Economía

Los empresarios tendrán que costear ocho días de sueldo a los millones de españoles que dejan de trabajar

Empresarios y empleados tendrán que negociar cómo se devuelven las horas no trabajadas antes del 31 de diciembre

Reunión del Consejo de Ministros durante el estado de alarma. EFE

La economía española queda prácticamente paralizada a partir de este lunes. El Consejo de Ministros ha aprobado en su reunión extraordinaria la limitación drástica de la actividad, en un intento casi desesperado de detener al coronavirus.

La medida fue anunciada por Pedro Sánchez a última hora del sábado, dejando sumida a millones de trabajadores en un mar de dudas. La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, y la titular de Trabajo, Yolanda Díaz, han explicado tras la reunión de Moncloa algunas de las medidas que entrarán en vigor esta misma noche.

Sólo podrían desplazarse a su puesto de trabajo aquellas personas empleadas en los servicios que el Gobierno considera esenciales (básicamente, sanidad, alimentación, seguridad e información). El resto de ciudadanos que no puedan trabajar tendrán que quedarse en casa.

Las dos ministras, sin embargo, no han entrado en detalles concretos sobre qué colectivos quedarán exentos. Estes el caso, por ejemplo, de profesionales no incluidos en las excepciones generales, pero que prestan servicios básicos para los hogares, como electricistas o fontaneros.

La medida, inédita y drástica, afecta directamente a millones de trabajadores, ya que conlleva la paralización de sectores tan importantes como la construcción o el transporte de mercancías (siempre que los vehículos no transportes medicinas o alimentos).

«Tenemos un cometido esencial: priorizar el interés general por encima de los particulares», ha aseverado Díaz, tras advertir que el Gobierno «no va a aceptar presiones de ningún colectivo». «De esta crisis vamos a salir con más derechos y con un tejido productivo más fuerte», ha añadido la ministra.

Las medidas están incluidas en un real decreto «inédito en nuestro ordenamiento jurídico», según ha recordado Montero, tras señalar que los primeros en conocer su alcance han sido los agentes sociales. También han sido informados a través de una teleconferencia todos los presidentes autonómicos.

A partir de las 0.00 horas de este lunes, quienes no puedan seguir trabajando podrán cobrar un permiso retribuido que será costeado por sus empresas. Este cambio no afectará a las personas que ya están teletrabajando ni a aquellas que pueden empezar a hacerlo a partir de ahora. Tampoco a quienes estén incluidos en uno de los miles de Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) aprobados en los últimos días ni a aquellos que estén cobrando una prestación por incapacidad temporal o por paternidad o maternidad.

La ministra de Trabajo ha recordado que «nadie pierde derechos». Según Díaz, los empresarios ceden pagando ese permiso pero también los empleados, que tendrán que devolver antes del 31 de diciembre de este año las horas no trabajadas.

De entrada, los empresarios tendrán que costear ocho días de sueldo a los millones de españoles que dejarán de trabajar este lunes. Posteriormente, cada empresa tendrá que negociar con sus plantillas las fórmulas para articular la devolución de las horas que no se han trabajado.

«Hay un enorme margen para la negociación, para que las partes puedan acomodar la recuperación de las horas», ha añadido Díaz. 

Montero niega un empeoramiento de los contagios

La ministra de Hacienda ha negado que el endurecimiento del confinamiento se deba a una evolución de los contagios más negativa de lo esperado. Según Montero, el Comité de Gestión Técnica ha llegado a la conclusión en los últimos días de la necesidad de trasladar a los días laborables el patrón de movilidad del fin de semana.

Según Montero, no se podía adelantar esta medida, ya que hasta ahora no había datos concluyentes sobre la evolución del virus. Tras 15 días de confinamiento y dos fines de semana por medio, los expertos han comprobado el descenso de los contagios durante los días no laborables.

Montero también ha recordado a los presidentes autonómicos que “la unidad de acción con las CCAA es imprescindible para atender a los más vulnerables, para que podamos solidarizarnos”. “De nada sirve que aprobemos medidas si no somos capaces de aplicarlas en toda su profundad”, ha dicho Montero, quien ha negado que haya discrepancias importantes en torno al endurecimiento del aislamiento decretada este domingo,

«El esfuerzo de los ciudadanos ya empieza a dar frutos, pero debemos dar un paso más. El objetivo es ganar tiempo para que nuestro sistema sanitario pueda seguir atendiendo a los afectados y que entre todos podamos proteger a la población más vulnerable», ha insistido Montero. Se trata de adelantar el parón de la actividad que supone la Semana Santa, con el fin de reducir -más aún- la movilidad de los ciudadanos.

«Medidas de una extraordinaria dureza»

«Son medidas de una extraordinaria dureza», reconoció el propio Sánchez durante su intervención del sábado. El presidente del Gobierno Sánchez aseguró que España necesita reducir la movilidad de los ciudadanos entre lunes y viernes, para igualarla a los fines de semana. «Estoy convencido de que las medidas están suponiendo una reducción de la movilidad sobresaliente. Gracias a las medidas ya implementadas estamos en la dirección adecuada», señaló Sánchez.

Este domingo, el Ministerio de Sanidad también ha querido lanzar un mensaje de optimismo moderado. «Todos los indicadores de la enfermedad van en muy buena dirección», ha asegurado el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón.

Durante su comparecencia junto al Comité de Gestión Técnica de la crisis sanitaria, Simón ha celebrado el descenso en el ritmo de nuevos contagiosde los últimos cuatro días. Sin embargo, ha advertido de que siguen siendo necesarios los esfuerzos porque hay UCI en riesgo de saturación en 6 comunidades. «La prioridad es reducir el colapso de las UCIS», ha señalado.

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