España

Podemos explota el 'efecto Yolanda Díaz' y recupera fuelle en las encuestas

El partido 'morado' recupera aliento y frena la tendencia descendente que se intensificó tras las elecciones del 4-M en Madrid

Yolanda Díaz, en un acto de Podemos sobre feminismo.

Yolanda Díaz, en un acto de Podemos sobre feminismo. EUROPA PRESS

Yolanda Díaz ha dado ya los primeros y decisivos pasos hacia la reconfiguración del espacio político situado a la izquierda del PSOE. Este sábado, acompañada de importantes figuras femeninas de la izquierda española -aunque sin la presencia de dirigentes de Unidas Podemos- la vicepresidenta segunda del Gobierno ha esbozado su «proyecto de país» reivindicando «el tsunami feminista» como vía para cambiar la política. El encuentro, celebrado bajo el lema Otras Políticas, no tenía a priori ningún objetivo político ni propagandista, pero finalmente sirvió como antesala de la creación de una plataforma que, según su protagonista, se alejará de las siglas y enarbolará los liderazgos femeninos en la vida pública.

A la espera de cómo se concreta la nueva marca política que pretende convertirse en otro quebradero de cabeza para Pedro Sánchez, la actual ministra de Trabajo se ha convertido en uno de los perfiles nacionales con mayor y mejor evolución y aceptación entre el electorado de izquierdas. Yolanda Díaz ha puesto voz a las reivindicaciones que defendía Unidas Podemos, hasta tal punto que ha eclipsado en las sucesivas batallas sociales a líderes más habituales y mediáticos de la formación morada, como a la propia presidenta del partido, Ione Belarra; o la número dos, Irene Montero. Ninguna de las dos estuvo invitada a la ‘cumbre’ feminista del sábado en Valencia.

Tanto es así que, según el último estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), Díaz mejoró su marca como líder mejor valorada por delante de Pedro Sánchez y amplió porcentualmente el electorado que hoy apostaría por ella en unas hipotéticas elecciones, tanto entre los votantes del PSOE como de Más País. Este último caso es significativo, pues de acuerdo con el último CIS habría más electores que apostarían ahora por Yolanda Díaz antes que por el líder de su partido, Íñigo Errejón. En paralelo al crecimiento exponencial de la figura de la política gallega se ha producido otro fenómeno: la marca de Unidas Podemos -de momento a la espera de comprobar cuál es exactamente su encaje en la próxima campaña electoral- no sólo ha frenado su tendencia descendente en las encuestas de las últimas semanas, sino que registra incluso un ligero crecimiento. En otras palabras: aunque aún tímidamente, el partido morado ha logrado ‘explotar’ y capitalizar parte del ‘fenómeno Yolanda’ y remontar los resultados de los últimos meses de la ‘era Iglesias’ antes de su abandono definitivo de la política.

«Se ha producido un aumento de la competitividad gracias al cambio de liderazgo en una figura, la de Yolanda Díaz, que goza de buenas valoraciones, también entre el electorado socialista, y un buen dato de preferencia para ocupar la presidencia del Gobierno», analiza el politólogo Eduardo Bayón. La remontada de la marca morada en las últimas semanas es un análisis en el que coinciden diferentes casas demoscópicas. El trabajo de campo de estos sondeos coincidía con la batalla en el seno del Gobierno a cuenta de la reforma laboral, en que el papel de la vicepresidenta segunda ha sido vital para los propios intereses de Unidas Podemos.

En los sondeos más recientes, como el de Metroscopia; IMOP Insights para El Confidencial; o Sociométrica para El Español, el porcentaje de voto de la formación se sitúa entre el 11,5% y el 12,5%, en todo caso aún por debajo del 13% que registró Pablo Iglesias en las generales de 2019. Se trata de un crecimiento significativo si se tiene en cuenta cómo «después del resultado electoral en las autonómicas de Madrid, tanto PSOE como Unidas Podemos sufrieron una caída de apoyos en el conjunto de España» pero «con el paso de los meses, las cosas han ido volviendo hacia la situación previa a los comicios de Madrid», recuerda el director de la consultoría Elemental Research, José Pablo Ferrándiz. En los 20 días posteriores al 4-M, la horquilla más alta de voto para los morados era del 10% que le otorgó el sondeo de Sigma Dos para Antena 3 del pasado 17 de mayo, mientras que la más baja caía incluso por debajo del 8%, según vaticinó la encuesta que publicó el pasado 8 de mayo el instituto Invymark para La Sexta.

Parece difícil que Podemos experimente hoy por hoy una disolución similar a la de Ciudadanos

«Los últimos sondeos señalan, efectivamente, que la caída de intención de voto que ha experimentado Unidas Podemos desde las últimas elecciones se ha detenido, y que incluso podría estar comenzando a experimentar un ligero crecimiento con pequeñas transferencias de voto desde PSOE y desde la abstención», coincide el consultor César Calderón, director de Redlines. Así las cosas y con los datos en la mano, «parece difícil que Unidas Podemos experimente hoy por hoy una disolución similar a la que estamos percibiendo con Ciudadanos», ahonda Ferrándiz, que advierte no obstante que el principal «punto negativo» de la marca morada es su techo electoral, aún con el supuesto empuje de un perfil como el de Yolanda Díaz. «Le cuesta mucho crecer por encima del 13%», zanja.

Sin embargo, el principal problema que vislumbran algunos expertos tanto para la trayectoria de Podemos como de la propia ministra de Trabajo es la ausencia de una «identificación clara entre ‘líder’ y ‘marca» desde la salida de Pablo Iglesias de la política, por lo que el futuro de la izquierda española dependerá en gran medida del cómo y el cuándo se consolide la futura plataforma electoral, así como qué líderes formarían parte de la misma o el encaje de dirigentes ‘pablistas’ y ‘errejonistas’ en la misma corriente de izquierdas. «La figura de Díaz debe evitar caer en exceso en el electoralismo, construir sólidamente equipos y estructuras y seguir marcando uno de sus principales valores, que es la gestión como ministra de Trabajo», sentencia Bayón.

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