Solo quedaban dos años para poder decir que la crisis había acabado. Eso, de acuerdo con los vaticinios del Gobierno hasta este verano. Sin embargo, el impacto económico de la crisis catalana y la consiguiente rebaja de las previsiones de crecimiento y empleo de los principales servicios de estudios han hecho pensar a más de uno que tal vez habrá que esperar otro año más, hasta 2020.

Los buenos datos de empleo que arroja la Encuesta de Población Activa (EPA) del tercer trimestre del año, justo antes de la celebración del referéndum del 1-O, son suficientes a priori para cuadrar las cifras del Gobierno y mantener la línea de meta donde está, en 2019.

La frontera la pone el empleo. Desde el Ejecutivo se ha repetido en muchas ocasiones que la crisis se habrá superado cuando España vuelva a tener los más de 20 millones de ocupados desde los que se despeñaron las cifras de empleo a partir de 2007. Ocupados para el Gobierno, cotizantes para la Seguridad Social, compradores para los promotores de viviendas…todos afectados.

El Gobierno situaba en julio el fin de la crisis en 2019

Y así se esperaba en el cuadro macroeconómico que el Gobierno dio a conocer el pasado 3 de julio que se remitió a Bruselas y así se ha sostenido después en el Gobierno. Solo el ministro de Hacienda, Cristobal Montoro, indicó como un verso suelto también en pleno verano que la fecha clave sería 2020.

Así es que, en verano, el Ejecutivo contaba entre sus documentos con que en el cuarto trimestre de este año hubiera 19 millones de ocupados, que aumentaran hasta los 19,5 millones en 2018 y que se superaran los 20 millones en 2019. Ese era el año del fin de la crisis.

Para ello, España debería generar en el segundo semestre de 2017 unos 212.700 puestos de trabajo. Sin embargo, esta marca se ha visto más que superada con la creación de casi 236.000 nuevos empleos solo en el tercer trimestre. España ha sobrepasado en estos tres meses los 19 millones de ocupados. Y en todo el año, la creación de puestos de trabajo se va por encima ya de los 521.000.

Sin embargo, la última EPA de cada año suele ser relativamente pobre, una vez pasa de largo el efecto empleo de las vacaciones de verano. Sin ir más lejos, en el año 2015 solo aumentó la ocupación en 45.500 personas en ese periodo, mientras que en 2016 incluso descendió en 19.400 personas.

Cambio de rumbo, menos empleo en 2018

Además, antes de conocer este dato, el Gobierno volvió a revisar el cuadro macroeconómico en octubre, dentro de la remisión a Bruselas del Plan Presupuestario de 2018. Estas nuevas previsiones incluyen variaciones respecto a julio, por el impacto esperado de la crisis institucional en Cataluña sobre la economía.

El Ejecutivo ha elevado la previsión de crecimiento del 3% al 3,1%, con una mejora de la tasa de paro del 17,4% al 17,2%. Sin embargo, se ha mantenido el pronóstico de creación de 500.000 nuevos empleos en el conjunto del ejercicio.

Para 2018, el Gobierno espera que España cree 425.000 nuevos puestos de trabajo, 78.000 menos que lo previsto en julio, mientras que la patronal de empresas de empleo temporal Asempleo eleva esta cifra a los 480.000 empleos, también con una rebaja sobre sus expectativas iniciales.

El Gobierno, Asempleo o la AIReF ya han rebajado sus previsiones para 2018 por Cataluña

Así pues, obviando el cuarto trimestre de este año, si se suman los 19.049.000 empleos existentes y los 425.000 previstos para el próximo año por el Gobierno, resultaría que en 2019 haría falta crear alrededor de medio millón de empleos para dar por cerrada la crisis, algo en principio asequible dado el actual devenir económico.

Nadie pone la mano en el fuego

Ahora bien, el escenario a futuro es de desaceleración e incluso la Autoridad Independencia de Responsabilidad Fiscal (AIReF) cree que España podría crecer solo un 1,5% ya en 2018 por el golpe económico que supondrá el desafío catalán.

Preguntado por esta cuestión, el responsable de Coyuntura de la Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas), Raymond Torres, cree que será “difícil” alcanzar los 20 millones de empleos en 2019 sumando el efecto catalán y la desaceleración.

El escenario de previsión de Funcas hasta ahora era de 19,7 millones de ocupados, inferior a la del Gobierno, contando con una moderación progresiva de la creación de empleo.

La gerente del Instituto de Estudios Económicos (IEE), Almudena Semur, cree que a día de hoy se podría cumplir este vaticinio. El Instituto espera que la tasa de paro roce el 15% en 2018. Pero la incógnita de lo que ocurrirá en Cataluña, hace que no haga un pronóstico seguro: “En estos momentos es difícil de prever”, ha asegurado.

Otros analistas calculan que el PIB español tendría que alcanzar un crecimiento promedio del 3% durante los próximos dos años para poder alcanzar los 20 millones de euros en un horizonte de dos año.