Tengo ante mí a un hombre joven, pero curtido ya en mil batallas políticas. Periodista de formación pero servidor público de vocación, David Pérez atesora ya una amplia experiencia como gestor en diferentes niveles de la administración. Fue durante dos legislaturas alcalde de Alcorcón, uno de los municipios más importantes y complejos de la Comunidad de Madrid; en la actualidad, en estos casi dos años de gobierno de Isabel Díaz Ayuso, ha sido consejero con responsabilidades en dos áreas clave: Vivienda y Administración Local. Tras la marcha de Ciudadanos del ejecutivo regional ha añadido Transportes, con el Metro de Madrid y su gestión como auténtica joya de su corona política.

David Pérez es hombre de hablar pausado y tranquilo, pero impregnado de una enorme firmeza y pasión, que derrocha a raudales cuando explica por qué defiende las ideas liberales y por qué la política debe ser un instrumento al servicio de la vida de los ciudadanos y no al contrario, como ocurre, desgraciadamente, en la mayor parte de los casos. Está convencido de que el proyecto político de Isabel Díaz Ayuso recibirá un respaldo arrollador el próximo 4 de mayo porque los ciudadanos, al final, lo que refrendan con su voto son los hechos, no las palabras vacías de contenido.

Pregunta.- La práctica totalidad de las encuestas les dan a ustedes, al PP y a su candidata Isabel Díaz Ayuso, como claros vencedores, en algún caso de forma arrolladora. ¿No es esto peligroso, señor Pérez? ¿No correrán el peligro de vender la piel del oso antes de matarlo? ¿No corre el PP el riesgo de relajarse?

Respuesta.- No. No lo estamos haciendo. Tanto el partido como la propia presidenta somos bastantes prudentes. No estamos confiados, ni mucho menos. Somos muy conscientes de que las cosas pueden cambiar, de que Madrid es una comunidad muy compleja, de que faltan aún muchos días de campaña y de que, aunque hemos partido en este caso de una situación muy favorable, nuestra experiencia solía ser la contraria: acabar mejor de lo que empezábamos. Recuerde la última, sin ir más lejos. Se partió de unas encuestas que arrojaban en un principio un dato mucho peor del que se consiguió finalmente. Tanto que se logró (en la última convocatoria electoral) doblar los resultados inicialmente previstos. Somos, por lo tanto, prudentes, aunque haya que valorar muy positivamente el partir de una situación objetivamente mejor. Le digo más; estamos percibiendo un creciente apoyo… pero en la medida en la que esto siga siendo así, más prudentes seremos. 

P.- Sí parece que todas las encuestas coinciden en que este objetivo de Pablo Casado de aglutinar a todo el centro derecha bajo las siglas del PP, poco a poco, se va haciendo realidad. C’s parece que no llegará a ese 5 por ciento necesario para entrar en la Asamblea de Madrid y que Vox obtendrá unos resultados peores de los que cosechó hace dos años. Haciendo una lectura a nivel nacional de todo esto, ese objetivo de ocupar por completo el espacio del centro se iría consiguiendo.

R.- Yo soy liberal y siempre he considerado que las cosas evolucionan por sí mismas. Por mucho que nos empeñemos desde las administraciones públicas, desde los partidos o desde los medios de comunicación en forzar un objetivo, siempre va a ser menos eficaz que la propia evolución natural de los hechos. Creo que Pablo Casado, no es que vaya a conseguir aglutinar a todo el centro derecha… ¡es que ya lo representa! Por la vía natural, el PP está consolidado a los ojos de los españoles como el único en cuya solidez se puede confiar. Me refiero a que hay otros partidos que ideológicamente son cambiantes. El PP es muy estable y predecible en su ideología: en la defensa de la libertad y de la unidad de España, en su apoyo a la familia y a las Fuerzas de Seguridad, abogando por las bajadas de impuestos, defendiendo una mayor presencia de la sociedad que del Estado y en la disminución de la intervención pública. Ese es el modelo y se ha demostrado ya que es positivo y que ha funcionado. A esa estabilidad ideológica debemos añadir la institucional. El PP ya ha conseguido sacar al PSOE de la Moncloa en dos ocasiones, cosa que no han logrado ni Vox ni Ciudadanos. Nos pueden dar muchas lecciones los nuevos partidos pero no esto porque, como todos sabemos, cuando el PSOE llega a la Moncloa, utiliza todos los medios a su alcance para tratar de retener el poder y atacar a la alternativa, que es el PP. Como digo, nosotros lo logramos ya en dos ocasiones: con Aznar y con Rajoy, y habrá una tercera, con Pablo Casado. 

Madrid es una comunidad muy compleja. Faltan aún muchos días de campaña y, aunque hemos partido de una situación muy favorable, nuestra experiencia solía ser la contraria: acabar mejor de lo que empezábamos»

P.- En esta última semana hemos asistido al ansiado debate entre los seis candidatos. La práctica totalidad de las crónicas coinciden en señalar que la gran vencedora fue Isabel Díaz Ayuso. Valóreme la actuación de la presidenta en funciones y candidata de su partido.

R.- En este debate, Isabel Díaz Ayuso demostró por qué es la candidata preferida por los madrileños. Fue la única que demostró que su auténtica preocupación son los madrileños, cómo defender sus intereses y resolver sus problemas. Ayuso salió aún más presidenta de este debate porque puso en valor cómo proteger la economía, cómo defender el empleo y por supuesto la salud. El resto de candidatos actuaban únicamente como oposición, no como candidatos capacitados para asumir las responsabilidades de gobierno. Eso se vio de forma clara. Cuando ellos hablaban de sí mismos como posibles presidentes lo hacían como un ejercicio retórico pero sin ninguna base. Díaz Ayuso ha demostrado que ha construido un proyecto capaz de hacer valer los intereses de los madrileños frente a otros administraciones. Tras el debate quedó aún más claro para todo el mundo que Isabel Díaz Ayuso puede y debe seguir siendo presidenta de la Comunidad de Madrid con una mayoría suficiente que le permita seguir desarrollando y sacando adelante su proyecto político.

P.- Deme su impresión acerca del incidente penoso que tuvo lugar hace pocos días en la Cadena SER, cuando Pablo Iglesias abandonó el estudio ante las invectivas que lanzaba contra él la candidata de Vox Rocío Monasterio.

R.- Toda violencia debe ser condenada siempre. Sin excepción. Se dirija contra quien se dirija y venga de donde venga. No es admisible ninguna forma de violencia, ni amenazas ni agresiones. No es el camino de la convivencia democrática y el PP nunca lo va a aceptar ni a justificar. Siempre que un partido la sufra, todos los demás partidos debemos estar a su lado condenando esa agresión. No cabe otra opción. Pero también hay que decir que, cuando el PP ha sufrido este tipo de ataques, la condena por parte de la izquierda de ese tipo de violencia ha brillado por su ausencia. Pero a nosotros nos parece intolerable y siempre estaremos del lado de la víctima, no de los agresores.

P.- Estamos asistiendo a una precampaña y a una campaña muy áspera. Incidentes como los registrados en Vallecas, en la presentación de la candidatura de Vox, o debates muy desagradables, como el que acabamos de referir de la cadena SER. El propio presidente del Gobierno ha llegado a irrumpir de lleno en esta batalla de Madrid con un tono también muy duro. ¿A qué se debe todo esto? Tengo la sensación de que los ciudadanos están algo hartos.

R.- Esta beligerancia me permite enlazar con su anterior pregunta. ¿Por qué muchos ciudadanos, que habían votado al PP en épocas pasadas y se fueron a otras opciones como Vox o como Ciudadanos, van a regresar ahora al Partido Popular? Porque esos ciudadanos se han cansado de esa política que no busca atender lo que a ellos les preocupa sino sólo a las posiciones de poder de un partido concreto. También ha habido mucha decepción… de igual forma que pudo haberla con nuestro partido o con el PSOE, ahora les está ocurriendo a estas formaciones. Y la política no son chispazos… necesita un mantenimiento en el tiempo. Algunos decían que llegaban a recuperar la política… ¡y se han quedado en nada! Al final, el PP vuelve a perfilarse como un partido que asegura una política pública que garantiza el empleo y la protección social.

Los ciudadanos han hecho un análisis muy pragmático y prefieren a quienes nos presentamos ante ellos con hechos, no alguien que les hable en los mítines de política social, pero que cuando llega el momento de la verdad, traicionan sus principios y las expectativas que generan. El PP en cambio llega y hace posible la política social. No hablamos prácticamente de ello, pero cuando llegamos ponemos en práctica bajadas de impuestos y mejoramos la recaudación, conseguimos atraer inversiones, activamos el consumo, y con todo ello, activamos el empleo. De esa forma garantizamos una política social y conseguimos el sostenimiento de la Seguridad Social. Mientras otros hablan de esa política social, nosotros desde el PP la garantizamos. Los ciudadanos lo han visto y prefieren hechos, no palabras.

P.- Ustedes van a buscar el 4 de mayo la mayoría absoluta, claro, pero imagínese que no la consiguen. Su gobierno tendría entonces que ser apoyado por Vox o por Ciudadanos, si es que estos últimos consiguen finalmente entrar en la Asamblea. ¿A quién preferirían?

R.- Permítame que cite a José María Aznar cuando respondía a veces aquello de «No toca». ¿Para qué hablar de posibles pactos sin saber si van a ser necesarios?  

P.- Pero con Ciudadanos ya han gobernado.

R.- Ya, pero para qué hablar de eso sin saber si Ciudadanos va a tener representación, sin saber qué va a pasar con los resultados a nivel general. Lo normal es que un partido de centro derecha como el PP, que cada vez se abre más en toda su esfera, sobre todo por el centro, lo normal es que gobernemos con alguien con quien tengamos en común principios básicos sobre los que trabajar. 

Nosotros no gobernaremos nunca con Podemos, ni con Más Madrid. En cuanto al PSOE, mucho tendríamos que cambiar todos, salvo como pudo ocurrir en momentos y lugares en los que se vivan o se hayan vivido circunstancias excepcionales, como en el País Vasco.

P.- Si finalmente el PP llegara a necesitar el apoyo parlamentario de Vox, parecería lógico que la formación del señor Abascal entrara también en el gobierno autonómico, ¿no?

R.- Nos gustaría evitar el tener que llegar a acuerdos con otro partido porque supondría que tendríamos que renunciar a algunos de los objetivos de nuestro programa, aunque a nuestros principios no renunciaríamos nunca.

P.- ¿Ha sido esto lo que ha ocurrido con Ciudadanos en estos últimos casi dos años de gobierno de coalición? ¿Ha habido una discordancia de objetivos? 

R.- Ideológicamente Ciudadanos no tiene una definición clara. En el PP sí lo tenemos claro: abogamos por una política que baje los impuestos, por una política social que prefiere la generación de empleo precisamente para que haya más personas que no necesiten esa proyección social y por una política que se basa en la libertad y en la que no nos gusta el intervencionismo. Desde ese punto de vista, a diferencia de ellos, no nos da lo mismo pactar (en su caso) con el PSOE o con el PP, porque eso implica que les da igual todo.

Madrid será la comunidad que ponga frente al espejo la mala gestión de Sánchez, su falta de visión de Estado y su deslealtad para con los españoles»

P.- Porque son de centro, ¿no?

R.- No. El centro no está situado en la ambivalencia de que es lo mismo pactar con la derecha o con la izquierda según venga bien al partido, buscando únicamente un provecho concreto. En una situación como la que vive España, con un desgobierno como el que hay, con un gobierno socialista que está traicionando su historia y que está pactando con los enemigos de España, con los amigos de ETA, con los golpistas en Cataluña, que tiene a España sumida en un caos de gestión y gobernando contra algunas comunidades autónomas como Madrid… ante esta situación, no cabe un centro que esté entre el PP y ese PSOE. 

P.- ¿Cómo interpreta esta omnipresencia en la campaña madrileña de Pedro Sánchez?     

R.- Porque el PSOE no ha sido capaz de presentar un candidato que ilusionara. Lo digo con todo el respeto por el señor Gabilondo. Han optado por una vía muy conservadora, que les asegure un suelo electoral. Ha sido, a mi modo de ver, una apuesta muy conformista por su parte. A esa desconfianza hay que añadir el nerviosismo de Pedro Sánchez que ve cómo Madrid puede ser el inicio del fin de su mandato. Madrid será la comunidad que ponga frente al espejo su mala gestión (la de Sánchez), su falta de visión de Estado y su deslealtad para con los españoles, en el sentido de que no ha gobernado para todos, sino más para las Comunidades Autónomas que más han atentado contra la unidad de España, por ejemplo, y menos para las que simplemente queremos vivir en paz y en libertad y que nos dejen trabajar, para ser, por cierto, como en el caso de Madrid, los que más aportamos a la caja común. 

P.- ¿No habrá sido, señor Pérez, una forma también que el señor Sánchez ha querido utilizar para ningunear a Pablo Casado, exaltando a Isabel Díaz Ayuso como su opositora natural?

R.- El PSOE sabe que quien va a sacar de La Moncloa a Pedro Sánchez es Pablo Casado. Eso ya lo saben. En lo que están es en manosear el calendario para ver en qué momento la situación será menos desfavorable para ellos. Pero en el PSOE ya saben que la victoria de Pablo Casado va a ser imparable y que tiene varios pasos, siendo el primero de ellos la victoria de Isabel Díaz Ayuso en Madrid. En realidad, el PSOE lo que siempre busca es impedir la alternancia. Cuando gobierna el centroderecha, se produce un normal funcionamiento de las instituciones, pero el PSOE no quiere eso. Para ello, ¿qué tiene que hacer? Acabar con la alternativa natural que es el PP. Todas las maniobras del PSOE tienen por tanto como fin último impedir lo inevitable: que Pablo Casado saque a Sánchez (de La Moncloa) como Rajoy sacó a Zapatero y como Aznar sacó a González. 

P.- Pues al PSOE no le ha funcionado muy bien este afán porque, con las encuestas aún en la mano, la señora Ayuso les doblará en escaños.

R.- Permítame que discrepe un poco; yo creo que la presidenta está ahí por méritos propios, no por errores de estrategia o deméritos de otros. Isabel Díaz Ayuso representa a una formación política con la que los madrileños y los españoles se identifican porque es una mujer que habla claro y que es valiente, porque a pesar de que no han dejado de atacarla, lejos de bajar la cabeza, ha plantado cara en defensa de los madrileños. Además de todo esto, es una mujer que, estando enferma, y quienes han pasado el Covid saben lo mal que se pasa, ha continuado trabajando sin parar ni un minuto durante todos estos meses.  Dicho lo cual, también creo que en Moncloa se han cometido errores estratégicos. Pero insisto: creo que el éxito de Ayuso se ha debido a su gestión política y de la pandemia y a la defensa de determinadas ideas sin amedrentarse nunca por una izquierda que siempre pretende que quienes no coincidimos con sus ideas no podamos salirnos del marco que ellos nos crean. Ayuso ha dejado claro que ella no se somete a ningún marco impuesto por la izquierda.

P.- Vayamos al terreno fiscal, que es otra de las claves de esas expectativas de éxito del PP en Madrid. Es conocido que a muchos ciudadanos les gusta que les bajen los impuestos, hasta tal punto que el propio Ángel Gabilondo ha dicho que no los subiría aunque fue inmediatamente desmentido por Moncloa. 

R.- Nuestro planteamiento fiscal es el que siempre hemos tenido: bajar todos los impuestos que se puedan, todo lo que se pueda. Es una política que ya ha demostrado su validez porque bajando los impuestos más que nadie somos los que más recaudamos, los que más empleo creamos (la Comunidad de Madrid) y los que más inversión extranjera recibimos, hasta un 80 por ciento. Está demostrado que, además, el fraude disminuye porque los ciudadanos pagan más a gusto aquello que consideran justo.

P.- A esa recepción de la mayor parte de la inversión extranjera habrá contribuido la inseguridad generada en Cataluña por el procés

R.- Sí, pero ya antes del recrudecimiento de esta locura independentista (allá por 2012), Madrid ya recibía el 65 por ciento de la inversión extranjera. Esto significa que Madrid ofrece garantías, ofrece seguridad y es atractiva. En esta comunidad, en Madrid, no perdemos el tiempo multando a un comerciante porque no ha rotulado en catalán. No estamos en eso. No estamos en problemas identitarios. Estamos en los problemas reales de la gente. Trabajamos por el empleo y trabajamos por la educación. Gobernamos para que los padres tengan libertad para elegir y para que haya educación bilingüe y buenas infraestructuras educativas. Otros están en ver cómo pueden expulsar al castellano de las aulas. Mientras nosotros hacemos hospitales y centros de salud, otros hacen embajadas. Falsas embajadas, porque las embajadas las tienen los países, no las comunidades autónomas. Lo que ocurre, en suma, es que nosotros nos hemos centrado en los problemas reales de la gente. Por eso llevamos gobernando la Comunidad de Madrid desde hace casi 30 años.

P.- Usted ha sido alcalde de Alcorcón durante ocho años y lleva mucho tiempo gestionando dinero público. ¿Cree, desde su experiencia, que el PP ha desarrollado ya todos los mecanismos para detectar y extirpar de sus filas el cáncer de la corrupción?

R.- El PP ha puesto los medios para ser más eficaz en esta lucha, tanto a la hora de legislar como externamente. El PP ya ha pagado con creces el coste de tener en sus filas gente indeseada y los ciudadanos ya lo han visto. Ahora mismo el PP está consagrado en luchar contra la corrupción y nunca va a escatimar ningún medio para combatir cualquier situación que no se ajuste a una gestión correcta. Nuestro compromiso es y será siempre con la transparencia. También es cierto que al PP se le han amplificado los casos que existían mientras que al PSOE, cuya corrupción es 10 veces mayor y 10 veces peor, se le han minimizado por parte de muchos medios de comunicación. Y no solo por parte de los medios; es como si existiera, por parte de un sector de la opinión pública, una doble vara de medir respecto a la izquierda. Todo esto se ve muy bien a través del manejo que hace el PSOE de las televisiones públicas y de los medios a su alcance. A pesar de todo, esa doble vara no es justificación en absoluto, y como le digo, ya se han tomado todas las medidas necesarias para erradicar estos comportamientos.

P.- Valóreme la entrada en la política madrileña de Pablo Iglesias.

R.- Hay muchas razones pero ninguna tiene que ver con el interés general. Se trata de una decisión tacticista y partidista. ¿Alguien cree que Pablo Iglesias ha tomado esa decisión pensando en el bienestar de los madrileños? Nadie. Él habrá hecho sus cálculos y probablemente nunca conozcamos del todo lo que hay de fondo. Es probable que ya tuviera tomada la decisión de salir del gobierno, desmarcarse del PSOEy así poder preservar su poder menguante… y eso, que seguramente ya lo tenía pensado, lo ha adelantado al encontrarse con una convocatoria electoral. Lo interpreto así. Esto, y ya de paso el hecho de tratar de frenar el probable batacazo que se dará Podemos en Madrid. ¿Dónde queda el interés de los madrileños? ¿Piensa él en la educación o en la sanidad de los madrileños? No. Él tenía pensado dar este paso y lo ha dado.

P.- Vayamos un poco a sus consejerías. Usted, en esta legislatura, ha ocupado la máxima responsabilidad en vivienda y administración local, y en los últimos meses, también transportes. Valóreme su gestión.

R.- En lo que a administración local se refiere, hemos desbloqueado el anterior plan de inversión regional y hemos conseguido que se acabara con una ejecución superior al 80 por ciento. Hemos rematado ese anterior plan de inversión regional, 1.700 millones, y lo hemos rematado para pasar al siguiente. La idea es recibir, a partir de junio, los proyectos de los ayuntamientos y que estos se conviertan en realidades de progreso real. En el ámbito local, hemos cogido una estrategia contra la despoblación, que tenía 60 puntos, y la hemos aumentado a 100 para cumplir así con los compromisos que asumió Isabel Díaz Ayuso; esto incluye mejoras en los transportes, la creación de un hospital del norte, en Lozoyuela, o la mejora de la conectividad de internet en todos los pueblos. Si alguien se va a cualquier pueblo de la Comunidad de Madrid, por lejano que sea, va a tener fibra y banda ancha e internet de alta velocidad. En el 100 por cien de los municipios de la Comunidad de Madrid.

En vivienda hemos puesto en marcha el plan VIVE, consistente en poner 25.000 viviendas de alquiler a precio reducido en el mercado, sobre todo para jóvenes o personas mayores con problemas para tener una vivienda o mujeres víctimas de violencia de género. Ya se ha aprobado ese plan y ya se ha sacado a concurso un primer lote de 6.000 viviendas. Por lo que a transportes se refiere, no debo hacer balance puesto que llevo un mes, pero sí quiero recordar que el PP ha construido doscientos kilómetros de metro en su historia. El PSOE solo catorce. Es cierto que hemos gobernado muchos más años, pero sí tenemos la red de metro que tenemos, que sale de los límites de la capital y llega a doce municipios de la Comunidad, es fruto de casi más de dos décadas de gobiernos del Partido Popular. 

P.- ¿Cuándo estará operativa la famosa estación de la Gran Vía? 

R.- A finales de junio abrirá la nueva estación de Gran Vía. El planteamiento de accesibilidad que se le ha dado, además del cultural y de digitalización, hace que cualquier visitante que venga a Madrid, además de disfrutar de nuestros museos y de nuestra oferta cultural, tenga que visitarla. Habrá un templete que es una reproducción exacta del que hizo Antonio de Palacios y un mural que lleva años cerrado para preservarlo pero que vamos a abrir para que lo disfruten todos los madrileños además de haber conservado y recuperado algunos escudos de Madrid que estaban perdidos ahí y que también se van a ofrecer. Será la estación más moderna de Europa, que contará también con los tornos más modernos, no solo para un mejor control de los viajeros sino para muchas otras cuestiones relacionadas con la seguridad y con las comunicaciones. 

El PSOE sabe que quien va a sacar de La Moncloa a Pedro Sánchez es Pablo Casado»

P.- Hablemos un poco de liderazgo. ¿Qué le gustaría mejorar de su liderazgo y  qué cualidad destaca más?

R.- Me gustaría poder contar con más tiempo para preparar asuntos que son muy complejos y requieren mucho tiempo de estudio. Yo he dado clases en la universidad y a veces noto que me gustaría tener más tiempo del que permite el día a día de la política. Como positivo, debo decir que me gusta mucho escuchar a la gente. Esto es lo que más me ha ayudado en la vida.

P.- ¿Por qué Díaz Ayuso ha doblado sus apoyos? ¿A qué cualidades lo atribuye?

R.- A su autenticidad y a su humanidad. También a su valentía. Se preocupa de la gente que más sufre porque tiene un corazón enorme y se preocupa por problemas de la gente con los que otros políticos no perderían ni un minuto. Es una persona valiente y con autenticidad, como he dicho. La gente está cansada de partidos que no son más que marketing… La gente quiere autenticidad.

P.- ¿De Pedro Sánchez?

R.- Como aspecto positivo, destacaría a aquel Pedro Sánchez del principio, que creo que era algo menos descreído. Como negativo destacaría, sin ánimo de juzgarle, su evolución. Una evolución llevada tal vez por las circunstancias de gobierno y del devenir de su propio partido. No lo sé… pero sí sé que ha ido renunciado a demasiadas cosas por el camino, como por ejemplo plantarse ante los que atacan a España, a cambio de aprobar unos presupuestos. Creo que debería volver a sus orígenes, al socialismo, porque no creo que muchos socialistas se identifiquen con sus actuales políticas. 

P.- ¿Se ha identificado usted en alguna ocasión con algún socialista?

R.- Nunca. Ideológicamente no creo en eso. Ni siquiera Felipe González, al que ahora se ensalza, me parece que sea referente de nada. No comulgo con esas ideas ni me identifico con ellas. Aunque haya bellísimas personas en el PSOE, no creo que esas ideas sean buenas para las sociedades, tal y como se ha demostrado. No entiendo cómo hay gente que pueda seguir defendiendo esas viejas recetas del socialismo porque ya se ha visto que no funcionan. 

P.- Cierro con un minuto de oro, señor Pérez. ¿Por qué la gente tiene que votar al PP?

R.- Porque, tal y como está el país, con un gobierno que está renunciando a proteger a los españoles y aliado con golpistas y proetarras, y que no ha sido capaz de gestionar el Covid, ni de gobernar para todos y que trata a las comunidades de forma distinta según su signo político, es necesaria la seguridad y la confianza que representa el PP. En Madrid, que es lo que toca ahora y en España, que es lo que tocará después. Díaz Ayuso es la única que ha demostrado que somos los únicos capaces de anteponer los intereses de los españoles, en este caso de los madrileños, su salud y su economía, a los intereses partidistas de los que han hecho gala otros partidos.