Economía

BBVA relanza un producto de vida-ahorro mientras esquiva los depósitos generalizados

Este producto es un PIAS que siempre han tenido en el catálogo, pero la subida de tipos ha generado más interés

Israel Cánovas

El nuevo escenario de política monetaria que comenzó en julio de 2022 ha cambiado la oferta de productos financieros de los bancos. Todo apuntaba a que los depósitos a plazo iban a ser el producto estrella de este ciclo, pero los grandes bancos, en general, se han negado a remunerarlos de forma generalizada. Pero sí que las entidades financieras han sacado nuevos productos o han relanzado algunos olvidados para que el dinero de los españoles no pierda valor. Un ejemplo es BBVA que ha relanzado un PIAS con rentabilidad adaptada a cada cliente. 

El Plan Individual de Ahorro Sistemático (PIAS) es un producto de vida-ahorro, que combina cobertura de vida con un componente de ahorro. Este producto permite asegurar la vida del titular, mientras que también acumula una cantidad de dinero para un uso futuro, como una inversión o para financiar proyectos. BBVA siempre ha tenido este producto en su catálogo, pero la subida de tipos de interés “ha generado el contexto más favorable para su comercialización”, apuntan desde la entidad. 

Sin embargo, este producto no está comercializado de forma generalizada, sino que el banco presidido por Carlos Torres se lo ofrece a un tipo de cliente que cumpla unos requisitos. El más importante de estos puntos y el que prima por encima de todos es que el objetivo de esta inversión responda a una necesidad de ahorro a largo plazo que haya manifestado el cliente. Es decir, que el cliente quiere sacar rentabilidad a su dinero porque dentro de un periodo determinado lo va a utilizar para un proyecto. Las personas que pueden adquirir el PIAS de BBVA tienen que tener entre 14 y 70 años y seis meses.

El PIAS de BBVA ofrece una rentabilidad determinada y adaptada a cada cliente. Esta rentabilidad es conocida y asegurada anualmente, tal y como indican fuentes de la entidad. Este producto se está comercializando en algunas oficinas con una rentabilidad del 2,5%. BBVA establece una rentabilidad inicial garantizada por un plazo entre 11 y 12 meses y renovable por períodos anuales. En cualquier momento, el cliente puede recuperar todas o parte de las aportaciones realizadas y los rendimientos generados.

El importe mínimo del rescate parcial solicitado es de 200 euros. Si el Saldo Acumulado resultante, una vez descontado el importe a rescatar, es inferior a 300 euros la entidad aseguradora podrá proceder a la extinción del contrato.

El producto va destinado a aquellos clientes que quieran ahorrar a largo plazo y con una fiscalidad ventajosa en caso de cobro en forma de renta vitalicia. Su principal particularidad reside en que, transcurridos al menos cinco años desde su contratación, si el cliente decidiera transformar el ahorro que haya ido acumulando en el PIAS en una renta vitalicia, los rendimientos generados hasta ese momento en el producto quedarían entonces exentos de tributación. 

A pesar de esa ventaja fiscal, este producto tiene un límite de aportación anual que no puede superar los 8.000 euros al año ni los 240.000 euros para todos los PIAS. El cliente puede contratar el producto con aportación única, que debe de ser de 600 euros, periódica o combinar ambas opciones. Las aportaciones periódicas pueden ser mensuales, trimestrales, semestrales o anuales. Siendo el importe mínimo de aportación de 30 euros mensuales y  un máximo  de 666,66 euros mensuales. En cualquier momento se puede modificar, interrumpir o reiniciar. El cliente puede realizar aportaciones extraordinarias en cualquier momento, con un importe mínimo de 600 euros y máximo de 8.000.

Este producto responde a la estrategia de BBVA de buscar alternativas de inversión y de rentabilidad más allá de los depósitos, que es lo que esperaban los clientes con los tipos a niveles de 4%. De hecho, Carlos Torres, presidente de BBVA, y Onur Genç, consejero delegado, han reiterado en numerosas ocasiones que los depósitos no eran la mejor opción para tiempos con inflación elevada. 

Sin embargo, la presión de la competencia o de los clientes hizo que la entidad pusiera en marcha uno. Sin embargo, era totalmente personalizado, es decir, la rentabilidad que ofrece depende de la vinculación y el perfil del cliente, aunque se puede conseguir 2,75%. Durante la rueda de prensa de resultados, ambos directivos insistieron en que no necesitan sacar un depósito a plazo generalizado porque tienen mucha liquidez. 

En otras geografías, BBVA sí que oferta este producto en Italia, con una remuneración del 4,25%. La entidad está comenzando a instalarse en ese país, por lo que su ofensiva comercial puede ser más agresivo a la hora de conseguir clientes. 

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