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El independentismo dobla la apuesta con la concesión de los indultos

Una persona muestra una bandera independentista durante la conferencia que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pronuncia en el Teatre del Liceu de Barcelona Toni Albir

Pedro Sánchez explicó este martes la concesión de los indultos a los nueve condenados por el procés como una vía para la concordia y pidió al independentismo que demuestre la misma «grandeza» que a su juicio exhibe el Estado al concederlos. La respuesta del independentismo, sin embargo, ha ido en dirección contraria. Mientras el Govern de ERC y JxCat se debate sobre cómo gestionar en público la salida de los condenados sin confirmar el peso político que le otorga el Gobierno, la CUP reclama directamente «retomar la confrontación» tras los indultos.

La postura de los CDR ha siempre clara: «no queremos clemencia, queremos independencia» ha sido uno de los eslóganes coreados desde que los indultos se han hecho con el centro del debate político. Y la ANC no ha ocultado tampoco la incomodidad que les produce la medida de gracia.

Lo reconoció su presidenta, Elisenda Paluzie, al apuntar que pueden desactivar la movilización independentista. Este martes, la Asamblea denunciaba además la posibilidad de que los indultos respondan a un «acuerdo con los dirigentes políticos independentistas» que permita al Gobierno «condicionar la actuación política» del Govern.

Los presos, irreductibles

Unas criticas que han generado incomodidad en los propios beneficiarios de la medida. Especialmente los que forman parte de JxCat, que se han apresurado a advertir que siguen reclamando amnistía y autodeterminación. «Amnistía, autodeterminación, independencia, seguimos» proclamaba Jordi Turull en sus redes tras concluir el Consejo de Ministros.

Su compañero en Lledoners, Joaquim Forn, aseguraba por su parte que «seguiremos luchando contra la represión, por el retorno de los exiliados y la independencia de Cataluña». Una reafirmación a la que ya había hecho el president Pere Aragonès, al asegurar que los presos saldrán de prisión «con la cabeza bien alta y la voluntad reforzada de construir una república catalana libre y justa».

Incluso el ex presidente Artur Mas, actualmente en el PDeCat, ha rebajado el peso político de los indultos. Mas aseguraba, también en sus redes, que la medida de gracia es un «parche». Incluido en la causa abierta en el Tribunal de Cuentas, Mas ha señalado que los indultos son «una buena noticia, pero no deja de ser un parche que queda muy lejos de la solución al conflicto catalán» una solución que, para Mas, de nuevo, pasa por la amnistía.

Amnistía y autodeterminación

Autodeterminación y amnistía son dos conceptos convertidos en el principal nexo de unión entre ERC, JxCat y la CUP. Con ellos han jugado las tres formaciones para responder a los indultos, aunque con distintos grados de rechazo a lo que la medida implica. Aragonés reconoce que son un primer paso, pero la presidenta del Parlament, Laura Borràs, no les otorga ni siquiera esa virtualidad

Para Borràs los indultos llegan «naturalmente tarde» porque los presos «no deberían haber entrado nunca en la cárcel», y ha indicado que la amnistía sería «un primer paso político» para «resolver el conflicto» entre Cataluña y España. Para que la medida de gracia del Gobierno pueda «ser algo más que la restitución de una injusticia» debería ir acompañada «de voluntad política». Y eso, ha añadido»se llama amnistía y reconocimiento de la autodeterminación».

Un paso más allá se sitúa la diputada de la CUP Laia Estrada. La antisistema ha reclamado que el independentismo se ponga de acuerdo para «retomar la confrontación con el Estado», después de la aprobación de los indultos. 

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