El cobro del bonus del tercer trimeste de los empleados de las oficinas de Popular está generando creciente malestar en la plantilla. Tal como adelanto El Independiente, Santander, propietario del 100% de Popular desde que se lo adjudicó por un euro el pasado 7 de junio, decidió bloquear el pago de la retribución variable de en torno a 7.000 empleados, tras realizar una auditoría interna analizando los criterios aplicados para la consecución del bonus.

El grupo que preside Ana Botín ha eliminado de facto un complemento salarial que algunos de los trabajadores deberían haber cobrado por el cumplimiento de sus objetivos comerciales. Los sindicatos aseguran que, tras la realización de las auditorías, la empresa ha asegurado que quienes no cobraron a finales de diciembre el bonus no lo percibirán ya.

La empresa indica a los sindicatos que no recibirán bonus los empleados que no lo recibiesen a finales de diciembre

Ante esta situación, CCOO lamenta que “la total opacidad de los criterios utilizados tras los resultados de las auditorías para determinar los casos que sí perciben bonus y aquéllos en los que no está ocasionando conflictos en las oficinas al coincidir personas debidamente retribuidas con otras que no lo están sin tener notificación expresa del motivo del no cobro”.

Fuentes de la organización añaden que “esta política totalmente arbitraria, falta de transparencia, sólo sirve para dividir a la plantilla que percibe un trato totalmente discriminatorio que no ayuda a la cohesión e incentivación de los equipos de la red inmersos en la tarea primordial de continuar con la recuperación del negocio”.

Los representantes sindicales exigen a la dirección de Santander que “cumpla con sus compromisos formalmente adquiridos con los profesionales y proceda al pago de las retribuciones establecidas”.

Los representantes de los trabajadores denuncian una política de pago de bonus totalmente arbitraria que sólo sirve para dividir a la plantilla

CCOO subraya su voluntad de negociar con la dirección un sistema retributivo variable “transparente, justo, proporcional y motivador”.

La restricción del bonus de Popular llega en medio del proceso de Expediente de Regulación de Empleo (ERE) lanzando por Santander para ajustar la plantilla. Ha recibido en torno a 800 peticiones de adscripción voluntaria al  que pondrá en marcha en el marco de la integración de los servicios centrales de Popular con los suyos por parte de trabajadores de ambas entidades, según han informado a Europa Press fuentes de la negociación.

Esta cifra supone medio centenar más que hace una semana, cuando las adscripciones voluntarias superaban las 750, si bien el plazo para apuntarse al ERE concluye dentro de tres semanas, el próximo 31 de enero, por lo que aún queda tiempo para que se complete el cupo de afectados con solicitudes voluntarias.

Precisamente, el martes la entidad ha comenzado a dar respuesta a los interesados en adscribirse voluntariamente al proceso de ajuste, que contempla la salida de 1.100 empleados, el 3,1% de la plantilla conjunta de ambas entidades.

El ajuste se articulará mediante prejubilaciones y bajas incentivadas con el 80% del salario para los empleados que superen los 50 años de edad, así como diversas primas en función de la antigüedad de cada trabajador.

La integración de los servicios centrales también contempla la recolocación de 575 empleados de los servicios centrales de Popular en otras empresas del Grupo Santander y el acoplamiento de otros 100 trabajadores en la red comercial de ambas entidades.

Además, 22 empleados de Santander España serán recolocados en otras empresas del grupo, por lo que, sumando salidas y recolocaciones, la integración supondrá aligerar en un 25%, aproximadamente, la plantilla de los servicios centrales de ambas entidades.