Desde hace tres semanas, Renfe busca un sustituto para el director general de Fabricación y Mantenimiento, una de las divisiones más importantes de la empresa pública: una filial que se ocupa básicamente de reparar las averías y del mantenimiento integral de los trenes. El cese aún no se ha comunicado (“el director general sigue en su puesto”, indican portavoces) pero sí se ha producido: así lo atestiguan hasta media docena de fuentes. El hasta ahora director general Félix Pintado ha comunicado a su equipo su marcha, cuya razón puede explicarse con pronunciar una palabra, la de una comunidad autónoma: Extremadura.

Las graves averías que desde hace dos años se producen en los trenes que unen la región extremeña con Madrid son la razón principal de la destitución de Pintado, quien ocupaba el cargo desde mayo de 2017. El primer día del año 2019 empezó con un tren averiado dejando tirados a 160 pasajeros. Ese día -precedido de otros casos muy graves- un iracundo presidente autonómico, Guillermo Fernández Vara, acusó a los responsables de Renfe de ser “inútiles incapaces de gestionar una avería”. Fernández Vara ya había estallado con anterioridad.

Destituciones previas

Una de las razones por las que el cese no se ha hecho oficial es porque aún no hay repuesto para Félix Pintado, que antes de acceder a la Dirección General ocupaba un puesto homólogo en Renfe Alquiler de Material. Pero su caída ya es un secreto a voces por toda la casa. Ya en octubre se produjeron otros dos despidos en Renfe relacionados con los fallos del tren en Extremadura. Y uno de ellos fue internamente muy criticado: el gerente del Área de Servicios Comerciales del Sur, Alfredo Durán, fue destituido por el caos ferroviario de la comunidad. Primer maquinista del primer AVE Madrid-Sevilla, en abril de 1992, muchos de los consultados entonces defendieron que el cargo que ocupaba Durán no tenía nada que ver con las averías.

“Las incidencias que son culpa de Renfe no son solo responsabilidad de los actuales directores, sino que vienen de atrás”, reconoce un respetado directivo de Renfe. Algunas voces defienden a Pintado, otras señalan a su departamento como el responsable natural de los errores. Y unas terceras apuntan a CAF, el fabricante de los coches.

El pasado 21 de enero se anunció una nueva inyección inversora en la línea que va de Madrid a Badajoz con la adquisición de nuevos trenes. Algo que no ha sido suficiente para salvar a Félix Pintado. La imagen de un tren S-598 (realizado por CAF) ardiendo con los pasajeros evacuando el convoy a la desesperada en junio de 2018 dio la vuelta a España.

Sustituto en el AVE a La Meca

De acuerdo con varias personas consultadas, el elegido para reemplazar a Pintado al frente de la división de Fabricación y Mantenimiento es Armandino Fombella, responsable de Renfe en el AVE a La Meca, Arabia Saudí: no por nada, Fombella es director del proyecto Al Haramain. Sin embargo, el nombramiento de Fombella habría sido paralizado a petición del propio Consorcio Al Shula (doce empresas españolas y dos saudíes para el mayor contrato de la historia de firmas patrias en el extranjero). Renfe se juega mucho en el AVE a La Meca.

Previsiblemente, la salida de Pintado no se comunicará hasta que no haya sustituto. Habrá elecciones generales en cualquier caso, y eso es importante a nivel interno en el operador: desde 2014 han pasado cuatro presidentes en cinco años (Julio Gómez-Pomar, Pablo Vázquez, Juan Alfaro e Isaías Taboas), y siempre que se produce un cambio de color político, éste igualmente afecta a la dirección de la empresa pública.