España

Ximo Puig elude aclarar qué hará con Oltra si la imputan por los abusos de su ex marido

El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig Europa Press

El presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, no ha querido manifestarse respecto a la posible imputación de su vicepresidenta, Mónica Oltra, sobre la que la Fiscalía ve «indicios relevantes» para investigarla por la gestión que hizo tras conocerse las acusaciones de supuestos abusos de su ex esposo a una menor siendo ella consejera de Asuntos Sociales.

Se trata de un tema que incomoda a Puig, quien en un desayuno informativo en Madrid, donde se inaugura el mes de la Comunidad Valenciana, se ha limitado a señalar que «en todo momento hemos respetado y respetaremos el planteamiento de la justicia en cualquier caso. Está un proceso abierto. Vamos a ver qué decide el Tribunal Superior de Justicia». Oltra, ha agregado, «ha dado las explicaciones políticas que se le han pedido en el Parlamento. Vamos a ser respetuosos», ha insistido sobre una cuestión que afecta al corazón del llamado Pacto del Botánico.

En este sentido, ha afirmado no estar pensando en las próximas elecciones sino en las próximas generaciones. «Queremos que haya continuidad», ha respondido sobre su voluntad de concluir la legislatura con su tripartido.

Y sobre el «caso Azud», que alcanza también a ex dirigentes de su partido, ha apelado a que la corrupción «forma parte del pasado» y respondía a un clima corrupto», en la Comunidad, pero ahora «hay un cambio sustancial». Y sobre su hermano, Francis Puig, imputado por presuntas subvenciones irregulares, ha subrayado, tras justificar que «forma parte de una pequeña empresa local», su «respeto máximo a la justicia y él o cualquiera que haya hecho algo mal y tenga que devolver las subvenciones, que lo haga, pero no tengo nada que ver con eso».

En su intervención inicial, el presidente de la Generalitat valenciana ha denunciado que «la sed de poder desatada en algunos les impide pensar, confunden su furia con la verdad y eso solo produce ruido e inestabilidad». Y «ahí estamos, en mitad de una guerra de ruido con incapacidad de acordar y desafección ciudadana», una situación política caracterizad, a su juicio, «por cortoplacismo y deslealtad. Se premia el exabrupto y castiga el razonamiento».

Denuncia «la furia y el ruido» marcado por el «cortoplacismo y la deslealtad»

Cree Puig que hay «un comportamiento muy determinado de las derechas cuando no ocupan el gobierno». Él, por su parte, ha querido «revindicar otra manera de entender España, que no crispa, que no polariza».

Asimismo, ha insistido en su propuesta de unos nuevos pactos autonómicos. Tras criticar que «la oposición no cumple con los preceptos constitucionales indispensables», apuesta por una nueva generación de acuerdos territoriales para cohesionar más el país y que pasa por «más lealtad federal para España. Cada uno defiende los intereses de su territorio, pero debe tener en cuenta los intereses de todos los territorios y del conjunto de España para que nadie se apropie de España».

Ha reiterado la que ha sido una reivindicación histórica de la Comunidad Valenciana, un nuevo modelo de financiación. Para ello, ha pedido al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, «que vaya a la moderación de los hechos y supere el frentismo». Puig pide, para las comunidades de régimen común, la condonación de la deuda que viene afectada por la infrafinanciación. En este sentido ha reiterado, aunque sin citar explícitamente a la comunidad madrileña, que «hay que evitar paraísos fiscales dentro de España y competencia desleal» apostando por la «desconcentración que reparta las oportunidades, sin dramatismos y con generosidad».

Insiste en que «hay que acabar con los paraísos fiscales dentro de España y la competencia desleal»

Sólo a preguntas de los asistentes ha asegurado que no está en guerra con nadie y que la relación de Valencia con Madrid es extraordinaria. «No tenemos ningún tipo de cuestión tribal o identitaria, sino que haya igualdad».

También ha propuesto un pacto por el agua, otro por el empleo y un tercero por la energía en el que «las eléctricas deben asumir su contribución a este cambio y compartir beneficios».

Con la presencia de los ministros de Agricultura, de Ciencia e Innovación y de Seguridad Social, Luis Planas, Diana Morant y José Luis Escrivá, respectivamente, así como del ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero -que ha tomado la palabra- y del secretario general de la UGT, Pepe Álvarez.

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