que Martínez firmó el año pasado un manifiesto por el entendimiento con el resto de la izquierda lanzado por el exdiputado Diego Cañamero, quien es miembro de la dirección de Podemos Andalucía. Él mismo sigue reclamando unidad a día de hoy con varias publicaciones en redes. Para muchos en Andalucía está pesando más llegar sin cesiones a unas generales para no torpedear la candidatura de Montero. Hay resquemor por la ausencia de consultas sobre pactos más allá de unas primarias para refrendar o no a Delgado como candidato. Habrá que ver cómo reacciona la cúpula de Podemos Andalucía tras el cerrojazo definitivo de Belarra.
Por Andalucía será crítico con el PSOE
Mientras Podemos echa en falta un socio de gobierno que condicione al PSOE sin flaquear a nivel nacional, Maíllo apunta una campaña de presión a los socialistas en Andalucía y de diferenciación de proyectos políticos sin cerrar la puerta a una colaboración de gobierno si se da el caso, algo que parece complicado de acuerdo a las encuestas más recientes. Habrá una faceta dura, pero no un giro completo en las relaciones con el PSOE a consecuencia de los malos resultados en Castilla y León. Es más, Maíllo considera que lo sucedido el domingo no puede darse en Andalucía. No ve al PSOE creciendo por su izquierda tras años demostrando cómo gestiona, creen que hay camino para que la izquierda transite y el objetivo es sacar de la abstención a medio millón de electores.
Para esa diferenciación con los socialistas se hará hincapié en los servicios públicos, especialmente en la sanidad tras la crisis de los cribados de cáncer. De hecho, Maíllo lanza un órdago: que los médicos que trabajan en la sanidad pública no puedan hacerlo a la vez en la privada. Igualmente, alude a la educación y en la dependencia frente a procesos de "privatización" que se le denuncian al Gobierno de Moreno Bonilla. El borrador del programa también toca cuestiones como la recuperación de una banca pública, medidas para la intervención de los precios de la vivienda y contra la desigualdad social y territorial, pero también contra la despoblación en entornos rurales y de interior.
A nivel nacional, a priori, la principal reivindicación de la semana a los socialistas, la inclusión de la prórroga de los contratos de alquiler en el decreto anticrisis por la guerra de Irán que se pide desde IU y Movimiento Sumar, no encontrará luz verde el próximo viernes en el Consejo de Ministros extraordinario. El PSOE recalca que no añadirá nada que haga peligrar el voto positivo de Junts en una futura convalidación en el Congreso.
Te puede interesar
Lo más visto
Comentarios
Normas ›Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.
Regístrate para comentar Ya me he registrado