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Final explicado de 'Toda la verdad de mis mentiras', la nueva adaptación de la exitosa novela de Elísabet Benavent

Final explicado de 'Toda la verdad de mis mentiras' y las diferencias con el libro de Elísabet Benavent
Final explicado de 'Toda la verdad de mis mentiras' y las diferencias con el libro de Elísabet Benavent | Netflix

Netflix ha vuelto a recurrir al universo literario de Elísabet Benavent después de tres adaptaciones de sus libros que funcionaron notablemente dentro del catálogo. La plataforma lanzó hace unas semanas Toda la verdad de mis mentiras, adaptación de la novela homónima que llegó en forma de miniserie de cinco episodios y que desde su estreno el pasado 28 de agosto se ha mantenido con firmeza en el top 10 del gigante del streaming.

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De qué trata la miniserie

La historia parte de una premisa aparentemente sencilla. Un grupo de amigos se reúne en una autocaravana para celebrar una despedida de soltera. El viaje pronto se convierte en un escenario en el que salen a la luz secretos, rencores y sentimientos que tenían escondidos. La serie juega buena parte de su recorrido a retrasar esas respuestas y, aunque en algunos momentos puede parecer que estira demasiado el misterio, el último episodio termina conectando las piezas.

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Tiene como protagonistas a Coco (Itziar Manero) y Marín (Daniel Ibáñez), dos mejores amigos y compañeros de piso que llevan años evitando cruzar la línea entre amistad y amor. Muestran a lo largo de los episodios una gran conexión, algo que podría tener que ver con que ya coincidieron en Manual para señoritas. El reencuentro hace que su elección como pareja protagonista resulte especialmente acertada y facilita que la audiencia se crea desde el primer minuto esa relación tan especial.

Con ellos están Blanca (Clara Sans), Gus (Ricardo Gómez), Aroa (Lucía de la Fuente) y Loren (Brays Efe), un grupo que llega al viaje con sus propias cuentas pendientes.

Final explicado de 'Toda la verdad de mis mentiras': ¿qué pasa con Coco y Marín?

La historia de Coco y Marín termina confirmando lo que la serie había ido dejando entrever desde el principio. Los dos están enamorados, pero llevan años evitando reconocerlo por miedo a perder su amistad. Durante el viaje finalmente pasan la noche juntos, pero Marín se bloquea después y decide alejarse.

Su infancia, marcada por la inestabilidad familiar y el alcoholismo de su madre, ayuda a entender esa reacción. Coco representa para él una constante y convertir esa relación en algo romántico supone arriesgar lo único que considera "seguro". El problema viene cuando, tratando de protegerla, termina haciendo que Coco se marche del piso y deje atrás su vida juntos.

Su hermana pequeña, Gema, consigue hacerle ver el error y Marín finalmente acude a la galería donde trabaja Coco para confesarle lo que lleva años evitando. Le dice que está enamorado de ella y que quiere construir una vida juntos. Coco acepta, pero le pide que deje de llamarla Coco y utilice su nombre real, María. Es un pequeño gesto que simboliza que ambos están dejando atrás la relación que tenían para empezar otra de manera distinta.

El salto temporal confirma que la decisión funciona. Marín y María aparecen en la escena final casados y con dos hijos, tomando algo en un bar con Blanca y Loren. Se muestra así que aquello que pensaban que podía destruir su amistad termina siendo la vida que llevaban años buscando.

El desenlace para el resto del grupo

Uno de los misterios que más tarda en resolverse es qué ocurrió entre Aroa y Marín. La serie insiste durante varios episodios en ese pasado sin explicarlo completamente, algo que puede llegar a resultar excesivo. Finalmente se descubre que Aroa, después de numerosas escenas de celos y discusiones durante su noviazgo, le pidió a Marín que eligiera entre ella y Coco, y que él terminó escogiendo a su mejor amiga, algo que deja llena de rencor a Aroa y hace tambalear la buena relación que tenía con la protagonista.

La revelación sirve como detonante para que exploten el resto de secretos del grupo. Blanca, que aparentemente tiene una vida perfectamente ordenada y está a punto de casarse, parece haber mantenido un contacto más allá de la amistad con Gus, el ex de Coco. Esa infidelidad hacia su prometido le hace cuestionarse una boda que ya no siente como propia y termina cancelándola.

El final también ofrece una segunda oportunidad a Gus, que tras descubrirse la realidad de su relación con Blanca, se aleja del grupo. Años después, en la escena final, "el poeta" vuelve a coincidir con sus amigos y descubre que Blanca trabaja como abogada voluntaria en la asociación donde él participa en una lectura de poemas. No se confirma que vuelvan a estar juntos, pero la serie deja abierta esa posibilidad dándolo a entender y, sobre todo, muestra que el grupo puede volver a reunirse después de todo lo ocurrido.

¿Es fiel la adaptación al libro? Posibles diferencias con la historia original

El cambio más evidente está en el punto de vista. La novela cuenta la historia desde Coco, mientras que la serie convierte el relato en una producción coral. Eso permite conocer mejor a personajes como Blanca, Gus o Aroa y entender sus decisiones desde dentro, pero reduce inevitablemente el espacio dedicado a la introspección de Coco.

Itziar Manero (Coco) y Daniel Ibáñez (Marín) en 'Toda la verdad de mis mentiras'
Itziar Manero (Coco) y Daniel Ibáñez (Marín) en 'Toda la verdad de mis mentiras' | Netflix

También cambia el ritmo. El libro puede detenerse durante cientos de páginas en pensamientos, relaciones y antecedentes. La miniserie, al contrario, tiene que concentrar esa información y convertirla en conflictos visibles. Esa transformación explica una de las sensaciones que puede producir la adaptación frente a la novela. En algunos momentos parece que faltan piezas, especialmente alrededor de Aroa y Marín. Sin embargo, el último episodio recupera buena parte de esa información y termina dando sentido a una estrategia basada en acumular preguntas y exprimirlas hasta poder dar respuestas.

La apuesta más que consolidada de Netflix con Elísabet Benavent

Con Toda la verdad de mis mentiras, Netflix suma una cuarta adaptación de una obra de Elísabet Benavent después de Valeria (2020), Fuimos canciones (2021) y Un cuento perfecto (2023). La trayectoria de la autora, que cuenta con una amplia comunidad de lectores y una larga lista de novelas publicadas, explica parte de la expectación alrededor de cada nuevo proyecto. Con esos títulos ya en el catálogo, queda abierta la pregunta de cuál será la próxima novela de Benavent que llegará a la pantalla.

Al final, el verdadero conflicto va más allá de los sentimientos de sus protagonistas, como ya nos tiene acostumbrados la escritora valenciana. En este caso está en un grupo de amigos que llevaba años intentando mantener el equilibrio a base de silencios.

Ese viaje obliga a todos a dejar de interpretar el papel que les había tocado y aceptar que sus vidas no eran exactamente como las habían contado. Las verdades no solucionan todo, pero permiten que puedan empezar de nuevo y que cada uno pueda tener un final feliz dejando atrás los errores.

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