España

Los 1.000 millones de Sánchez para Defensa reconcilian a Yolanda Díaz con Podemos

La vicepresidenta dice estar "segura" de que llegará a un punto de encuentro con Sánchez sobre los presupuestos de Defensa

Yolanda Díaz e Ione Belarra en una comparecencia en Moncloa EFE

La decisión de Pedro Sánchez de comenzar a dar cumplimiento a sus compromisos con el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha provocado el efecto de unir a Yolanda Díaz e Ione Belarra en un frente común tras muchos desencuentros. Descongeladas las relaciones entre ambas durante la campaña andaluza, los 1.000 millones destinados sorpresivamente a Defensa han servido a modo de argamasa en el sector minoritario del Gobierno.

En Podemos aseguran que van «a muerte» con la vicepresidenta en su exigencia de una reunión extraordinaria de la comisión del seguimiento del pacto tras sentirse ninguneados por Moncloa. «En materia de presupuesto en Defensa, la sintonía es absoluta», dicen los morados en alusión a Díaz y Belarra, que consensuaron pedir la reunión de la comisión de seguimiento, según ha podido saber El Independiente.

Manteniendo las distancias de dos estilos distintos, ha sentado tan mal el fondo del asunto como las formas. Duele especialmente a Unidas Podemos que se les acuse de bisoñez o ignorancia cuando no objetaron nada el jueves pasado en la reunión de secretarios y subsecretarios, que preside el titular de Presidencia, Félix Bolaños, y en donde se ordenan los temas que llegan a la mesa del Consejo de Ministros. «La propuesta fue estudiada y validada sin que se produjera ningún tipo de intervención en contra», explicó Moncloa en un breve texto enviado a los periodistas el lunes y que ha soliviantado a los morados. «Es para que dimita alguien», proclaman.

Podemos acusa a Moncloa de «ocultamiento deliberado» y les replican que «hay que leerse los papeles»

En Unidas Podemos acusan a Moncloa de ocultamiento deliberado respecto a una cuestión que no presentó Defensa sino Hacienda «y se hizo de tapadillo, a escondidas, sin dinero, sin expediente, sin decir lo que era, entre otras partidas presupuestarias… Y nadie se quejó porque nadie se enteró». Moncloa replica que los fondos de contingencia «están para estas cosas y nadie puso ninguna objeción. Hay que mirar los papeles y si alguien quiere hacer alguna observación, se debate» en la comisión de secretarios y subsecretarios.

Díaz comparecía este miércoles ante los medios de comunicación desde Roma, donde se ha reunido con su homólogo italiano para defender que la coalición de «Gobierno es más necesaria que nunca», además de carecer de alternativa. También dice estar «segura» de que llegará a un punto de encuentro con Sánchez sobre los presupuestos de Defensa. Aún sin fecha, acude a esa cita con la voluntad de emplear toda su «imaginación y cariño que siento por mi país y me dejaré la piel en esta negociación, no por la coalición sino por los trabajadores». «Más coalición que nunca», se ha reafirmado

A sabiendas de que es un tema que enfrenta a los socios, ni Moncloa, en general, ni Sánchez, en particular, comunicaron la medida ni a Unidas Podemos ni a Yolanda Díaz, con la que el presidente del Gobierno todavía no se ha reunido. El contacto entre ambos se limitó ayer a su coincidencia en el Consejo de Ministros.

En ese mismo argumentario monclovita se vinculaba la partida presupuestaria de los 1.000 millones del fondo de contingencia a los compromisos alcanzados en la cumbre de la OTAN respecto a «la capacidad de disuasión europea», aunque lo cierto es que la reunión de secretarios y subsecretarios se celebró el jueves antes de la clausura formal de dicha cumbre.

PSOE y Unidas Podemos deben pactar ahora una fecha para esa cita que Díaz pretende urgente pero que interfiere con el debate del Estado de la Nación de la próxima semana. Moncloa trata de dilucidar si al presidente le conviene acudir al Congreso antes o después de que las formaciones políticas de la coalición hayan revisado el pacto de gobierno y confirmado si se cumplen las reglas del juego que ellos mismos se dieron.

Munición para la oposición a una semana del debate de política general

No deja de ser un contratiempo para Sánchez. Acudir con ese flanco abierto da munición a la oposición de cara a una cita parlamentaria en la que ha puesto sus esperanzas para iniciar la remontada. Pero ¿y para Yolanda Díaz que este viernes pone en marcha su «plan de escucha»? Pues según como se mire, porque muy probablemente este puñetazo sobre la mesa le permita marcar perfil ante un electorado expectante. Precisamente, sobre esta cuestión, ha explicado Díaz que si bien no ha invitado a los dirigentes de Unidas Podemos a ese acto ha hablado con todas las formaciones políticas del espectro de la izquierda a la izquierda del PSOE, pero desea que el protagonismo recaiga «en la gente», no en los dirigentes.

Por su parte, Moncloa se aferra al mensaje de que cada vez que se ha convocado al pacto, que no ha sido en muchas ocasiones, «hemos salido reforzados», pero no sin dejar antes al aire todas las heridas. Eso fue lo que pasó el 25 de octubre del pasado año, cuando hubo otra convocatoria urgente de la comisión de seguimiento tras los sucesivos enfrentamientos entre Díaz y Nadia Calviño por el control de la reforma laboral.

Acudieron entonces por parte del PSOE los ministros Félix Bolaños y María Jesús Montero; el portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, Héctor Gómez, y la vicesecretaria general de Ferraz, Adriana Lastra.

La delegación de Unidas Podemos estuvo formada por el director de gabinete de Díaz, Josep Vendrell, y su secretario de Estado de Empleo y mano derecha, Joaquín Pérez Rey. También por las ministras Ione Belarra e Irene Montero; el secretario general del PCE, Enrique Santiago, y el portavoz del espacio confederal, Pablo Echenique. En todo caso, cada delegación puede incorporar cambios en su composición.

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