España

Sánchez exige al PP que pacte el CGPJ, pero se resiste a activar el plan que acordó con Podemos

De momento, mantendrá la proposición de Ley para limitar las funciones del Consejo, pero no para modificar las mayorías parlamentarias necesarias para su renovación

Pedro Sánchez, en la Moncloa.

Pedro Sánchez, en la Moncloa. EP

El jefe del Ejecutivo ha comparecido ante la prensa por primera vez en varios meses. El pretexto era informar sobre la reunión del Consejo Europeo que arrancó ayer y terminó a última hora de la mañana de hoy, aunque no cabe duda de que su intención era la de responder a la frustrada renovación de los órganos constitucionales entre el Gobierno y el PP, que ayer naufragó.

A pesar de que desde el PP parece que no quieren dar definitivamente por rotas las conversaciones, Sánchez ha pedido que rectifiquen y vuelvan a la mesa de negociación. Ha dicho creer que la política «se ventilaba con el aire fresco del acuerdo». «En una democracia el acuerdo es la única victoria duradera», ha subrayado para apelar a continuación que «puede haber victorias de unos sobre otros, pero son coyunturales», en cambio, los acuerdos «exigen audacia y valor. Hay que tener más coraje para el camino del acuerdo».

Los escollos son varios. Por una parte, el PP no acepta ni a José Ricardo de Prada ni a Victoria Rosell como nuevos miembros del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) a propuesta de Unidas Podemos. Al primero porque, formalmente, entra en el cupo de juristas de reconocido prestigio y no como juez elegido por sus compañeros dentro del turno judicial. La realidad es que De Prada fue autor de las líneas más duras contra el PP de la sentencia de la primera etapa de la Gürtel que, incluso, debieron ser posteriormente modificadas. En el caso de Rosell no les parece de recibo que dé un salto desde el cargo político que ahora ocupa como Delegada del Gobierno contra la violencia de género, al CGPJ.

El jefe del Ejecutivo asegura que se le han presentado al PP «alternativas»

Además, el PP ha planteado, como ha informado El Independiente, derecho de veto sobre el Consejo, al exigir que todas las decisiones deban salir adelante con un mínimo de 13 votos, rompiendo la dinámica de bloques entre conservadores y progresistas, lo que no ha sido del agrado de los socialisas.

Sánchez ha insistido en varias ocasiones en que no son aceptables los vetos y en que el Gobierno «ha sido flexible planteando alternativas». Considera que cuando hay voluntad se llega a un acuerdo independientemente de la presencia de una serie de nombres «con un currículum y una valía acreditada» en alusión a De Prada y Rosell. Los aludidos, ha agregado , «han hecho su trabajo como jueces. No se trata de menoscabar la reputación de una una u otra persona».

Renovación frustrada de los órganos constitucionales

Defiende que en una negociación «todas las partes tienen que renunciar a algo, sin vetos, con audacia». Debe haber «una victoria parcial para que no haya una derrota completa». Sin horizonte electoral y «sabiendo que el deseo mayoritario de los ciudadanos es el diálogo y el pacto, nadie entiende que se dé un paso atrás. Esperamos que la oposición recapacite. España necesita un nuevo clima de concordia», ha exhortado.

Sánchez ha llegado a vincular la renovación de los órganos constitucionales con los esfuerzos para intentar «restañar cuando antes las heridas de la pandemia y poner en marcha al país». Ha recodado que, por ejemplo han pasado 15 años desde el último consenso en torno al Consejo de RTVE, que se anunció el jueves. «Todas las partes cedimos en nuestras pretensiones iniciales. Cada cual ha cedido algo, sin vetos, y así ha ganado el servicio público». Por ello, el jefe del Ejecutivo dice no entender «el bloqueo del CGPJ y del resto de los órganos».

Sin embargo, a pesar de las dificultades de recorrido, Sánchez se resiste a recuperar la proposición de Ley que su Grupo Parlamentario y Unidas Podemos presentaron para modificar las mayorías parlamentarias con las que renovar el CGPJ. Una cosa es limitar su campo de actuación mientras esté en funciones y otra abordar una reforma que ha sido cuestionada incluso por las autoridades europeas. El jefe del Ejecutivo lo ha dejado muy claro al afrmar que siguen adelante con la delimitación de «competencias del gobierno de los jueces y, por tanto, su capacidad de nombramientos», pero que eso «es solo lo que vamos a plantear» con la esperanza, dice, de que se retome la negociación con el PP.

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