La decisión no se tomará en España, corresponderá a la dirección del Grupo Volkswagen en Alemania. De ella dependerá, de algún modo, salvar o enterrar uno de los símbolos de la historia reciente de nuestro país. La pervivencia o no de la marca SEAT en las carreteras forma parte del profundo plan de ajuste que la compañía germana aprobó ayer inicialmente y que plantea medidas sobre el futuro de varias plantas o el despido de decenas de miles de trabajadores en Alemania y otros puntos de Europa. Por el momento, el acuerdo conocido anoche, deja en el aire el futuro de la marca SEAT.
A falta de conocer la letra pequeña del plan, en realidad a la marca SEAT la está ‘matando’ la transición eléctrica de la automoción y la feroz competencia asiática. La paradoja es que quien puede dar el estoque final al emblema del desarrollo industrial español de los años 60 y 70 puede ser su ‘hermano’, la segunda marca de la compañía española, la correspondiente a su línea eléctrica e híbrida: CUPRA.
La Sociedad Española de Automóviles de Turismo (SEAT S.A.) nació hace ahora 76 años, en 1950, promovida por el Instituto Nacional de Industria en un intento por ‘motorizar’ España. Sus primeros modelos se rigieron bajo licencias de Fiat y en 1953 se estrenó con el SEAT 1400. Cuatro años después nacía su primer gran éxito, el SEAT 600, el modelo que democratizó la movilidad sobre ruedas en nuestro país. En la década de los 80 llegaron otros de sus éxitos: el SEAT Panda, que se fabricó de 1980 a 1986 y el SEAT Ibiza )1984), su primer modelo propio.
Cupra, más coches y más rentables
La alianza que SEAT firmó con Volkswagen comenzó en 1986 y por ahora no se sabe cómo continuará, pero quizá de otro modo. Lo que el grupo alemán podría reconsiderar por ahora es la producción de una de las dos líneas de producción, la menos electrificada, -SEAT- y centrarse en la vía eléctrica en auge que ya representa CUPRA, la otrora marca deportiva de SEAT que desde 2018 se ha transformado en su apuesta de futuro para la automoción eléctrica.

En los últimos años, la progresiva electrificación del mercado de la automoción parece haber sentenciado a la marca matriz de la compañía de automoción española. La pugna de sus dos líneas de producción, SEAT y CUPRA, la está ganando esta última. El año pasado fue el primer ejercicio en el que SEAT S.A. cerró el ejercicio con un giro en sus ventas: CUPRA vendió en todo el mundo más unidades que SEAT, 328.000 vehículos frente a 257.000. SEAT ha visto cómo en el último lustro el mercado se decantaba claramente por sus modelos CUPRA mientras que SEAT se quedaba lejos de los 391.000 vehículos que vendió en 2021.
Volkswagen debe decidir hasta qué punto irá relegando la producción de modelos SEAT y si, como se ha apuntado en algunas fuentes, podría suspender su producción total en 2029. Por el momento no ha trascendido que el plan pueda ir acompañada de ajustes relevantes para la planta de Martorell (Barcelona), por la que Volkswagen ha apostado como una de sus factorías, o en la planta de Landaben de Navarra. SEAT cuenta con cerca de 14.000 empleados en España.
Actualmente es sólo en Martorell donde SEAT produce algunos de sus modelos como el SEAT 'Ibiza', el 'Arona' y el 'León', además de modelos de CUPRA como 'Formentor' y 'León' . En la Planta de Navarra sólo se producen modelos de Volkswagen (T-Cross, Taigo y el ID Cross/ID.2) y de Skoda (Epiq).
Un mercado difícil para SEAT
La realidad hoy es que la línea de modelos eléctricos de la compañía en la que se ha convertido CUPRA ha sobrepasado a la marca madre de la empresa. CUPRA representa ya el 54% de las ventas de SEAT S.A. y su tendencia es seguir creciendo. Por el contrario, los modelos de la marca SEAT han visto cómo sus ventas descendían o se estancaban casi a la misma velocidad que la línea eléctrica no ha parado de crecer. Modelos eléctricos como el ‘Formentor’, ‘León’, ‘Born’ o ‘Terramar’ son además más rentables por unidad vendida que los modelos SEAT.
Desde SEAT ayer recordaban que por el momento no hay ninguna decisión adoptada. Desde el comité de empresa de SEAT se calificó de "inaceptable" que la histórica marca SEAT pueda llegar a desaparecer. Instaron a las administraciones públicas a actuar para evitar la posible desaparición de la histórica marca.
10.000 millones de inversión
El presidente del comité de empresa, Matías Carnero, recuerda que la electrificación de SEAT ha requerido 10.000 millones de inversión y que este plan ha comportado también fondos públicos, por lo que "si desapareciera la marca, alguien tendría que pedir responsabilidades al consorcio alemán", ha subrayado: "Si esto fuera cierto, habría que montar un plan B para buscar una alternativa”. Carnero insiste en la importancia de lograr una segunda plataforma de vehículos eléctricos en la planta de Martorell para garantizar así el futuro del empleo en la empresa.
El Consejo de Supervisión de Volkswagen volverá a reunirse hoy para discutir más detalles del plan de ahorro de la compañía, que pueden suponer cambios relevantes en fábricas de Alemania y recortes de miles de empleos en todo el mundo. El Grupo Volkswagen atraviesa una difícil situación debido al aumento de la competencia de los fabricantes chinos, la caída de sus ventas en China y a los aranceles de Estados Unidos.
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