España

Podemos amenaza con llevar al Congreso su propia ley Trans si no hay acuerdo en el Gobierno

Los morados recuerdan que, un año más tarde, la ley de consentimiento sexual sigue guardada en el cajón

Irene Montero y Pablo Iglesias, en sus escaños del Congreso de los Diputados.

Irene Montero y Pablo Iglesias, en una imagen de archivo EP

El gobierno de coalición está atravesando uno de sus peores momentos. Y no es por el cuestionamiento de Pablo Iglesias de la normalidad democrática de España, ni por el decreto de vivienda ni, si quiera, por el ingreso mínimo vital, que los morados han enmendado en el Congreso.

Aunque todo ello contribuya a llenar el vaso del hartazgo, lo es, sobre todo, por las políticas de Igualdad. El choque es frontal, indisimulable. Nadie oculta las discrepancias generadas por la Ley Trans que prepara el departamento de Irene Montero, y que, salvo sorpresa, no pasará por la mesa del Consejo de Ministros el día 23, ni siquiera el martes 2 de marzo, previa a la celebración del 8-M.

Los morados están tan hartos de la situación que no descartan ir «por la vía de los hechos», esto es, presentar su propio texto en el Congreso como proposición de Ley, según ha podido saber El Independiente. Sería ésta una maniobra con antecedentes muy cercanos. De hecho, este martes salió adelante la toma en consideración de la proposición de ley de Igualdad del Grupo Socialista o Ley Zerolo, en una materia que es competencia de Irene Montero y que, a decir de Unidas Podemos, choca con el borrador de la Ley Trans.

Estrategia por libre

Los morados se abstuvieron después de sondear la posición de otros grupos, como ERC o Bildu, pero no sólo, ya que incluyeron en su ronda de contactos hasta al PP. Fuentes parlamentarias de Podemos aseguran que no les movió mayor intención que conocer la opinión del resto de los partidos y que, en ningún momento intentaron convencer a los socios parlamentarios del Gobierno que también se abstuvieran, aunque los socialistas no lo ven así.

En todo caso, Unidas Podemos tampoco está libre de pecado. Ellos también han usado la vía parlamentaria para forzar políticas que debieran haberse consensuado en el seno del Gobierno o entre sus respectivos Grupos Parlamentarios tal y como recoge el protocolo de funcionamiento interno de la coalición. Y llegaron a hacerlo incluso durante la negociación presupuestaria.

El Grupo confederal presentó junto a ERC y Bildu una enmienda para ampliar la prohibición de desahucios sin alternativa habitacional y del corte de suministros básicos para familias vulnerables. Finalmente la retiraron tras comprometerse el ministro José Luis Ábalos, del que dependen los temas de vivienda, a abordar el asunto.

La ley trans puede acabar aterrizando en la Cámara Baja «por la vía de los hechos»

Pero es que lo acaban de hacer con la presentación de una batería de doce enmiendas a la ley que regula la prestación del Ingreso Mínimo Vital «ante la ausencia de respuesta a sus propuestas de mejora en el seno del Gobierno durante más de 8 meses», según denunciaba el portavoz morado en el Congreso, Pablo Echenique.

Convertida en motivo de disputa interna, la Ley Trans puede acabar aterrizando «por la vía de los hechos» en el Congreso y no como proyecto de Ley del Ejecutivo sino como proposición de ley del Grupo Parlamentario de Unidas Podemos. En el entorno de Iglesias arguyen que no pocas veces tienen que echar estos pulsos para asegurarse el cumplimiento del pacto de coalición.

Además, se vuelven a reproducir, justo un año más tarde, los enfrentamientos entre Irene Montero y Carmen Calvo. Entonces fue a cuenta de la Ley de Libertad Sexual, popularmente conocida como la ley del consentimiento o del «sí es sí», enviada para informe del Consejo General del Poder Judicial, el Consejo Económico y Social y el Consejo Fiscal y, por tanto, en fase de tramitación.

Lo más significativo que Irene Montero ha logrado sacar adelante en este año de legislatura es el Real decreto de Igualdad retributiva entre hombres y mujeres, un balance muy exiguo para un Ministerio que estuvo en manos de Carmen Calvo antes del Gobierno de coalición y a la que los morados culpan casi de todos sus males. Precisamente, este martes el Consejo de Ministros acordó una declaración institucional con motivo del Día para la Igualdad Salarial. Lo previsto es que el 2 de marzo consensuen otra sobre el 8-M.

El Día de la Mujer volverá a celebrarse bajo el signo de la división

Sin embargo, el Día de la Mujer volverá a celebrarse bajo el signo de la división. Aunque esta vez el coronavirus impedirá la convocatoria de actos multitudinarios como el de hace un año -cuando la OMS ya había lanzado su alerta sanitaria internacional y, pocos días, después el 14 de marzo, el Gobierno decretaba el confinamiento domiciliario- el enfrentamiento interno se agudiza.

Calvo, que este lunes habló con Irene Montero, insiste en que lo conocido no es más que un borrador, y para que llegue a la comisión de secretarios y subsecretarios debe contar con todos los informes preceptivos, entre ellos los de Justicia y Sanidad, «que se están elaborando», aducen en vicepresidencia primera. Los socialistas no tienen ninguna prisa, pero existe el riesgo cierto de que Pablo Iglesias dé al orden de que el borrador de la ministra de Igualdad se presente como una proposición de ley en el Congreso.

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