El Ministerio de Empleo y Seguridad Social ha ofrecido este viernes los primeros datos de paro registrado y afiliación correspondientes al mes de octubre, en el que se ha alcanzado el climax del conflicto independentista en Cataluña a raíz del referéndum del 1-O. Los resultados muestran que, en plena fuga de empresas y de caída del turismo, la creación de empleo se ha frenado en seco, frente a un importante repunte de la ocupación a nivel nacional. Además, en términos de paro, Cataluña es la comunidad autónoma que más desempleados ha sumado en el último mes, aunque se trata de un registro relativamente normal puesto que se trata de una de las regiones con más población activa.

Los detalles, en cualquier caso, dan lugar a interpretaciones más matizadas. Con carácter general, la Seguridad Social ganó en octubre una media de 94.368 afiliados (+0,5%), su segundo mejor dato en este mes desde 2005 tras el logrado en 2016, cuando el sistema sumó 101.335 cotizantes. Sin embargo, los datos desagregados por comunidades autónomas ofrecen cifras para la reflexión.

El fin de la época estival marca un lógico descenso de la afiliación en lugares como Baleares (-6,6%). En el caso de Cataluña, el avance de la afiliación ha sido de tan solo 1.702 personas, un 0,05% más. Si se compara la cifra con la octubre del pasado año, en la que es cierto que se registró el mejor octubre desde antes de la crisis, el crecimiento de los ocupados en la región fue de 5.858, un 0,18% más. Hablamos en ambos casos de resultados muy pobres que hablan de estancamiento, pero la cifra de octubre de 2017 se ha acercado a la congelación.

Además, el crecimiento medio de la afiliación total estuvo entre el 0,5% y el 0,6%, sin embargo el avance en Cataluña ha sido menor este año.

La cosa cambia si se hace un análisis por provincias. En el caso de la cosmopolita Barcelona, la contratación ha crecido en 26.000 personas, algo por debajo de los registros de octubre de 2016. Así, los datos agregados son pobres porque ha caído la afiliación en el resto de las provincias, sobre todo en el caso de Girona (-10.996) y Lleida (8.043). Eso hace que la evolución de la contratación respecto a septiembre se aproxime a cero en toda la comunidad autónoma.

Lo que no se sabe es cómo habrían evolucionado estas cifras en un contexto sin conflictividad política. Este dato coincide con el aviso que daba el sector turístico catalán en plena crisis institucional. A mitad de mes, las empresas turísticas ya cifraban las pérdidas en 1.800 millones de euros. Pero además, independientemente del sector, los empresarios vienen avisando de que la peor amenaza para el empleo es la incertidumbre, porque no permite a las empresas planificarse y contratar con seguridad.

El dato de afiliación en Cataluña contrasta además con el de la Comunidad de Madrid, que ha superado los registros de octubre del pasado año con 39.219 afiliaciones más respecto a septiembre, un 1,31% más. No obstante, en una comparación entre Madrid y Barcelona, resultad que la ciudad condal creó más de la mitad del empleo que se creó en toda la Comunidad de Madrid.

El turismo da la cara en un repunte del desempleo

¿Y qué ocurre por el lado del paro? A nivel nacional, el número de parados registrados en las oficinas de los servicios públicos de empleo subió en octubre en 56.844 desempleados respecto al mes anterior (+1,67%), su segunda menor alza en este mes desde 2007, cuando estalló la crisis.

Sin embargo, el incremento del desempleo en Cataluña ha sido mayor que la media, del 3,67%. Además, se coloca como la comunidad autónoma en la que más ha subido el paro en términos absolutos respecto al mes anterior, con 14.698 personas.

La cifra llama aún más la atención si se considera que supone más de una cuarta parte de todo el incremento del desempleo en el mes de octubre. Al menos en tasa interanual, el paro en Cataluña cae en 43.335 personas, un 9,45% menos.

Analizando más en detalle estos datos, se observa que mucho tiene que ver con el turismo. Otra vez, la pérdida de empleos se focaliza en el sector servicios, con 12.561 personas, seguido de la agricultura, con 1.219, y la industria, con 286. En el caso de la construcción, el paro descendió en casi 150 personas. Además, prácticamente la mitad del incremento del desempleo en Cataluña afecta a extranjeros, con 7.392 personas.

El buen dato es que la región crea menos empleo, pero su perfil de empleo es más estable. En el mes octubre se realizaron 297.849 contratos, de los que 41.038 fueron indefinidos y 256.811 temporales. Esto ofrece una suerte de tasa de temporalidad del 86,2%, inferior al 90% del conjunto de España.

¿Afecta la fuga de empresas?

En principio, el cambio de sedes de empresas fuera de Cataluña –casi 2.000 de acuerdo con los datos oficiales–no tiene por qué afectar en términos de empleo mientras el proceso no se dilate demasiado. Y es que un cambio de sede social o fiscal no implica el movimiento de plantillas. Por otro lado, llama también la atención que el incremento de la afiliación en el régimen de autónomos (RETA) prácticamente ha sido nulo.

Fuentes del Ministerio de Empleo aseguran además que el impacto de Cataluña sobre el agregado de afiliados a la Seguridad Social no dará la cara hasta entrado 2018, y siempre que el proceso de dilate.