Reivindicación de los integrantes de "Diversión en el ruedo" tras un espectáculo E.I.

España TOROS

El regreso a los ruedos (con polémica) del 'Bombero torero'

El espectáculo inicia su gira por Extremadura y Andalucía con la oposición del ministerio que dirige Ione Belarra, que avanza una reforma legal para prohibirlo por "denigrar a las personas con discapacidad"

Durante 91 años fue un espectáculo imprescindible de la España taurina, capaz de llenar las plazas más recónditas del país. El “Bombero Torero” bajó el telón definitivo hace cuatro años pero, en su despedida, dio la alternativa a un espectáculo inspirado en sus andanzas, situado esta semana en el centro de la polémica. La secuela, bautizada como “Diversiones en el ruedo y sus enanitos toreros”, ha inaugurado su primera temporada desde la irrupción de la pandemia con las llamadas del Gobierno a su cancelación y la amenaza de su prohibición.

“El ‘Bombero torero’ fue el más sonado de los hasta cincuenta espectáculos similares que hubo en cartel porque cruzó el charco y llegó a China o África. Fue lo más”, reconoce a El Independiente Daniel Calderón, el director artístico de la compañía que tomó su testigo. “Fuimos nosotros los que le hicimos la despedida en 2017 en Almodóvar del Campo (Ciudad Real) cuando estábamos en pleno auge. Ellos ya estaban de retirada”, comenta el artista y empresario, que se presenta como «torero cómico».

El mítico espectáculo, que sobrevivió durante generaciones, fue establecido en 1948 por Pablo Celis Cuevas con integrantes del Circo Price. Se llamó “El Bombero Torero y sus Enanitos Toreros” y llegó a celebrar un centenar de funciones cada temporada. Durante décadas estuvo presente en las principales ferias taurinas de España y también hizo las Américas. Sus herederos no ocultan su inspiración. Tras el parón que impuso la propagación del coronavirus, regresaron al ruedo el pasado viernes en la localidad extremeña de Zahínos, donde ya habían actuado en 2017.

Ofensiva del Gobierno

“Pues imagínate la expectación tras año y pico sin espectáculos. El de Zahínos es un público extraordinario. El alcalde es una bellísima persona que apuesta por el espectáculo cómico y por integrar a la gente y darles trabajo”, replica Calderón. “Llenamos la plaza al límite del 75 por ciento de aforo que se permitía”, subraya. Sobre el albero del enclave pacense, de 2.800 habitantes y ubicado cerca de la frontera con Portugal, arrancó también la polémica.

El ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, que dirige la flamante líder de Podemos Ione Belarra, ha colocado a “Diversiones en el ruedo” en la diana por “denigrar a las personas por razón de discapacidad”. “En España no hay bufones, en España hay ciudadanos con dignidad, con derechos, y no vamos a permitir que más niñas y niños se avergüencen de sus cuerpos”, declaró a Europa Press Jesús Martín Blanco, director general de Derechos de las Personas con Discapacidad del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030.

Se legitima en una plaza pública que medir 1,30 es motivo de burla

Jesús Martín Blanco, director general de Derechos de las Personas con Discapacidad del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030

Martín Blanco, que padece displasia ósea (un tipo de enanismo), está decidido a darle la última estocada al espectáculo que tiene su próxima cita el domingo en la plaza de toros de la ciudad granadina de Baza. El director general evoca las consecuencias personales -se escondía “aterrorizado”- cuando, siendo niño, el “Bombero torero” actuaba en el pueblo vecino al suyo. “Se legitima en una plaza pública que medir 1,30 es motivo de burla”, replica.

Un rechazo rotundo al espectáculo que censuran Calderón y sus compañeros de cartel. “Lo primero que le digo al Gobierno es que sus miembros vengan un día a vernos. Lo segundo es que pregunten a las personas afectadas y a las personas que entre comillas dicen que defienden. Y que les pregunten directamente a ellos cómo se sienten, por qué torean y si lo hacen porque no tienen otra salida”, indica el director de la actuación. “Son profesionales taurinos y cómicos. Les gusta hacer reír a la gente. No les gusta, como no le gusta a nadie, que se rían de ellos”, agrega.

«Invito a los miembros del Gobierno a venir un día a vernos. Que pregunten a las personas afectadas y a las personas que entre comillas dicen que defienden»

DANIEL CALDERÓN, DIRECTOR ARTÍSTICO DE LA COMPAÑÍA

Bolos por el sur de España

“Lo cierto es que hay muchas personas implicadas en esto. Hay ocho familias de talla baja y otras tres de talla alta. Comen y viven de esto y están muy a gusto haciendo lo que hacen, de toreros y cómicos”, apunta Calderón. Uno de los integrantes con acondroplasia es Jimmy González. “El espectáculo taurino es un mundo que yo lo vivo día a día”, alega. “No quiero que esto acabe. Nosotros nos sentiríamos mal”, esboza.

Calderón admite que “el concepto y la base” de su parodia que vuelve a rodar por los pueblos de Extremadura y Andalucía es la misma que la que cosechó éxitos en el pasado. “Nuestro espectáculo está formado por personas jóvenes porque los de ‘Bombero torero’ son muy mayores o incluso han fallecido. Hay algunos hijos de esa gente que estuvo en ‘Bombero’ y le hemos dado una vuelta. Se ha modernizado la música y nos hemos adaptado a los nuevos tiempos”.

Los integrantes del espectáculo piden «respeto» en una de sus últimas actuaciones antes de la pandemia E.I.

Una reivindicación histórica de las asociaciones

“Se trata básicamente de un espectáculo cómico. Toreamos dos becerros de forma cómica y entre medias hacemos parodias para que la gente se divierta en esa hora y cuarenta y cinco que dura el espectáculo”, detalla el principal responsable de una oferta a la que le persigue la controversia. Su último pase previo a la crisis sanitaria tuvo lugar en Jaén. Y entonces como ha sucedido ahora, las asociaciones pusieron el grito en el cielo. El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) denunció que denigraba a las personas con displasias óseas e interpuso una denuncia ante la Fiscalía del Estado y el Defensor del Pueblo estatal y andaluz.

“Nos llevaron ante la fiscalía y respondimos presentando toda nuestra documentación. Todo el mundo estaba en regla. Somos profesionales y al final la fiscalía dio el visto bueno al espectáculo y dijo que se no podía prohibir trabajar a la gente, que era inviable”, replica Calderón. “Demostramos que todo el mundo trabajaba legalmente y que iban como un profesional taurino”, apostilla a propósito de una empresa que arrancó a finales de 2015.

“Montar un espectáculo como el nuestro cuesta alrededor de los 9.000 euros entre permisos, seguros sociales y demás. Y estamos llenando lo que nos permiten, en torno al 70 por ciento. Es una actividad rentable”, defiende el director artístico. “Estas asociaciones que tanto quieren prohibir y tanto se les llena la boca con tanta defensa no se han preocupado de los enanitos toreros desde octubre 2019. Me da rabia que nadie se haya preocupado de qué han comido, cómo han pagado sus facturas y subsistido durante todo este tiempo. Sin embargo, ahora que empezamos a funcionar y torear lo quieren prohibir. Es un poco contradictorio”, desliza.

Muchos de los implicados en las funciones carecen de empleo estable. “Hay uno de los chavales que trabaja en paquetería de farmacia, otro con luces led y otro que intenta echar una mano en cualquier cosa. Hay quienes cobran el salario mínimo a través de una ayuda. Ellos no están agusto así. No quieren ayudas de nadie sino sentirse realizados con su trabajo que es hacer reír a la gente y torear”, arguye Calderón, consciente de las peticiones de cancelación que le siguen allá donde les contratan.

Imágenes de carteles de distintas épocas del espectáculos el 'Bombero torero'.
Imágenes de carteles de distintas épocas del espectáculos el ‘Bombero torero’.

La enésima cruzada contra el espectáculo podría arrancar en septiembre, a la par que el curso político. Desde el ministerio de Derechos Sociales ya han avanzado su intención de reunirse con el resto de departamentos involucrados, desde Cultura hasta Trabajo e Interior, para enmendar o establecer el reglamento destinado a prohibir la práctica. “Nadie me va a impedir a mi coger una muleta o un capote e irme a los festejos taurinos. Ahí van a ver a una persona de talla baja toreando. ¿También lo van a prohibir?”, se interroga Paul Muñoz.

Nadie me va a impedir a mi coger una muleta o un capote e irme a los festejos taurinos. Ahí van a ver a una persona de talla baja toreando. ¿También lo van a prohibir?

PAUL MUÑOZ, INTEGRANTE DE «DIVERSIONES EN EL RUEDO»

“No creo que puedan prohibirlo. Estamos dentro del convenio taurino y tendrían que reformar el reglamento y hacer un montón de cosas. Iría para largo. Intentan prohibirlo desde tiempos inemoriales”, aduce Calderón. “Prohibir trabajar a la gente es anticonstitucional. ¿O es que acaso no tienen derecho a trabajar o solo en lo que ellos quieran?”, argumenta quien defiende cumplir todas las normativas vigentes. “Nuestro espectáculo es incruento. No hay banderillas ni se entra a matar. Todo eso desapareció en 2006. Seguimos la estela de los otros espectáculos. Todo el mundo tiene su carnet de profesional otorgado por el ministerio de Cultura y todo el mundo cotiza a la seguridad social. Cumplimos todas las normas y somos un espectáculo regulado por el convenio taurino”.

En Zahínos, gobernado por el PP, el ayuntamiento se resistió a las demandas del Gobierno y las asociaciones de discapacitados, que han instado a los alcaldes a no acoger el espectáculo por “vulnerar” los principios fundamentales de la Convención sobre los Derechos de las personas con Discapacidad de la ONU. En Baza, el consistorio en manos del PSOE alega que no es el organizador de la cita, a cargo de una empresa privada. “Los empresarios taurinos y muchos ayuntamientos están concienciados de que se tiene que dar trabajo a todo el mundo”, apunta Calderón. “No estamos sufriendo cancelaciones por este tema sino por el covid”, apostilla.

Reivindicación de los integrantes de «Diversiones en el ruedo» E.I.

Un apoyo municipal que se enfrenta ahora a la ofensiva del Gobierno de coalición. “Esa tradición de reírse del que es diferente se legitima. Porque si a los niños y niñas los llevan sus padres o sus abuelos, significa que de alguna manera les dan autorización para que se rían de personas como yo”, relata Martín Blanco. La erradicación del espectáculo requerirá reformar, entre otros, el Convenio Nacional taurino, en la que se regula el Toreo Cómico; el Reglamento de Espectáculos Taurinos y la Ley de seguridad ciudadana.

De momento, en la agenda de “Diversiones en el ruedo” hay tres funciones por delante. Citas que han sobrevivido a las presiones de quienes exigen su suspensión y a los avatares impredecibles del covid. “Hay apalabradas otras tres fechas más aunque todo está en el aire por la pandemia”, confiesa Calderón. “Estamos encantados con nuestra próxima actuación. Poco a poco merecemos estar en las mejores ferias del país”, concluye.

Te puede interesar

Comentar ()