Economía

Los pisos turísticos arrebatan a los hoteles más de la mitad de los turistas en las grandes ciudades de España

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Los pisos turísticos arrebatan a los hoteles más de la mitad de los turistas en las grandes ciudades de España
Turistas en una calle de Barcelona.

Turistas en una calle de Barcelona. Europa Press

Resumen:

Barcelona tuvo el año pasado una media de algo más de 179.000 turistas al día. Y de ellos, unos 105.100 viajeros nacionales y extranjeros, casi el 59% del total, eligieron pisos turísticos para alojarse. Otros 66.871, un 37%, durmieron en alojamiento reglados, muy fundamentalmente hoteles. Y otros 7.352 eran cruceristas en buques que atracaron en la ciudad. La revolución del alquiler turístico, al calor de plataformas online como Airbnb o HomeAway, ha puesto patas arriba las prácticas de los visitantes. En Madrid, más de 70.300 turistas duermen en viviendas de uso turístico, y ya representan casi un 49% del total, según datos del lobby Exceltur, que agrupa a una veintena de las grandes empresas del sector turístico y que da por hecho que a lo largo de este año el alquiler conseguirá copar más de la mitad del negocio en la capital española. En Málaga el piso turístico se ha quedado con el 75,5% de los turistas; en Alicante es casi el 68%; en Palma de Mallorca  y en San Sebastián, el 66%; en Sevilla, Valencia y Las Palmas, el 60%, en Granada, el 55%...

Barcelona es una de las ciudades con mayor concentración de viviendas dedicadas al alquiler turístico de todo el mundo. Se trata de uno de los grandes mercados del gigante Airbnb y de algunos de sus rivales. Tanto que la mayoría de los turistas que acuden a la Ciudad Condal ya no optan por el hotel, sino que se deciden por dormir en un piso.

Barcelona tuvo el año pasado una media de algo más de 179.000 turistas al día. Sí, al día. Y de ellos, unos 105.100 viajeros nacionales y extranjeros, casi el 59% del total, eligieron pisos turísticos para alojarse. Otros 66.871, un 37%, durmieron en alojamiento reglados, muy fundamentalmente hoteles. Y otros 7.352 eran cruceristas en buques que atracaron en la ciudad.

La revolución del alquiler turístico, al calor de plataformas online como Airbnb o HomeAway, ha puesto patas arriba las prácticas de los visitantes. Y la España que no deja de batir récords de llegadas de viajeros se ha convertido en uno de los grandes epicentros mundiales del fenómeno. Barcelona no es una excepción de cómo se ha dado la vuelta al negocio y cómo los pisos turísticos están ganando la batalla al hotel.

En otras grandes ciudades españolas el sorpasso se repite (o está a punto de producirse), y el alquiler turístico se ha quedado con más de la mitad de los turistas que las visitan. En Madrid, más de 70.300 turistas duermen en viviendas de uso turístico, y ya representan casi un 49% del total, según datos del lobby Exceltur, que agrupa a una veintena de las grandes empresas del sector turístico y que da por hecho que a lo largo de este año el alquiler conseguirá copar más de la mitad del negocio en la capital española.

En Málaga el piso turístico se ha quedado con el 75,5% de los turistas; en Alicante es casi el 68%; en Palma de Mallorca  y en San Sebastián, el 66%; en Sevilla, Valencia y Las Palmas, el 60%, en Granada, el 55%… En el extremo contrario, el de las ciudades en las que los hoteles siguen reteniendo la mayor parte del negocio figuran Santiago de Compostela, donde el 71,7% de los turistas diarios opta por el alojamiento reglado; Toledo, donde el 62% de visitantes sigue prefiriendo el hotel; o Salamanca, donde los hoteles retienen el 58% del mercado.

Exceltur, que tiene entre sus asociados a las grandes hoteleras españolas, considera que esta proliferación de viviendas de uso turístico y su éxito entre los viajeros es el «principal factor determinante del aumento de la presión turística en las ciudades españolas» y lo vincula abiertamente con la ola de turismofobia que se puso de manifiesto en algunas de estas urbes durante el pasado año.