Economía

El tráfico aéreo no se recuperará hasta 2024 pese al éxito de la vacuna

La pandemia ha devuelto al sector aéreo europeo a los niveles de tráfico anteriores a 1990, según Organización Europea para la Seguridad de la Navegación Aérea (Eurocontrol)

Un avión de la aerolínea Iberia en el aeropuerto de Madrid-Barajas.

Un avión de la aerolínea Iberia en el aeropuerto de Madrid-Barajas. europa press

Antes de la pandemia, el sector aéreo europeo ya había sufrido dos grandes caídas del tráfico: los atentados del 11-S y la crisis financiera de 2008. Ninguna de ellas se acerca, ni de lejos, al desplome de vuelos provocado por el coronavirus. En el mejor de los escenarios, las aerolíneas no recuperarán el tráfico perdido hasta 2024. Todo dependerá del éxito o el fracaso de la vacuna.

Sólo hasta octubre, la pandemia se llevó por delante el 65% del tráfico aéreo en comparación con 2019. Los confinamientos de la primera ola vaciaron el espacio aéreo de aviones. Los pocos que despegaban era, sobre todo, de mercancías. Y ni en el verano ni en el otoño han recuperado terreno. Una actividad que nos devuelve a los niveles de antes de 1990.

La debacle no ha sido la misma en todos los países. El tráfico de Alemania, Francia y los Países Bajos se ha mantenido un poco más fuerte por las repatriaciones, los vuelos nacionales y los de mercancías. Pero en Armenia o Israel, por ejemplo, han perdido más del 80% de operaciones.

Esta radiografía del espacio aéreo europeo la conocemos gracias a Eurocontrol, la Organización Europea para la Seguridad de la Navegación Aérea. En un informe publicado a principios de noviembre, el organismo vincula la recuperación del sector con éxito de la vacuna y lo que tarde en comercializarse. Plantea tres escenarios: uno bueno, otro menos bueno y otro malo. En cualquier caso, no volveremos a ver el mismo número de vuelos ‘pre-Covid’ hasta 2024.

Eurocontrol se basa en varios factores para predecir los escenarios. Tiene en cuenta la fuerza de la segunda ola, la gravedad de las restricciones, la disponibilidad de las vacunas y fármacos y el impacto de la pandemia en la economía. También la demanda de turistas o de viajeros de negocios, el riesgo de quiebras o las ayudas estatales que hayan recibido estatales que haya recibido el sector.

El impacto de la vacuna en 2021

El primer escenario, el más optimista, pronostica que la vacuna estará disponible para los viajeros en el verano del año que viene o, bien, que la pandemia haya terminado. A esas alturas, según el informe, se dispondrá de suficientes instalaciones para realizar pruebas y los pasajeros habrán recuperado relativamente una buena parte de la confianza. Aún así, habrá un público que seguirá resistiéndose a volar, como los ancianos o los que viajan por negocios.

Gráfico donde se muestra la recuperación de las operaciones aéreas según el avance y éxito de la vacuna. EUROCONTROL

Hay otro dato curioso. Las aerolíneas low-cost son las que mejor se recuperarán si la vacuna se comercializa con éxito en 2021. Los vuelos de larga distancia, por otro lado, se reanudarán antes que otros. La vacunación tendrá un impacto directo en el tráfico. Si en 2019 se contaron 11 millones de operaciones aéreas en los países de la CEAC (Los 27 de la UE y otros 17 países del continente), en 2020 los vuelos se desplomaron a los 4,8 millones. El año que viene se duplicarán y en 2021 se igualarán (e incluso, superarán) los datos de 2029.

Si la vacuna se retrasa un año, el sector aéreo perderá dos. Esa es la conclusión que se desprende del segundo escenario planteado por Eurocontrol. Si la vacuna llega en el verano de 2022, todos los avances previstos para 2024 se pospondrían a 2026, aunque el organismo europeo pone un interrogante sobre esta fecha.

El peor escenario

¿Qué pasará si las vacunas no son eficaces? Según Eurocontrol, los niveles de tráfico aéreo podrían no recuperarse hasta 2029. Nueve años más tarde desde el estallido de la pandemia. Durante la crisis financiera, de 2009 a 2011, se perdieron 0,6 millones de vuelos. Una actividad que tardó ocho años en recuperarse. Y eso que el desplome de operaciones no tuvo nada que ha provocado el coronavirus.

En este contexto más dramático, la vacuna estaría disponible en el verano de 2020, pero su consumo sería desigual. Las aerolíneas lo tendrían difícil para operar como cuando no había coronavirus. Habría nuevos brotes, aunque no al mismo tiempo ni tan graves como los de ahora. La gente ya no tendría esa propensión para viajar en avión durante sus vacaciones por miedo o por la existencia de otras alternativas. El organismo, aún así, calcula que se habrá recuperado un 60 o 70% de la demanda.

Comentar ()