2017 habrá sido un buen año para la región de Cantabria: una lluvia de millones procedente del Ministerio de Fomento relanzará la conexión de esta comunidad por carretera y tren. ¿Se trata de una región en la que urge mejorar los transportes? Desde luego, no con la prioridad de otras actuaciones como el tren entre Extremadura y Madrid que siempre llega con retraso, Granada que este miércoles cumple 1.000 días sin tren o el Corredor Mediterráneo, la gran obra transeuropea de mercancías y viajeros que no termina de arrancar. Cantabria es la penúltima comunidad menos poblada, solo por delante de La Rioja, además de Ceuta y Melilla.

Según ha sabido El Independiente, en estos momentos el ministerio trabaja en elaborar un estudio informativo que se presentará a principios de 2018, la ampliación de la A-8 (la Autovía o Autopista del Cantábrico, según el tramo) entre Solares y el límite fronterizo de esta comunidad con Vizcaya. Ya en los cursos veraniegos de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, Íñigo de la Serna anunció la intención de Fomento de licitar este año la creación de un carril más por sentido, algo que, por cuestiones de plazos, difícilmente se cumplirá.

Todo lo que tiene que ver con la región cántabra se tramita por la vía urgente

El estudio, tramitado por la vía urgente y en el que trabaja Ineco, es el último manguerazo inversor de un ministro que ha sido alcalde de Santander de 2007 a finales de 2016, cuando fue nombrado responsable de Fomento. Antes han venido otros anuncios, como el tren de altas prestaciones (Fomento censura la palabra «AVE») que unirá Santander con Madrid: para 2017 se presupuestaron 27 millones y a día 31 de octubre iban ejecutados prácticamente 16 millones, una de las ejecuciones más elevadas del Administrador de Infraestructuras, Adif.

Todo lo que tiene que ver con Cantabria pasa por la vía urgente, dicen en Ineco y Adif. «La mejora de la A-8 puede ser muy justificable, porque tiene un exceso de capacidad y el tráfico de camiones satura diversos tramos de esta autovía», dice una fuente del ministerio. «Lo que no tenía ningún sentido era apresurarse por la mejora del tramo ferroviario Palencia-Santander, porque no hay ningún estudio de viabilidad que lo respalde. Y más con los marrones que tiene Adif en otras partes del país».

El grado de ejecución del tren de altas prestaciones entre Madrid y Santander es de los más elevados

El estudio informativo de la A-8 forma parte del Plan Extraordinario de Inversión en Carreteras anunciado en julio y dotado de 5.000 millones, a través de inversiones público-privadas. Es decir, que en la ampliación de carriles de la autovía participará una empresa la cual, según varias partes, terminará cobrando en ese tramo algún tipo de peaje, sea a través de una barrera física o con la fórmula del peaje en sombra.

El tren de altas prestaciones fue de las primeras iniciativas que adoptó el ex regidor santanderino. El AVE a Cantabria tuvo varios vaivenes y fue definitivamente descartado en periodo de crisis, aunque Ana Pastor volvió a apalabrar el tren de alta velocidad de cara a las elecciones generales de diciembre de 2015. Se trataba de una manera de frenar la sangría de votos que en ese momento sufría el PP además de aplacar los ánimos del actual presidente, Miguel Ángel Revilla, a quien en aquella campaña se le vio cercano a Podemos.

El proyecto que se elabora ahora es lo que en la jerga oficial se denomina un «tren rápido», pero no AVE. El grueso de los trabajos se concentra sobre todo entre Palencia (adonde ya llega el AVE) y Cantabria, siendo la zona más complicada la fronteriza entre Castilla y León y la región norteña por su perfil montañoso, especialmente entre Aguilar de Campoo y Reinosa. El coste total rondará en principio los 150 millones de euros y prevé dejar las más de cuatro horas que se tardan hoy en recorrer en tren Santander y Madrid en menos de tres.

Se ultima el estudio informativo de la A-8, que tendrá inversión público-privada y, probablemente, un peaje

No es la única intervención ferroviaria. Todas las líneas de Cercanías en esa región (160 kilómetros que conectan 23 municipios y utilizan cerca de 400.000 usuarios cada año) han sido declaradas Obligación de Servicio Público (OSP), esto es, su déficit es cubierto vía subvención por Renfe Operadora. Y según ha anunciado recientemente el ministro, Fomento invertirá 530 millones de euros hasta 2022 en dicha red, para mejorarla.

¿Se presentará De la Serna a las elecciones regionales en 2019 para tratar de recuperar para el PP esta comunidad? En abril el titular de Fomento rechazó esta opción. Muchos dentro del PP sí le verían de candidato, pero aseguran desconocer lo que sucederá. Otras fuentes del partido indican que la decisión final recaerá sobre Mariano Rajoy. Si es que el incombustible presidente del Gobierno sobrevive al descalabro de su partido en Cataluña dentro de menos de dos años.

«En la teoría Ana Pastor salió políticamente fortalecida de Fomento en la primera y turbulenta legislatura de Rajoy», dice un alto cargo de una empresa del grupo estatal. «Pero la realidad es que De la Serna ha heredado un ministerio desastroso, con demasiados marrones«. Cuando Rajoy comunicó al alcalde que contaba con él, nueve autopistas de peaje habían quebrado sin un rescate, decenas de obras de alta velocidad se hallaban estancadas, el conflicto de la estiba estaba larvándose y la Operación Chamartín se encontraba por los aires. La mayoría de esos marrones han sido enderezados. Y en todos De la Serna ha dado la cara.