España

Ayuso inaugura el nuevo hospital de pandemias sin la presencia de Illa ni de la oposición de Madrid

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en la inauguración del Hospital Enfermera Isabel Zendal. EFE

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha inaugurado este martes el nuevo hospital de pandemias en medio de un enorme ruido mediático por las polémicas que arrastra el proyecto prácticamente desde el minuto uno. El Enfermera Isabel Zendal abre sus puertas con apenas un centenar de trabajadores operativos que, voluntariamente, han pedido su traslado al nuevo centro frente a los 669 necesarios.

La inauguración se ha producido de manera simbólica, puesto que tres de sus cuatro módulos siguen sin estar operativos, y no se prevé que ingresen los primeros pacientes al menos hasta después del puente de diciembre. El coste del nuevo hospital público de Madrid también ha sido controvertido, ya que todo apunta a que el montante final alcanzará los 100 millones de euros, el doble de lo previsto. El centro se ha construido en tiempo récord: nada menos que 100 días para levantar un hospital que alberga un millar de camas y 50 unidades de cuidados intensivos.

La izquierda ha criticado duramente el nuevo proyecto impulsado por Díaz Ayuso. Ningún partido de la oposición madrileña ha asistido al acto, como tampoco lo ha hecho el ministro de Sanidad, Salvador Illa, al que la dirigente madrileña invitó personalmente. El líder de Más Madrid, Íñigo Errejón, ha llegado a calificar el nuevo hospital de «pelotazo urbanístico; y la portavoz de Unidas Podemos, Isa Serra, ha tildado el nuevo proyecto de «propaganda política». Además, diversos sindicatos, como la Asociación Madrileña de Enfermería (AME) o el sindicato Movimiento Asambleario de Trabajadoras y Trabajadores de la Salud (MATS) han convocado una concentración desde primera hora de la mañana.

Los sindicatos lamentan que se haya inaugurado un hospital, pensado inicialmente para catástrofes sanitarias, «sin personal» y que se hayan invertido millones de euros en este proyecto cuando consideran prioritario reforzar el resto de la red hospitalaria pública madrileña. Denuncian además los posibles traslados forzosos desde otros centros que se prevé que ejecute el Gobierno de la Comunidad de Madrid para completar la plantilla del Isabel Zendal.

En el acto han estado presentes, entre otros cargos, el vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado; el alcalde, José Luis Martínez-Almeida; el presidente del PP y líder de la oposición, Pablo Casado; y la secretaria de Estado de Sanidad, Silvia Calzón. La inauguración se ha visto en parte empañada por los continuos gritos de «fuera» o «vergüenza» de las decenas de personas que protestaban a a pocos metros del centro.

La ‘metedura de pata’ de Casado

Uno de los momentos más viralizados de la jornada inaugural y que las cámaras pudieron captar ha ocurrido durante el recorrido guiado por las infraestructuras del nuevo hospital. En un momento de la visita, Pablo Casado preguntaba directamente a la presidenta de la Comunidad de Madrid si en el Isabel Zendal había «quirófanos», justo cuando Ayuso acababa de comentar que el centro podía servir para atender a supervivientes de catástrofes como un accidente aéreo.

La pregunta de Casado provocaba un incómodo silencio entre los presentes, incluida Díaz Ayuso, hasta que el director general de Infraestructuras Sanitarias, Alejo Joaquín Miranda, salía al paso contestando al líder de la oposición: «Aquí hay salas de procedimiento», las que los sanitarios denominan como «salas de curas», afirmaba.

«Bomba de oxígeno» frente al «sectarismo»

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se ha defendido de las críticas de la izquierda y ha calificado el nuevo hospital de emergencias de «bomba de oxígeno», que se convertirá en «referente internacional» por su capacidad de adaptarse a «todas las circunstancias y servir para aliviar las listas de espera».

Ayuso ha vinculado además los múltiples reproches por la inauguración del Isabel Zendal al «sectarismo político» porque «un gran hospital público no puede ser una mala noticia para nadie». Además, ha anunciado la presidenta regional que, al estar ubicado al lado del aeropuerto e Barajas, sería «un sitio muy bueno para almacenar la vacuna» contra el Covid-19 y, desde Madrid, «distribuirla a toda España».

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