El presidente en funciones de la Generalitat, Pere Aragonés, ha reclamado hoy a Pedro Sanchez que decrete la obligatoriedad del teletrabajo para reducir la movilidad social y los contagios en plena tercera ola del coronavirus. En su primera comparecencia ante la Diputación Permanente tras disolverse al Parlament, Aragonés ha reclamado al Gobierno que haga uso de sus competencias, como ayer avanzó la portavoz del Govern, Meritxell Budó, para frenar los contagios.

Aragonés ha reclamado a Pedro Sánchez que «se deje de recomendaciones y decrete ya la obligatoriedad del teletrabajo por razones de salud pública». La Generalitat considera que se trata de un «elemento fundamental» para frenar los contagios, que hoy han vuelto a dispararse en Cataluña.

«Una cosa es regular teletrabajo y sus condiciones y otra decretar su obligatoriedad», ha añadido Budó. La portavoz ha advertido que en Cataluña el teletrabajo podría ser del 30% y solo alcanza al 8%. «El impacto en reducción de movilidad seria elevadísimo y sería impacto directo en datos de la pandemia».

Contagios disparados

La comunidad ha consignado este miércoles 4.876 nuevos contagios y once fallecidos por Covid-19. Además, sigue subiendo la presión hospitalaria, con 2.501 enfermos de coronavirus 56 más que en el último recuento. También sube el número de ingresados en camas UCI hasta los 493, dieciséis más que el dia anterior.

La velocidad de reproducción de la enfermedad (rt) ha subido hasta 1,27 y el porcentaje de positividad de los test de antígenos y PCR se sitúa en el 10,88%, mientras que la incidencia acumulada en los últimos 14 días es de 537,91 por cada 100.000 habitantes.

La tasa del riesgo de rebrote ha subido: el martes alcanzaba un nivel de 609, y 24 horas después está en 657.

Elecciones en el aire

En este contexto, la celebración de las elecciones del 14F ha centrado buena parte del debate, con un Govern cada vez más reacio a seguir adelante con los comicios, pero poco dispuesto a tomar la decisión de aplazarlas en solitario. En este contexto, el PSC se ha convertido el centro de los ataques por se el único partido que defiende abiertamente que se mantenga la cita con las urnas.

«Sorprende que PSC e Illa insistan en celebrar las elecciones solo por electoralismo», ha denunciado el presidente del grupo de ERC en el Parlament, Sergi Sabriá. El republicano ha asegurado que Salvador Illa, candidato del PSC, «es el único ministro del mundo que pone intereses electorales por delante del interés colectivo. Ya es grave dejar el ministerio para ir a hacer campaña pero aun más grave es presionar por electoralismo, y mientras posponen el congreso del PSOE al próximo otoño».

PSC: cínicos e incoherentes

«Es pura incoherencia, han quedado retratados» ha concluido Sabrià, tras asegurar que el Govern «está preparado» para celebrar las elecciones, pero se ajustará a la situación sanitaria. En términos similares se ha expresado el líder de JxCat en el Parlament, Albert Batet, que ha denunciado el «cinismo» de los socialistas.

Previamente, la portavoz de los socialistas en el Parlament, Eva Granados, ha asegurado que sin un confinamiento domiciliario por la pandemia del coronavirus «no está justificado» un aplazamiento de las elecciones catalanas previstas para el 14 de febrero.

Granados ha defendido que es responsabilidad de la Generalitat garantizar que los espacios de votación son seguros y que se pueden adaptar, como se han adaptado los demás sectores afectados por la pandemia, como comercios o escuelas. La socialista ha señalado que más de 60 países se han celebrado elecciones desde septiembre y que en Portugal está previsto celebrar elecciones presidenciales el próximo 24 de enero: «Hay lugares donde la pandemia no ha suspendido la democracia».