Economía

"¿Que vuelven a multar por entrar a Madrid Central? Doy la vuelta aquí mismo"

Desconcierto entre los conductores por la vuelta de las sanciones tras anular el viernes un juez la moratoria de Almeida y Villacís

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"¿Que vuelven a multar por entrar a Madrid Central? Doy la vuelta aquí mismo"
Parking autorizado en el interior de Madrid Central, donde este lunes han vuelto las multas por decisión judicial.

Parking autorizado en el interior de Madrid Central, donde este lunes han vuelto las multas por decisión judicial. EFE

Resumen:

En la Glorieta de Puerta de Toledo, uno de los puntos de acceso a Madrid Central, la mitad de los conductores no se ha enterado de que no puede acceder con su coche al centro de la capital salvo que sean residentes o estén autorizados. El Juzgado Número 24 anuló el viernes por la tarde la moratoria de tres meses decretada por el nuevo ayuntamiento de PP y Ciudadanos que reactiva la medida estrella de Manuela Carmena, restringir el acceso a los vehículos más contaminantes.

El juez afirma en su auto en el que adopta medidas «cautelarísimas» que, de no tumbar la moratoria, «se habría producido una evidente emisión de gases contaminantes». Solo que mucha gente en Madrid estaba ya de fiesta por la -polémica- edición del Orgullo, de vacaciones o con la cabeza en otra parte y no siguió las noticias. Por eso a la conductora de un Seat parada en el semáforo de la glorieta le asalta el pánico: «¿Que no se puede entrar a Madrid Central? Pues doy la vuelta aquí», asegura, señalando la contigua Ronda de Toledo.

Me afecta, pero me parece bien. Lo voy a dejar en un párking»

Mayte, que maneja otro Seat Ibiza, tampoco se ha enterado pero celebra la decisión judicial con un exabrupto. «¿Han tirado la moratoria? Me parece de p… madre. ¿Que si me afecta? Claro que me afecta, pero lo voy a dejar en un párking». A los propietarios de automóviles no les ha ayudado la profusión de sentencias contradictorias, todas ellas conocidas el viernes: si el Juzgado Número 24 aprobó medidas cautelarísimas, otros dos jueces denegaron medidas cautelares.

A dos de los consultados ya los han multado, seguramente con 90 euros, el precio por entrar en el área restringida. El conductor de un coche antiguo con el logo de Mercedes con cinco veinteañeros a bordo no leyó el viernes las noticias. «Nosotros sí», dice uno de los acompañantes en el asiento de atrás, «y por eso ahora no vamos a entrar, pero a este le han puesto una receta por la mañana». Los cinco vienen del barrio de Orcasitas, en Usera.

A un veinteañero de Orcasitas le pusieron una «receta», cuentan sus amigos

Otro de los multados se llama Félix y conduce una vieja furgoneta roja. Félix escucha al periodista preguntar a otra conductora y se entromete: «Pues yo no sabía nada, pensé que seguía la moratoria y he entrado y he salido». Begoña igualmente desconocía la cautelarísima: «Anda, no tenía ni idea. A ver, iba a tirar ahora por la Ronda de Segovia [frontera de Madrid Central] pero está bien saberlo», agradece. Algunos consultados sí afirman haber leído la suspensión de la moratoria. Otros no pero tienen autorización.

El alcalde Martínez-Almeida ya ha anunciado que piensa presentar alegaciones al juez para reintroducir la moratoria que entre el 1 y el 5 de julio permitió entrar a cualquier vehículo al Distrito Centro de Madrid, incluidas zonas como Huertas o Lavapiés donde el coche lleva 15 años vetado por las Áreas de Prioridad Residencial (APR) decretadas en su día por Alberto Ruiz-Gallardón.

Pensé que seguía la moratoria y he entrado y he salido», dice Félix, a los mandos de una vieja furgoneta

Madrid Central entró en vigor con la Corporación de Ahora Madrid en noviembre de 2018, pero el sistema de multas no empezó a funcionar hasta marzo. El nuevo equipo de Gobierno de PP y Ciudadanos introdujo una moratoria que acaban de tumbar los jueces.

Es un perímetro de 470 hectáreas por donde solo pueden transitar coches con la etiqueta ECO o CERO, residentes, transporte público, taxis y VTC o vehículos de carga y descarga. También pueden entrar los vehículos con las etiquetas B -de gasolina matriculados desde enero del 2000- o C -diésel con matrícula a partir de enero de 2006-, pero con la condición de que estacionen en uno de los párkings autorizados para librarse de la multa.