La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ultima una resolución según la cual la empresa pública Renfe tendrá que alquilar trenes al sector privado, que, en espera de la liberalización del transporte de viajeros, de momento se reduce a las empresas que operan en el sector de las mercancías. En Renfe hace tiempo se espera dicha orden, cuyos detalles están limándose estos días. El expediente saldrá inminentemente, según ha sabido El Independiente.

Se trataría así pues de la tercera polémica que envuelve a la CNMC y a Renfe en menos de un año, siempre por resoluciones del regulador de la competencia: en marzo de 2017 la Comisión de los Mercados impuso al operador estatal la mayor multa de la historia (65 millones) por repartirse el mercado de mercancías, sanción contra la cual Renfe recurrió; en enero de este año, la CNMC lanzó una resolución que obliga a Renfe a prestar maquinistas a sus competidores para que éstos puedan prestar el servicio “en igualdad de condiciones”, según el dictamen. Y ahora quiere hacer lo propio pero imponiendo el arrendamiento de convoyes en beneficio de los rivales de Renfe.

Es la tercera resolución polémica en un año de la CNMC sobre Renfe

A falta de trascender el texto de la resolución, ésta de momento afectará a los trenes de mercancías, única división en la que Renfe no tiene el monopolio. El transporte de mercancías ferroviarias se liberalizó el 1 de enero de 2005 y, aunque cada vez hay más actores privados en liza, en total en España cada vez se transportan menos toneladas y se obtienen menos ingresos. La carretera domina la logística de bienes y servicios, y por eso la CNMC se saca de la chistera el nuevo dictamen.

A partir de 2020 el texto de la CNMC también impondrá el arrendamiento de trenes a Renfe para trenes comerciales de viajeros: ésa es la fecha marcada por el IV Paquete Ferroviario de la Comisión Europea, la cual plantea introducir competencia privada en las líneas de alta velocidad y convencionales, hoy cerradas al libre mercado en la mayoría de estados miembros con alguna excepción puntual.

Se obligará a la empresa pública a informar de si tiene excedente de material

“La CNMC va a adoptar medidas sutiles e indirectas tendientes a obligar a prestar trenes”, indica un conocedor de los entresijos. “Va a exigir a Renfe Mercancías que no retenga material excedente o sobrante. E igualmente va a imponer a Renfe Alquiler de Material Rodante (a esta división de Renfe se la conoce como Rosco) la política de precios, cambiando, por ejemplo, las condiciones de comercialización”.

Siempre de acuerdo con fuentes al tanto de lo que sucede en el regulador, la CNMC ya tramitó un expediente similar, que jamás llegó a resolverse. Caducó a finales de 2017 y llevaba por nombre Condiciones de acceso al material rodante por parte de las empresas ferroviarias. Lo que se tramita ahora es prácticamente idéntico, agregan las mismas fuentes.

En diciembre pasado caducó un expediente idéntico que ahora se retoma

“Renfe tiene mucho material inutilizado”, revela un empresario vinculado a los trenes. “Y hace unos años, cuando Ana Pastor era ministra, se creó precisamente el Rosco para poner en valor ese excedente ferroviario”. Sin embargo en las compañías ferroviarias se cree que Renfe “no cumplió con lo anunciado”. La llegada de Íñigo de la Serna creó expectativas entre las privadas, especialmente con su Plan de Mercancías, basado de momento en adelgazar la división de la firma pública.

“Este capítulo ahora es un desastre”, prosigue el empresario. “Al principio, en 2013 y 2014, se anunciaban ofertas de concurso público. Después Renfe decidió hacer subastas por plazos de 10 o 15 años, con material bastante obsoleto. Y la última ocurrencia es asignar el material rodante, trenes y locomotoras, a sorteo. Es necesario agilizar el Plan de Mercancías”.

Los empresarios se quejan del caótico alquiler hoy: concursos públicos, subastas y sorteos

La opinión dentro de la casa ferroviaria es radicalmente diferente: empleados, sindicatos y probablemente la propia dirección van a oponerse con vehemencia a la medida de la CNMC. Renfe Mercancías tiene en venta aproximadamente 72 locomotoras. En vagones el número asciende a 1.600, pero muchos de ellos son obsoletos, fabricados a principios de los años ochenta y ya próximos al desguace. La última gran noticia es que Comsa, la empresa privada más grande de mercancías, va a ser comprada íntegramente por la SNCF, el operador público francés.