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Iberia y Air Europa mantienen su plan 'B' por si no pueden extender los ERTE de fuerza mayor

Ambas compañías anunciaron la intención de aplicar ERTE por causas económicas y organizativas si no había acuerdo para prorrogar los de fuerza mayor

Un avión de la compañía Iberia en el Aeropuerto de Madrid-Barajas Adolfo Suárez.

Un avión de la compañía Iberia en el Aeropuerto de Madrid-Barajas Adolfo Suárez. EP

El tráfico aéreo aún está lejos de recuperarse del golpe asestado por la pandemia. Y las aerolíneas consideran necesario seguir ajustando sus plantillas al volumen actual de operaciones. Tras el auge de los desplazamientos nacionales en verano, la falta de flujo internacional de viajeros hace tomar precauciones a las compañías para la temporada de otoño-invierno.

Ante la posibilidad de que el Gobierno y los agentes sociales no acordasen la prórroga de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) por causas de fuerza mayor tras su vencimiento inicial el pasado 30 de septiembre, tres de las principales aerolíneas en España anunciaron su intención de activar los mecanismos previstos para poder aplicar ERTE tradicionales por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción (conocido como Etop) para más de 12.000 empleados.

Tras el acuerdo alcanzado para alargar los de fuerza mayor hasta marzo de 2022, las aerolíneas han optado por solicitar la prórroga de los mismos, aunque han dejado abierta la vía para ejecutar los ERTE tradicionales si finalmente no reciben el visto bueno del Ministerio de Trabajo para aplicar los primeros, que en la nueva etapa tendrán menos exoneraciones para las compañías.

Iberia llegó a constituir hace una semana la comisión negociadora con los representantes sindicales para un ERTE que afectaría a unos 5.000 empleados (entre el 30 y el 35% de la plantilla). Sin embargo, fuentes sindicales y de la propia compañía explican que el procedimiento ha quedado en una situación de suspensión a la espera de saber si pueden seguir acogiéndose a los de fuerza mayor. De momento, las restricciones existentes hacen que la empresa siga en niveles de capacidad un 35% menores a los de 2019.

Por su parte, Air Europa también planteó la posibilidad de aplicar otro ERTE por causas organizativas a 9.000 empleados si no había acuerdo en el diálogo social. En este caso, se trataba de un ERTE a nivel de su matriz Globalia, el mayor grupo turístico español. Fuentes de la compañía aseguran que su apuesta pasa por mantener los de fuerza mayor y que el proceso para el ERTE Etop también ha quedado «paralizado».

Aunque la compañía de la familia Hidalgo -pendiente de la compra por parte de Iberia y muy dependiente del largo radio– podría retomar las conversaciones con los sindicatos si no fructifica su intento de seguir acogiéndose a los diseñados por el Gobierno para la pandemia del Covid-19.

Asimismo, Vueling fue la tercera en pronunciarse tras la incertidumbre sobre la prórroga y planteó aplicar un ERTE Etop para 4.000 empleados si no había acuerdo entre patronal, Gobierno y sindicatos. Tras el pacto para alargarlo, la compañía propiedad del grupo hispano-británico IAG tenía previsto dejar de lado la posibilidad de aplicar el de causas organizativas y de producción.

Al margen de estas tres aerolíneas, otras dos compañías habían iniciado el proceso para aplicar ERTE por causas de producción en sus filiales de handling (asistencia en tierra a aeronaves): Ryanair y Norwegian. Fuentes sindicales aseguran que tras el pacto para extender los ERTE por causas de fuerza mayor, ambas empresas han desistido de seguir con el procedimiento para negociar el esquema de causas organizativas.

Según los últimos datos de la Seguridad Social, el transporte aéreo sigue siendo uno de los sectores con más trabajadores en ERTE. De agosto a septiembre el número de personas acogidas a este mecanismo ha pasado del 15,5% al 14,65% del total en España.

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