Esta es la última Semana de Alto Nivel en Naciones Unidas para el presidente del Gobierno en esta legislatura. Y en ella no se encontrará con Donald Trump frente a frente. Pedro Sánchez no acudirá a la recepción que el mandatario norteamericano ofrece, como país anfitrión, a los cabezas de delegación de los países con motivo de la apertura del 81º periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU. La razón es que había cerrado ya una "agenda privada", que la Moncloa no detalla, antes de recibir la invitación del presidente de EEUU. No hay "razones políticas", señalan. Solo motivos de "agenda".
La ausencia de Sánchez a la recepción de Trump se conoció este martes, cuando ya el presidente se encontraba en suelo estadounidense, puesto que en los días previos la Moncloa había informado de que quedaba pendiente la decisión. Preguntada la ministra portavoz en Madrid, tras la reunión ordinaria del Gabinete —que en esta ocasión, por tanto, presidió el vicepresidente primero, Carlos Cuerpo—, hizo hincapié en la "importancia de esta semana", tanto en la agenda exterior del líder socialista como en el "contexto internacional tan complejo" que domina el mundo. "Y un evento de esta magnitud, de estas características, se prepara con muchísima antelación, con muchísimo tiempo, con una agenda y con unos encuentros y unos cometidos muy concretos", respondió Elma Saiz, y si Sánchez no acude a la cena ofrecida por Trump es "básicamente porque la invitación llegó hace escasas fechas, cuando ya estaba todo preparado".
En el Ejecutivo recuerdan que esta cena es "un evento social, no de trabajo": "No hemos ido todos los años y este no nos ha cuadrado. La invitación llegó hace pocos días. El presidente tenía ya agenda privada cerrada y por eso no puede asistir"
Fuentes de la Moncloa recordaban que esta recepción es "un evento social, no de trabajo". "No hemos ido todos los años y este no nos ha cuadrado. La invitación llegó hace pocos días. El presidente tenía ya agenda privada cerrada y por eso no puede asistir a la recepción. No hay razones políticas para no ir", indicaban.
¿Pero qué "agenda privada" tiene Sánchez? En la agenda pública de la Moncloa, el último acto del presidente que aparece este martes es a las cuatro de la tarde (hora local, 22 horas en España): participa en el encuentro del grupo de Defensores de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), un diálogo sobre la financiación para el desarrollo que se celebra en la sede de Naciones Unidas, en Nueva York, y al que asistirá con la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen. A partir de esa hora, no aparece nada más. El jefe del Ejecutivo, continúan en la Moncloa, "tiene agenda privada en los márgenes de la Asamblea General de la ONU". ¿Y cuál? No hay respuesta: "La agenda privada no se comunica". En esa expresión caben desde encuentros bilaterales hasta grabaciones de entrevistas con medios de comunicación estadounidenses. La Moncloa sí adelanta que el líder socialista será entrevistado, entre otros, por Bloomberg o por la periodista Christiane Amanpour (CNN).
En 2025 no asistió porque quien sí estuvo fue el Rey como cabeza de la delegación española. En 2024, con Biden en la Casa Blanca, no pudo ir porque le coincidió con su discurso en la ONU. Sí estuvo en 2018 y 2019, con Trump, y en 2022 y 2023, con Biden
Sánchez sí estuvo presente este martes, junto a Aagesen y a su ministro de Exteriores, José Manuel Albares, en el arranque del 81º periodo de sesiones en la ONU, en la que intervendrá Trump. Su siguiente salto en la agenda, a las ocho de la tarde en España (14 horas en Nueva York), es el homenaje a la escritora y periodista Gloria Steinem, referente del movimiento feminista estadounidense, fallecida el pasado 3 de septiembre a los 92 años, en el Microsoft Experience Center de la ciudad. Acto al que acude con Aagesen. Una hora más tarde, es Albares quien le acompaña en su participación en el Diálogo de Alto Nivel Proteger los derechos de la infancia frente a la Inteligencia Artificial: coalición por los derechos de los niños y su protección en la era de la IA como instrumento operativo', en la sede de la ONU. Y el último acto de su agenda, por tanto, ya a las 16 horas de NY (22 en España), es su intervención en el grupo de defensores de los ODS, de nuevo con la vicepresidenta tercera.
Saiz recordaba que el año pasado, en 2025, no fue tampoco Sánchez a la cena ofrecida por Trump, pero la razón es que el Rey fue quien encabezó la delegación española, y por tanto fue él quien acudió tras recibir la invitación del mandatario norteamericano. En 2024 tampoco pudo estar el presidente: en aquel año, el demócrata Joe Biden seguía en la Casa Blanca, pero coincidía la cena con la intervención del líder español ante la Asamblea General de la ONU. En 2018 y 2019, los dos primeros años en que Sánchez viajó a Nueva York como presidente, sí acudió junto a su esposa, Begoña Gómez, a las recepciones ofrecidas por Trump, que entonces se hallaba en su primer mandato. En 2020 y 2021 no hubo por la pandemia de covid-19. En cambio, sí que estuvo Sánchez en las que ofreció Biden en septiembre de 2022 y septiembre de 2023, informa EFE.
La portavoz volvió a poner de relieve el viaje de Sánchez y de varios de sus ministros a Naciones Unidas, una presencia, señaló, "importantísima" para defender los "valores fundamentales" de la política exterior española y de la Unión Europea, una "coherencia" en política internacional que pone "en el centro los derechos humanos" en un contexto internacional tan complejo.
1 Comentarios
Normas ›Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.
Regístrate para comentar Ya me he registradoTe puede interesar
Lo más visto
hace 1 hora
A ver, que ya sabemos todos que este meapilas autocráta, ciego de amor por sí mismo y su paloma, sólo sirve para pasear su estética por el mundo.
Trump, no es santo de mi devoción, ni es agradable escuchar sus soflamas imperialistas (del siglo XXI).
Pero es que el Presidente del Gobierno de España, debería ser un diplomático en sus formas, aunque no comulgar con el yanki.
Le gusta el postureo, sobre todo el ideológico, y tiene sus días contados, así que está rentabilizando su poltrona, porque lo que es, pensar en España y los españoles, como son los ceutíes, se la sopla, se la trae al pairo. Él a lo suyo, mentir, manipular y a comprar a todo hijo de vecino que le hagan gracia sus miserias.
Un traidor, un cobarde, un corrupto…
V.E.R.D.E.