España

El Gobierno castiga el "no" de ERC a la reforma laboral aplazando la mesa de diálogo

Tampoco hay novedades en torno a la próxima reunión del foro bilateral de transferencias

Pedro Sánchez y Pere Aragonès, en el Palau de la Generalitat.

Pedro Sánchez y Pere Aragonès, en el Palau de la Generalitat el 13 de septiembre del año pasado EFE

Ha llegado el día en que el Congreso de los Diputados debate y vota la convalidación del decreto de la reforma laboral y, salvo sorpresa de ultimísima hora, ERC también se apea del bloque de investidura y rechaza un texto que le parece insuficiente y ha calificado de «trágala». Todos los intentos de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, han resultado baldíos en una cuestión capital para el Ejecutivo, que puede tener repercusión más allá de los muros del Palacio de la Carrera de San Jerónimo.

El «no» más que previsible del grupo capitaneado por Gabriel Rufián dejaría en el aire dos foros del gobierno de la Generalitat con el Ejecutivo central, esto es, la mesa de diálogo y la mesa bilateral de transferencias. Desde ERC insisten en que la mesa de diálogo, destinada «a resolver un conflicto político entre Cataluña y España, hay que protegerla y blindarla del resto de las cuestiones».

La posición de ERC ha creado un clima de desconfianza

En Moncloa también aseguran que nunca se ha condicionado el apoyo a la reforma laboral con la continuidad de los trabajos de este foro, pero lo cierto es que no se reunió por segunda vez, como estaba previsto, a finales de año. No lo hizo en enero y todo apunta a que tampoco lo hará en febrero, en este caso por la celebración, el día 13, de las elecciones autonómicas en Castilla y León. Luego hablaron de «primavera», lo suficiente difuso como para no comprometerles en nada. Si al escaso entusiasmo de Moncloa se une el clima de desconfianza instalado en torno a la negociación de la reforma laboral, tenemos una especie de tormenta perfecta que deja en el aire ambas mesas.

El Ejecutivo central lleva tiempo arrastrando los pies. De hecho, no quieren celebrar otra cumbre sin un contenido concreto y, de momento, no parece que se avance ni en la carta de exigencias inconstitucionales de la Generalitat, con la amnistía y el referéndum de autodeterminación por bandera, ni en la alternativa de Moncloa, más ignota y poco clara que la de sus interlocutores.

Tampoco hay novedades en torno a la próxima reunión de la mesa de transferencias

Pero algo similar pasa con la mesa bilateral de transferencias. Como la anterior, iba a reunirse con el arranque del nuevo año, en su caso para avanzar, al menos, en el tema de las becas, una competencia que exige la Generalitat. Pero tampoco hay fecha en la agenda.

Si la mesa de diálogo fue una exigencia de ERC para apoyar la investidura de Pedro Sánchez, un posible cambio de socios haría innecesarios a los republicanos independentistas en la aritmética parlamentaria y eso les debilita, como les debilita la decisión de los Comunes de retirarles su apoyo en el Parlament si no respaldan la ley estrella de la vicepresidenta segunda.

El presidente del grupo parlamentario de Unidas Podemos en el Congreso y líder de los Comunes, Jaume Asens, llegó a afirmar este miércoles que, de no convalidar el decreto los de Oriol Junqueras, «habrán cometido el error más grave de la legislatura». Los morados quieren mantener el apoyo del bloque de investidura porque son muchas las iniciativas que deben pasar por la Cámara Baja, como la Ley de Vivienda, para la que el Gobierno tampoco tiene asegurados los apoyos y resulta muy complicado que la saque adelante con el apoyo de Ciudadanos.

Rufián acusa a Díaz de haberse «pasado de frenada» y presentado la reforma como las «tablas de Moisés»

Pero Rufián reprochó al Ejecutivo de coalición que «después de jurar que iban a derogar la reforma laboral, no se puede llegar aquí y decir que son lentejas e ignorar al legislativo y a los grupos que le han dado apoyo durante mucho tiempo». En definitiva, se les presentó el texto como un «trágala», como si fueran las «tablas de Moisés», no sin dejar de acusar a la ministra de Trabajo de «haberse pasado de frenada».

La vicepresidenta habría planteado reformas alternativas en el Estatuto de los Trabajadores que no necesariamente tienen que pasar por la mesa de diálogo social, «pero eso no es reforma laboral. Si quieren mejorar el Estatuto de los Trabajadores encantados de negociarlo, pero son dos cosas diferentes», señalan las fuentes de ERC consultadas por El Independiente.

En el PSOE ven las cosas con menos dramatismo una vez asegurados los apoyos de Ciudadanos y de un conjunto heterogéneo de fuerzas políticas minoritarias. A fin de cuentas, no les genera un problema que sean los naranjas quienes salven la reforma laboral. Es más, los cambios en el mercado laboral tienen mucha más venta en Europa con el apoyo de los liberales que con el de los independentistas.

El jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, advirtió desde Emiratos, a donde ha acudido para visitar el pabellón español de la Expo Dubái 2022, que jugar a la inestabilidad de los gobiernos pasa factura, como ha ocurrido en Portugal, donde el socialista Antonio Costa ha obtenido mayoría absoluta y dejado de depender de los comunistas y del Bloque. «Aquellos partidos, no tanto a la izquierda, sino también a la derecha, que no han contribuido a la estabilidad y han bloqueado la aprobación de los presupuestos en Portugal han salido perjudicados», dijo en una comparecencia pública en alusión implícita a ERC y PNV, pero también al PP.

Este jueves desvelará finalmente los apoyos con los que cuenta la vicepresidenta segunda, que tras nueves meses de negociaciones para conseguir un acuerdo con los agentes sociales, ha encontrado los mayores escollos en los que parecían apoyos estables para el Gobierno.

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