Economía

El Gobierno corrige al Banco de España y prevé menos paro para 2021

El Ejecutivo una tasa de paro del 16,9% para el próximo año, por debajo del 17,1% previsto para 2020

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos y la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, en una imagen de archivo.

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos y la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, en una imagen de archivo.

El Gobierno ha actualizado sus previsiones macroeconómicas para el resto del año y el próximo ejercicio y ha cifrado en el 17,1% la tasa de paro más alta que alcanzará el país. Esta cifra, y también la de crecimiento del empleo son las que más difieren de otros organismos como la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) o el Banco de España. De hecho, la institución que dirige Pablo Hernández de Cos estima que la tasa de paro podría superar el 22% en el próximo año.

El Ejecutivo confía en la red de seguridad que han supuesto los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), sin los cuáles, según la vicepresidenta de Asuntos Económicos y Transformación digital, Nadia Calviño, la tasa de paro “hubiera podido superar el 25% y la destrucción (de empleo hubiera sido) de más de 3 millones de puestos de trabajo”. Tras la prórroga conseguida in extremis en la mesa del diálogo social, los ERTE tendrán vigencia hasta enero de 2021.

En el papel de los ERTE es donde difieren el Gobierno y el resto de analistas. Si bien el Ejecutivo considera que las 700.000 personas que siguen en un expediente se irán reincorporando a sus puestos de trabajo, los analistas creen que una gran parte de esos empleos no se recuperará. 

Las diferencias en la tasa de paro que estima el Gobierno y las plasmadas en los dos escenarios que dibuja el Banco de España son significativas. Si se tiene en cuenta la población activa cifrada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de paro prevista por Moncloa, del 16,9% para 2021, deja el número de parados en los 3,7 millones. Sin embargo, el supervisor bancario cree que esta podría moverse entre el 19,4 y el 22,1%. Con esas tasas y teniendo en cuenta la cifra actual de población activa, el número de parados superaría los 4 millones de parados.

Peor momento

El Gobierno y el Banco de España tampoco coinciden en cuándo se alcanzará el peor momento en cuanto al empleo y cuándo empezará a recuperarse. Si bien el Ejecutivo cree que el próximo año la tasa de paro empezará a descender y el empleo crecerá un 5,6% tras caer un 8,4% este año, la institución que dirige De Cos cree que el mercado laboral no empezará a recuperarse hasta 2022 y fija en el próximo año su peor momento. “La tasa de paro aumentaría significativamente este año (hasta el 17,1% de la población activa en el escenario 1 y hasta el 18,6% en el escenario 2) y también en 2021, antes de comenzar a descender en 2022”, recoge el último informe publicado.

El motivo al que apunta el supervisor bancario para que la tasa de paro siga creciendo en los próximos trimestres, más allá del empleo que no puedan amortiguar los ERTE, también está el crecimiento en el número de inactivos durante el segundo trimestre. El confinamiento impidió que 1,6 millones de personas buscaran empleo de forma activa, requisito indispensable para ser considerados “parados”. La reactivación económica que posibilita que estas personas vuelvan a la búsqueda activa, también provocará que la tasa de paro crezca. “En el tercer trimestre se espera que buena parte de estas personas inactivas se reincorporen a la búsqueda de empleo, lo que ejercerá una presión al alza sobre la tasa de paro”, indicó el Banco de España.

Despidos

Aunque Fedea cifró en 1,2 millones los despidos que podrían producirse en el segundo semestre del año, lo cierto es que la prórroga de los ERTE sigue incluyendo la cláusula de mantenimiento del empleo. Esta norma evita que empresas que se hayan acogido a un ERTE despidan a trabajadores en un marco temporal de seis meses desde que reincorporan a alguno de los empleados. Sin embargo, aquellas empresas que experimenten una situación límite y que estén abocadas a la quiebra, sí podrán despedir a trabajadores. 

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, insistió hace unos días en que las empresas “no tienen ninguna vocación de despedir”, pero apuntó que “en algunos sectores, nos guste o no, va a pasar” y que “muchas empresas van a caer”, indicó en su intervención en el Foro II La Toja.

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