Tras el shock de la moción de censura, los empresarios y los banqueros vuelven a respirar tranquilos. La composición del Gobierno de Pedro Sánchez ha generado confianza entre los directivos que mueven el dinero en este país. La clave está en los perfiles elegidos por el nuevo presidente y en el mensaje europeísta que esa elección traslada a los mercados.

“A diferencia de Italia, Sánchez se ha posicionado y su mensaje sobre Europa es muy claro”, sostiene un alto ejecutivo de una compañía del Ibex. “Los ministros económicos son profesionales, no se esperan medidas extravagantes”, añade. Al contrario, los grandes empresarios y el sector financiero confían en la acción que desarrollará el equipo económico de Sánchez.

El único temor real de los empresarios consultados es la debilidad del Gobierno en el Parlamento. No obstante, pocos directivos creen que el PP se atreva a boicotear medidas que sirvan para impulsar la economía y el empleo.

Tranquilidad y expectación en las patronales

Una vez conocida la nueva estructura de Gobierno, la sensación entre las organizaciones empresariales es de tranquilidad y expectación. Lo primero porque Sánchez ha puesto al frente del Ejecutivo a pesos pesados como el ministro de Exteriores, José Borrell, o la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, que entre el empresariado son considerados personas de Estado.

Además, hay gran satisfacción por que la persona elegida para la cartera de Economía sea Nadia Calviño, comprometida con la consolidación fiscal. Más aún, los empresarios celebran que por fin el Gobierno haya accedido a recuperar un Ministerio de Industria, especialmente deseado por el sector del automóvil.

En todo caso, la expectación se centra en qué política energética desplegará el nuevo Gobierno de Sánchez y en si dará el paso de crear nuevos impuestos sobre la banca para pagar las pensiones. En todo caso, tanto en CEOE como en Cepyme creen que el margen de maniobra de Sánchez es muy limitado con solo 84 diputados.

Dentro de lo esperado por los empresarios está que el Gobierno despliegue una agenda social de mínimos y que los grandes proyectos, como la derogación de la reforma laboral se queden en el cajón.

Alto nivel de los ministros

El nuevo Gobierno también ha sorprendido positivamente al sector financiero, hasta el punto de afirmar que “la mayoría de los ministros supera en nivel a los del anterior Ejecutivo”. “Salvo por la ocurrencia de nombrar a Maxim Huerta, titular de la cartera de Cultura”, añade con sorna un alto directivo.

El consejero delegado de un banco que opera en España señala que el nuevo equipo lo que “sólido, muy profesional y con experiencia reconocida en las carteras principales (Economía y Exteriores), con un claro mensaje pro europeo y respetando los Presupuestos”. Destaca “el sesgo de género con mayoría de mujeres, muy aplaudido dentro y fuera de España”. En su opinión, ello genera “buena imagen de marca y no es disruptivo, como el italiano”.

“El nuevo Gobierno llega en un momento positivo de crecimiento, con inercia. De momento, no resta a lo que pensamos de los mercados españoles (Ibex, bono). El tiempo dirá si suma”, puntualiza.

Varias fuentes consultadas coinciden -en línea con la opinión emitida ya por grandes firmas financieras como JPMorgan, ING, Moody’s, Fitch y S&P, entre otras-, en que la inercia de la economía es robusta y se mantendrá lo que reste de legislatura, se convoquen o no elecciones anticipadas. “El equipo es solvente y, aunque no lo fuese, el margen de maniobra del nuevo Gobierno es limitado”, explican.

El frente más importante que se abre ante el Ministerio de Economía es la privatización de Bankia. La llegada a la Moncloa de Sánchez con el apoyo de grupos parlamentarios como Podemos hizo saltar las alarmas en cuanto a la posibilidad de convertir Bankia en el germen de una banca pública. Sin embargo, varios ejecutivos financieros consultados consideran que el nombramiento de Nadia Calviño despeja ese tipo de incertidumbres.

 

“Es una mujer preparada, sensata, razonable que, con seguridad, mantendrá los objetivos para cumplir con Europa. Dejará que pase el ruido y retomará la privatización de Bankia. Los plazos ya estaban en el aire cuando Guindos y Román estaban al frente de Economía. De hecho, habían dejado la puerta abierta a ampliar el plazo fijado previamente para desinvertir más allá de 2019”, asegura un ejecutivo del sector. “Calviño es buena conocedora de las instituciones europeas, en ocasiones bromeamos sobre ficharla si en algún momento dejaba Bruselas”, señala el ex consejero delegado de un grupo bancario.

Fuentes próximas a la AEB destacan el clima de normalidad que impera en el sector financiero. Sin embargo, subrayan las inconveniencias que genera a la patronal bancaria la llegada de cientos de nuevos técnicos a los que hay que explicar cuestiones muy específicas, sobre todo en materia normativa. “El cambio de ministros, secretarios, subsecretarios y algún rango más abajo es obvio, pero el relevo de cientos o miles de cargos en la administración pública, que realizan funciones muy técnicas, provoca que se paralice el funcionamiento del sistema”, señalan estas fuentes.

Sube la bolsa y cae la primera de riesgo

Contra las advertencias que muchos venían lanzando en los días previos, la llegada de Sánchez a la presidencia también ha ido acompañada de una cálida bienvenida por parte de los mercados. Desde que el pasado jueves se conoció que la moción de censura estaba encaminada al éxito, el Ibex ha acumulado un repunte próximo al 4%, que le ha permitido borrar la práctica totalidad de las pérdidas sufridas en la semana precedente. Y la prima de riesgo, que llegó a rondar los 150 puntos básicos hace escasos días, se ha desinflado ya por debajo de los 100 puntos.

La banca, uno de los sectores más sensibles a los avatares políticos salva las seis sesiones transcurridas desde que el cambio de Gobierno fue evidente con ganancias que van del 2% de Santander al 4,1% que se anota Bankia.

 

Aunque a la mejora del mercado español ha contribuido en forma notable el alivio del temor político en Italia, las principales casas de análisis también han destacado que el cambio de Ejecutivo encierra riesgos muy limitados por varias razones: el carácter proeuropeo del nuevo Gobierno, su disposición inicial a mantener una política fiscal acorde con las exigencias de Europa y su limitada fuerza parlamentaria, que hace difícil que apruebe reformas de calado que supongan un giro radical en el rumbo económico actual.

Informes positivos

Sin grandes golpes de timón a la vista en la marcha del país, la recuperación de la economía debería ser capaz de seguir su curso con el nuevo Gobierno. “La inercia de la economía española es fuerte”, observaban en un informe reciente los analistas de Arcano, quienes auguraban que “el PIB seguirá creciendo a un ritmo del 2,0-2,5% al menos hasta 2020, con riesgos acotados (desempleo a la baja, salarios al alza, deuda total sobre PIB reduciéndose y superávit de cuenta corriente)”, pasara lo que pasase en la moción de censura.

En la misma línea, un informe de Goldman apunta que “no es probable que un cambio de gobierno perturbe la economía en España”. Por ello, el gigante americano sigue previendo un “crecimiento económico robusto en 2018 y 2019”. Durante la preparación de las nuevas elecciones, “el nuevo gobierno puede verse incentivado para adoptar una política fiscal ligeramente más expansiva”, añade.

P. Morgan, el mayor banco de EEUU, tampoco teme la llegada del nuevo Gobierno. “Es extremadamente improbable que peligre la pertenencia de España dentro de la zona Euro […] y no vemos razones para preocuparse sobre el impacto de la incertidumbre política en la economía española”.