Los encargos del Ministerio de Fomento a Ineco o Adif para diseñar estudios y ejecutar obras en la región de Cantabria ya no van acompañados de la coletilla de “urgente”. Ahora las encomiendas para desdoblar autovías y construir líneas de alta velocidad en esta comunidad tardarán varios años más, teniendo en cuenta que hay necesidades más urgentes en zonas como Granada, que lleva tres años sin conexión de tren con Madrid, o el Corredor Mediterráneo.

Es la consecuencia directa de la salida de Fomento de su penúltimo responsable, el ex ministro Íñigo de la Serna, tras la moción de censura que permitió a Pedro Sánchez destronar a Mariano Rajoy el pasado 1 de junio. Así lo aseguran varios técnicos de las empresas públicas consultadas, destinados a trabajar en la Cordillera Cantábrica. Serna, que nació en Bilbao pero se crió en Santander, fue alcalde de la segunda ciudad por el PP durante nueve años (2007-2016), hasta que Rajoy lo llamó y puso en sus manos el ministerio.

Retirado de la política

Valor al alza en su partido a pesar de haber anunciado su retirada de la política tras las primarias del PP (él apoyó a Soraya Sáenz de Santamaría), el ex ministro regó de millones su tierra: en el escaso año y medio que permaneció en el ministerio, De la Serna encargó por la vía urgente el “tren de altas prestaciones” Madrid-Santander, una suerte de AVE un poco más lento que en estos momentos mantiene en periodo de estudio informativo el tramo Aguilar de Campoo-Reinosa.

Y no solo eso: también se asignó con la misma urgencia el desdoblamiento de la A-8 entre Solares y Vizcaya. “Esta duplicación de carretera tampoco debería ser prioritaria, más allá de salvar un tramo que sí lo es y donde ha habido bastantes fallecidos”, opina uno de los consultados. El tramo en cuestión es la conocida como curva de Saltacaballo, con muchos accidentes de automóviles registrados.

La más beneficiada en los PGE

Las obras para el soterramiento de las vías de ancho métrico (Feve) en la localidad de Torrelavega entraban en el mismo pack que los dos proyectos anteriores. E igualmente sucedía con la duplicación de la vía férrea convencional entre Torrelavega y Santander, con la que el ex ministro pretendía reducir el tiempo de viaje entre ambas localidades y dejarlo en 15 minutos. Además Serna apalabró con Cantabria más de 500 millones de euros en mejorar la red de Cercanías, mejorando la vía y comprando nuevos trenes.

La generosidad de De la Serna por Cantabria fue más evidente: penúltima comunidad por población (solo por delante de La Rioja), fue la más beneficiada en la partida de Fomento incluida en los últimos Presupuestos Generales del Estado. “El tren de altas prestaciones Madrid-Santander se va a construir en no menos de 10 años”, vaticina un directivo del ministerio tras la pérdida de la preferencia de las infraestructuras cántabras.

“Serna debería volver”

La inclinación del ex ministro ni es nueva ni va a detenerse con su salida: su sucesor, el valenciano José Luis Ábalos, ya ha dado pasos en aras de acelerar la inversión en el Corredor Mediterráneo. Su antecesora Ana Pastor, nacida en Zamora que se afincó en Galicia, acercó la alta velocidad a ambas zonas. Blanco, gallego, hizo lo propio. Por no hablar del primer AVE de 1992 Madrid-Sevilla, con un presidente y vicepresidente del Gobierno sevillanos los dos. De hecho, entre las fuentes consultadas nadie cree que De la Serna se haya retirado definitivamente de la política.

“Es una promesa y como tal debería volver, quién sabe si para presidir su comunidad o para regresar a Madrid”, dicen. De momento, se mantiene alejado de Pablo Casado y de la nueva dirección del Partido Popular en Génova.