España | Madrid

Sánchez acusa al PP de ser un "partido antisistema" y reafirma su "confianza absoluta" en Iglesias

Casado ha advertido al presidente del Gobierno que no pactará nada con él, y eleva el tono por el "atropello" del Ejecutivo con la reforma del Poder Judicial: "A mi no me presiona nadie, y menos alguien como usted"

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su intervención en la sesión de control al Ejecutivo, este miércoles.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su intervención en la sesión de control al Ejecutivo, este miércoles. EFE

La sesión de control de este miércoles ya se estimaba de alta tensión por las múltiples cuestiones políticas que han provocado el enésimo choque de trenes entre Gobierno y oposición. El griterío y la bronca entre sus señorías se han convertido en protagonistas en un pleno que ha comenzado con el habitual cara a cara entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; y el líder de la oposición, Pablo Casado, quien ha elevado significativamente el tono con el jefe del Ejecutivo por el intento de éste y de su socio de coalición de «liquidar la separación de poderes en España», por su intención ya en marcha de asaltar el Consejo General del Poder Judicial.

Casado ha confirmado que no habrá negociación con el Gobierno por parte del PP para renovar el CGPJ pese a las «amenazas» de Sánchez, y sólo se sentará a hablar cuando apoye la propuesta parlamentaria para que sean los jueces los que elijan a los miembros del órgano de gobierno judicial y no los políticos y cuando haya «expulsado» a Podemos del Gobierno. «A mi no me presiona nadie, y menos alguien como usted», ha sentenciado el líder del PP.

Una vez más, Sánchez ha esquivado el debate parlamentario argumentando no querer entrar en las «provocaciones» de su adversario político, aunque ésta vez ha reafirmado claramente su apoyo a Pablo Iglesias, sin medias tintas. «El vicepresidente segundo tiene mi mayor y más absoluta confianza», ha afirmado, para elevar seguidamente el tono y referirse al PP como un partido «antisistema», que «ha abandonado la Constitución» y el «sentido de Estado».

Casado no se ha dejado ni un sólo fleco de la tensionada actualidad política, y desde su escaño ha exigido también al Gobierno retirar «ya» el estado de alarma en Madrid. Ambos han finalizado su intervención explotando sus argumentos más recurrentes para agraviar al adversario: Casado atacando la actitud «soberbia» de Sánchez y el hecho de haberse convertido en un «presidente del Gobierno fallido»; y Sánchez equiparando a Casado con la ultraderecha, lamentando «abrir la puerta a la estrategia de la crispación, de la provocación y de los insultos».

Comentar ()