España

Ayuso se abre a pactar la secretaría general con Génova pero descarta a Almeida de 'número dos' en el PP de Madrid

En la Puerta del Sol instan a Pablo Casado a tomar la iniciativa del conflicto y a fijar "ya" una fecha para el congreso madrileño para rebajar la tensión

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en Washington, EEUU.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en Washington, EEUU. Craig Hudson. POOL / Europa Press

Aunque pueda no parecerlo por la cantidad de reproches y filtraciones de parte de los dos sectores enfrentados en el seno del PP, las posiciones no se han movido desde hace semanas en la ‘guerra civil’ que estos días viven los populares. Pero sí existe una fuerte presión interna de la que se hizo eco El Independiente para que Casado y Ayuso reconduzcan de una vez por todas una situación que está perjudicando seriamente la marca. El clamor que gana enteros entre dirigentes afines a la dirección nacional es la de ceder la presidencia del PP de Madrid a Ayuso a cambio de pactar la secretaría general del órgano, es decir, que el número dos de la presidenta sirva de correa de transmisión con Génova, una especie de ‘policía’ que controle desde dentro los movimientos de la baronesa. Y en la Puerta del Sol, según reiteran fuentes autorizadas, no se cierran a tal propuesta con tal de desencallar «ya» la situación.

«¿Quieren nombres? Bien. Busquemos nombres. Pero estoy hay que resolverlo ya», comentan en el entorno de la dirigente madrileña. El choque sigue siendo total, pero hay una mano tendida y predisposición para resolver una guerra cuyo principal efecto colateral puede ser la fuga de votantes y el desgaste de la marca. Fuentes cercanas a la cúpula nacional insisten en que no son ellos quienes bloquean la consecución de un acuerdo, y que incluso se ofreció a Ayuso un pacto por el que ella presidiese la organización en Madrid y Almeida ocupase la secretaría general, algo que «ella rechazó» porque «quiere a su equipo» sin la mano de la dirección nacional. En la Puerta del Sol desmienten que se haya producido tal oferta pero, con todo, descartan que el alcalde pueda ejercer de subordinado de la presidenta madrileña en el PP de Madrid.

«El secretario general de un partido a nivel autonómico es la persona en la que delega el presidente para reunirse con concejales, alcaldes o portavoces de los diferentes municipios. El alcalde no puede abandonar sus funciones para hacer eso», justifican las fuentes consultadas, que sí se muestran proclives a buscar «otros nombres». La apuesta de Isabel Díaz Ayuso para tal cometido es Alfonso Serrano, portavoz del PP en la Asamblea de Madrid y uno de sus escuderos predilectos. En el equipo de la presidenta defienden que se trata de un nombre capaz de generar consenso por la buena relación del diputado con dirigentes afines a Pablo Casado, como Ana Camins o Pío García Escudero. Pero por el momento la interlocución ha sido nula y ningún nombre se ha puesto en común, ni para la secretaría general ni para el resto de la futura ejecutiva.

Antes de llegar a ese punto, insisten en la Puerta del Sol, es necesario rebajar la tensión para que cualquier negociación pueda llegar a buen puerto. Y la única fórmula para conseguirlo es que Pablo Casado descuelgue el teléfono y llame a Isabel Díaz Ayuso para resolver entre ambos el conflicto, sin interlocutores, una petición interna de la que también se hizo eco este medio de parte de dirigentes de diferentes sectores del partido, desde el Comité Ejecutivo de Génova hasta la Asamblea de Madrid. En el entorno de Ayuso piden también a Casado fijar «mañana mismo» una fecha para la celebración del congreso madrileño, aunque sea en siete meses como quiere Génova, al entender que ésta es una prerrogativa de la dirección nacional que, aseguran, en Sol respetarán.

Opinan que una decisión de estas características ayudaría a crear un ambiente menos hostil en el que trabajar hacia la consecución de un acuerdo, aunque nadie en la Puerta del Sol oculta que lo idóneo para ellos es que el congreso del PP de Madrid se celebre antes de marzo de 2022. Consideran que la actual gestora se encuentra en una situación «irregular» a la luz de lo que marcan los estatutos del partido. Las normas internas establecen un plazo máximo de cuatro años para celebrar los congresos regionales, a los que se puede sumar una prórroga de 12 meses. En marzo de 2017 se celebró el último congreso madrileño en el que resultó elegida Cristina Cifuentes, dirección que fue sustituida por una gestora dirigida por Pío García Escudero tras la abrupta salida de la ex presidenta madrileña de la política.

Pero aunque hay quien recela de una supuesta intención por parte de Génova de dejar el congreso de Madrid para el final con el único fin de «desgastar» a la presidenta, en Sol entienden que en la batalla de los tiempos es Casado quien está al mando. Pero no por ello la presión ha sido menor. De hecho, este mismo martes, y aprovechando su baño de popularidad en la televisión privada, Isabel Díaz Ayuso volvió a exigir en El Hormiguero la celebración de primarias «cuanto antes» para «cerrar etapas» y evitar infringir más daño al partido por el conflicto soterrado que mantiene con Pablo Casado y con su número dos, Teodoro García Egea.

El enconamiento de las relaciones entre Génova y Sol no tiene reflejo en la interlocución que mantienen Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida pese a que, llegado el caso, ambos podrían verse las caras en unas futuras primarias en la Comunidad de Madrid. De hecho, ambos compartieron un almuerzo hace unos días en el que pusieron en común sus distintas visiones sobre el modelo de partido que debía primar en la región -para Almeida, la bicefalia; para Ayuso, presidencia única-. El pasado martes, ambos forzaron un abrazo ante las cámaras con motivo de la festividad del día de la Almudena para sellar públicamente una paz que, en la práctica, no llega.

Este fin de semana, tres de los protagonistas de la contienda madrileña -Isabel Díaz Ayuso, Teodoro García Egea y Pablo Casado- acudirán el fin de semana al congreso de los populares en Castilla-La Mancha, donde el líder regional del PP, Paco Núñez, renovará su liderazgo al frente del partido en la región. Pero Puertollano no será precisamente el escenario en que se firme la paz, ya que en principio los principales dirigentes del partido acudirán el cónclave por separado. Pero habrá otra oportunidad. El próximo 20 de noviembre el PP andaluz celebrará en Granada su congreso, en el que Juanma Moreno aspira a la reelección de la presidencia del partido, una cita en la que, de nuevo, tanto Ayuso como Casado estarán entre los invitados.

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