Aún hay margen para fusiones bancarias en España. Los analistas de Credit Suisse consideran que el mercado financiero de este país, junto con el de Italia, está aún «sobredimensionado», por lo que tiene más potencial de reducción de costes que otros en Europa, al existir «una correlación entre la densidad de la red y la rentabilidad bancaria». De hecho, los expertos de la casa suiza creen que en 2021 podría haber «una mayor consolidación en Italia y/o en España».

El año 2020 ha cerrado con dos grandes proyectos de fusión en marcha en el sector bancario español. El de mayor magnitud es el protagonizado por CaixaBank y Bankia, que se irá cerrando por completo a lo largo de este ejercicio. La integración legal entre ambas entidades tendrá lugar durante el primer trimestre, pero no será hasta finales de 2021 cuando los clientes de los dos bancos operen únicamente en la plataforma tecnológica de CaixaBank.

La otra gran operación será la fusión de Unicaja y Liberbank, que dará lugar al que será el quinto banco del país, el cual llevará la marca de la primera y tendrá su sede en Málaga. Las negociaciones para la integración han tenido éxito en el segundo intento tras el fracaso experimentado hace casi dos años.

Seguimos pensando que los grandes acuerdos entre países son improbables a corto plazo»

Con todo, desde Credit Suisse creen que aún queda margen para más operaciones corporativas en la banca española, sobre las que están haciendo mucho hincapié los supervisores.

«Esperamos que esto acelere las fusiones en mercados fragmentados, como Italia y España», explican sus expertos en un reciente informe, si bien aún se muestran «escépticos en relación con acuerdos transfronterizos«.

«Seguimos pensando que los grandes acuerdos entre países son improbables a corto plazo debido al reto de generar sinergias creíbles, a las limitaciones regulatorias y a los retos de la contabilidad», apuntan desde la entidad suiza.

Además, valoran estos expertos, a excepción de los casos de quiebras de bancos, los grandes acuerdos para fusiones se han producido históricamente «en los puntos álgidos del mercado, no en depresión».

«Más grande no es mejor»

Basándose en los datos de la banca europea correspondientes a 2019, los analistas de Credit Suisse concluyen que el tamaño de una entidad, medido bien por volumen de activos o bien por capitalización, está inversamente relacionado con la rentabilidad.

«Los mejores impulsores de la rentabilidad son el modelo de negocio (bancaseguros, por ejemplo) y la ubicación (por el tema fiscal), algo que es difícil de cambiar a través de operaciones corporativas. En resumen, creemos que más grande no es mejor, sino que mejor es mejor», añaden.

Pese al previsible cierre de las operaciones que darán lugar a una nueva CaixaBank y una nueva Unicaja, el mercado sigue haciendo quinielas sobre qué nuevas operaciones podrían surgir, especialmente en torno a la figura de Sabadell tras el fracaso de sus negociaciones con BBVA. Por lo pronto, el mapa bancario será dentro de un año muy diferente al que existe en la actualidad, aunque queda la incógnita de si 2021 verá nacer otro gigante.