El coronel Alfonso Alberto López Malo, hasta ahora al mando del Servicio de Asuntos Internos, ha sido el oficial elegido por la Dirección General de la Guardia Civil para ocupar la jefatura de la Unidad Central Operativa (UCO) en sustitución de Francisco Javier Sánchez Gil tras ascender éste a general. Es su tercer responsable en los últimos seis años.

Según ha podido conocer El Independiente en fuentes del Cuerpo, López Malo dirige la UCO desde la pasada semana. El coronel ostentará la jefatura en comisión de servicio durante los próximos meses, si bien todas las fuentes consultadas dan por seguro que será quien ocupe la plaza cuando se tramite administrativamente su cobertura. De esta forma no se queda descabezada una unidad que es referente en la Guardia Civil.

Nacido en Sevilla en noviembre de 1966, Alfonso Alberto López Malo ingresó en el Cuerpo en 1987 y ha estado destinado en servicios de Información durante gran parte de su carrera profesional, si bien en su etapa de comandante estuvo adscrito a la Jefatura de Enseñanza. El oficial ascendió a coronel en septiembre de 2017, año en el que fue nombrado jefe de Asuntos Internos.

El coronel López Malo ocupa la vacante que dejó Sánchez Gil al ascender a general

El coronel ocupa en la actualidad el puesto 56 en el escalafón de este empleo, por lo que es posible que el próximo año entre en la evaluación que realiza el Consejo Superior de la Guardia Civil como paso previo a los ascensos a general. Esa valoración ha quedado desnaturalizada desde que al frente del Ministerio del Interior está Grande-Marlaska, que ha promocionado a oficiales con peor valoración como le ha ocurrido a Diego Pérez de los Cobos.

El pasado 20 de octubre, el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó el ascenso de Francisco Javier Sánchez Gil a general, lo que dejaba vacante la jefatura de la UCO. Procedente de la Agrupación de Reserva y Seguridad (ARS), Sánchez Gil había llegado al puesto en agosto de 2018 a raíz de la destitución de Manuel Sánchez Corbí por supuesta «pérdida de confianza». Éste permanecía en el puesto desde noviembre de 2015, meses después de que Pedro Ángel Ortega Calahorro asumiera el Mando de Policía Judicial tras ascender a general de brigada.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, cesó de forma fulminante y sorpresiva a Sánchez Corbí después de que éste firmara una orden interna en la que comunicaba a los diferentes departamentos de la UCO que, hasta nueva orden, quedaba «temporalmente suspendida cualquier actividad» que requiriera obligatoriamente disponer de fondos reservados tras haberse agotado esta partida. Interior defendió que el oficial vallisoletano –hoy en Acciona– adoptó esta decisión sin haber recibido para ello ninguna instrucción, ni de sus mandos ni del poder judicial, y que con ella se pusieron en riesgo operaciones policiales que estaban en marcha.

Perfil más discreto para la UCO

Con la elección de Sánchez Gil, la Dirección General de la Guardia Civil buscó un perfil más discreto para la UCO, unidad cuya labor había tenido una enorme repercusión pública por la relevancia de los casos en los que ha participado. Entre otros procedimientos relacionados con la corrupción política, la Unidad Central Operativa ha sido la responsable policial de investigaciones como el fraude de los ERE en Andalucía y los casos PúnicaLezo o Erial, éstos vinculados a ex altos cargos del PP.

Esa discreción parece haber guiado la elección como nuevo responsable de la UCO de López Malo, que en los últimos años ha estado destinado en la unidad encargada de llevar a cabo la investigación interna de los delitos cometidos por los miembros de la institución.

Entre otras actuaciones, Alfonso López dirigió la operación que ha ayudado esclarecer las circunstancias que rodearon el crimen de Lucía Garrido -ocurrida el 30 de abril de 2008 en la finca de Los Naranjos, en la localidad malagueña de Alhaurín de la Torre- ante la sospecha de que varios guardias civiles pudieran estar implicados en su muerte. Esos hechos son los que dan cuerpo a la serie documental de cinco capítulos Lucía en la telaraña, que producida por RTVE en colaboración con El Cañonazo y The Facto, se emitirá a partir del próximo 24 de noviembre.

Cuando se presentó el primer capítulo en la pasada edición del Festival de Cine Español de Málaga, el director de la docuserie y fundador de The Facto, Tomás Ocaña, destacó el hecho de haber podido contar con el testimonio de este oficial a la hora de contar la historia. «Es la primera entrevista que el Servicio de Asuntos Internos ofrece a un medio en toda su historia y es muy importante porque se trata de la propia Guardia Civil limpiando sus manzanas podridas», explicó.