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PSOE y PP ofrecieron a Marchena presidir el Tribunal Supremo tras la dimisión de Iglesias

El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, no tiene intención de desbloquear con el PSOE la renovación del CGPJ

El juez del Tribunal Supremo, Manuel Marchena. EP

El presidente de la Sala Segunda del Tribunal Supremo Manuel Marchena recibió el ofrecimiento tanto por parte de miembros del Partido Socialista como del Partido Popular para presidir el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y el Tribunal Supremo en el caso de un acuerdo de renovación del órgano de gobierno de los jueces entre los dos partidos mayoritarios del Congreso.

Las llamadas se habrían producido tras las elecciones de la Comunidad de Madrid, cuando el líder de Podemos Pablo Iglesias anunció que abandonaba la política, según ha podido saber El Independiente. Los acercamientos al ponente de la sentencia del procés confirmarían que la salida de Pablo Iglesias del Gobierno allanó el camino para que se retomara el contacto entre PSOE y PP con el fin de renovar el Consejo de jueces y otros órganos, como el Tribunal Constitucional o el Defensor del Pueblo.

Reunión entre Pablo Casado y Carlos Lesmes

En mayo, tanto fuentes del PP como de Moncloa confirmaron que el ministro de Justicia Juan Carlos Campo telefoneó al portavoz popular de Justicia y consejero madrileño Enrique López para felicitarle por el resultado electoral en Madrid y le instó a volver a sentarse para sellar el acuerdo en los términos en que quedó prácticamente cerrado el verano pasado, un reparto al 50% de vocales entre ambos partidos y la presidencia propuesta por PSOE y acordada por ambas partes de la negociación.

Pero, un mes después, la posibilidad de acuerdo se vuelve a alejar. El presidente del Partido Popular Pablo Casado se mantiene en que no es momento de renovar, incluso en contra de la opinión de algunos miembros de su partido. Recientemente, según trasladan fuentes del Partido Popular a este diario, el líder del PP habría tenido una reunión con el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial Carlos Lesmes para interesarse por si la falta de renovación está llevando al Supremo y los Tribunales Superiores de Justicia a una situación urgente por la imposibilidad de cubrir las vacantes de magistrados por jubilación tras la aprobación de la reforma del Poder Judicial impulsada por PSOE y Podemos que impide al órgano de los jueces nombrar mientras esté en funciones.

Después de dicha reunión, según trasladan las citadas fuentes, Casado se reafirmó en que justo después de que el Gobierno haya concedido los indultos a los líderes del procés no es momento de llegar a un acuerdo con el PSOE para facilitar la renovación del órgano. El líder de la formación conservadora apuesta por usar este bloqueo institucional dentro de su estrategia de oposición. En ésta, no encajaría un acuerdo con el partido del Gobierno para renovar el CGPJ.

La última intentona, en febrero

El CGPJ lleva en funciones desde finales de 2018. La última vez que Gobierno y oposición estuvieron cerca de la renovación fue después de las elecciones catalanas, en febrero. Según los términos que llevan invariables desde el verano de 2020 ambos partidos elegirían a los vocales del órgano de los jueces al 50%. El Gobierno, a través del PSOE, propondría a diez vocales más el nombre del presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo mientras que el PP haría lo propio con los otros diez vocales.

Finalmente, el acuerdo fue imposible porque el Gobierno mantuvo en la propuesta de vocales al magistrado progresista José Ricardo De Prada, como exigió Podemos. El veto inamovible del PP al autor de las referencias al Partido Popular en la sentencia de Gürtel por las que la Audiencia Nacional le apartó del tribunal que juzgó la caja B al considerar que su imparcialidad estaba comprometida llevó la negociación a un punto irreversible. 

Aunque los contactos entre ambos partidos no habrían cesado, hasta mayo no volvieron a producirse acercamientos relevantes. Fue entonces, tras las elecciones madrileñas, cuando desde ambas partes se tanteó a Marchena. El magistrado ya rechazó presidir el CGPJ y el Tribunal Supremo en 2018, cuando el acuerdo de renovación del órgano que estaba a punto de sellarse saltó por los aires al filtrarse un mensaje del senador del PP Ignacio Cosidó en el que se alegraba ante sus compañeros de que la elección del magistrado permitiría «controlar la Sala Segunda desde detrás». El presidente del tribunal que posteriormente juzgó y condenó a los líderes independentistas se apartó y retiró su candidatura para presidir el órgano como muestra de su independencia.

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