El Fondo Monetario Internacional (FMI) no es nada optimista con el futuro a corto plazo de España. El país ostenta el dudoso honor de ser el que más paro alcanzará este año de acuerdo con las previsiones del organismo, que advierte de que esta situación llevará a un aumento de los impagos, es decir, de la mora.

El organismo que dirige Kristalina Georgieva cree que la economía española se contraerá este año un 8% y que la tasa de paro alcanzará el 20,8% en 2020, frente al 14,1% del año pasado, lo cual es una mala noticia para todo el sistema, pero particularmente para la banca.

Un incremento del desempleo lleva automáticamente a una subida de la mora, una de las mayores preocupaciones de la banca, especialmente tras la crisis financiera de 2012, en la que se batieron todos los récords y la ratio alcanzó su máximo histórico el 13,61%, muy lejos del nivel actual, que se encuentra por debajo del 5%.

El organismo cree que los supervisores deberían animar a la banca a renegociar préstamos a familias y empresas en problemas

Por ello, el FMI recomienda a la banca refinanciar créditos ya concedidos. «Los supervisores deberían animar a los bancos a renegociar préstamos a familias y empresas en problemas mientras continúan realizando un asesoramiento transparente sobre el riesgo de crédito», indica el organismo en su informe World Economic Outlook de abril, que supone el primer capítulo de uno más extenso titulado The Great Lockdown (El gran confinamiento), que se publicará en mayo.

En España, las renovaciones de préstamos entran dentro de los supuestos para beneficiarse de un aval del Estado, pero no las refinanciaciones, que implican un cambio de las condiciones del crédito. Al tener que asumir completamente el riesgo de una refinanciación, las entidades financieras podrían mostrarse más reticentes a seguir esta recomendación que hace el FMI a los supervisores bancarios.

Asimismo, el organismo analiza que los mercados financieros se han encarecido por las condiciones de incertidumbre que rigen en la economía global y por la materialización de una disrupción en la actividad.

«La huida hacia activos seguros y la carrera hacia la liquidez han supuesto una presión al alza en los costes de los préstamos y el crédito se ha vuelto más escaso, agravando la presión financiera», señala la institución en su informe.

En su Informe sobre la Estabilidad Financiera Global, publicado también el martes en el marco de sus Reuniones de Primavera, este organismo advierte, además, de que esta crisis sanitaria representa una «amenaza muy seria» para la estabilidad financiera.

«Un periodo prologando de dislocación en los mercados financieros podría crear problemas en las instituciones financieras, lo que, a su vez, podría llevar a una falta de crédito para prestamistas no financieros, exacerbando todavía más la recesión económica», apunta el FMI.

La recuperación no será en ‘V’

Las conclusiones sobre España del FMI dejan claro que la recuperación de esta crisis no se producirá en forma de ‘V’, como se pronostica desde distintos ámbitos. El organismo prevé una caída de la actividad económica del 8% para este año y un crecimiento de tan solo el 4,3% para 2021, con lo que la recuperación no llegará a compensar la fuerte contracción de la economía española.

Estas estimaciones, realizadas en un entorno de incertidumbre, alejan la idea de una salida rápida de la recesión, algo en lo que coinciden los gestores de fondos, que pronostican una recuperación más en ‘U’ que en ‘V’.