España Nuevos Presupuestos Generales del Estado

El PP ve "aceptable" la partida en Defensa y medita una abstención si los socios no la apoyan

Desde el grupo parlamentario dejan en el aire el respaldo a una partida que, de ser rechazada por ERC y Bildu, reiniciaría los trámites de los últimos presupuestos de la legislatura | El PP quita hierro al asunto y defiende que Moncloa "ya lo tiene todo pactado"

La portavoz del PP en el Congreso, Cuca Gamarra, en los pasillos aledaños al hemiciclo tras la última sesión de control al Gobierno

La portavoz del PP en el Congreso, Cuca Gamarra, en los pasillos aledaños al hemiciclo tras la última sesión de control al Gobierno EP

Desde la última cubre de la OTAN en Madrid, celebrada en el mes de junio, el Partido Popular (PP) viene asegurando que comparte la propuesta de aumentar el gasto en Defensa al dos porciento del PIB. Es algo que lleva solicitando la Alianza Atlántica y Estados Unidos a España desde hace años y a lo que el Gobierno se comprometió al término de la cita entre aliados en la capital. Ello, tal y como ha anunciado Hacienda, quedará fijado en las partidas de los próximos Presupuestos Generales del Estado (PGE), cuyo borrador se presenta este jueves en el Congreso de los Diputados. Pero suscita el principal escollo entre socios parlamentarios de investidura y la parte minoritaria del Ejecutivo, Unidas Podemos.

Desde el PP indican que no quieren valorar precipitadamente el anuncio y marcar una postura interna clara sin tener en sus manos el texto del ministerio, que, en su conjunto y ante los adelantos hechos por la ministra María Jesús Montero, califican de «antisociales». Pero fuentes parlamentarias advierten de que no tendrían, en principio inconveniente, en votar a favor o abstenerse en el ámbito de Defensa. «Es algo aceptable», trasladan. Eso sería irrelevante de sacar el Gobierno las votaciones con el resto de aliado, como ocurrió en la convalidación del decreto energético de agosto o del segundo paquete anticrisis en julio. Pero sí de tensarse las negociaciones con partidos como EH Bildu o Esquerra Republicana (ERC), que afirma que el PSOE «va a tener que sudar» para lograr su apoyo. Así lo ha expresado Gabriel Rufián.

Principalmente, porque de no obtener mayoría simple la materia militar, el cómputo de los PGE caerían y debería reiniciarse el procedimiento completo para someterlos nuevamente ante la cámara, después de presentarse enmiendas. Y es que cada bloque temático dentro de las cuentas, se vota por separado, y solo hace falta que uno de ellos no sea refrendado para frustrar la luz verde al resto del documento. Con ese respaldo de los populares, se evitaría este hipotético bache en la recta final de la legislatura para el Gobierno. Con ello, sin embargo, el PP caería en una contradicción en el discurso, porque con apoyo al compromiso con la OTAN, irían contra su propio criterio; de que los presupuesto y las novedades que contienen tendrán un bajo impacto y no beneficiarán a la clase trabajadora y media.

PP y Cs apuntan a que los socios del Gobierno van a resignarse y acabarán aceptando el aumento en Defensa

Según ha podido saber El Independiente, frente a las afirmaciones de Rufián, las negociaciones entre el PSOE y ERC van encaminadas hacia un punto de acuerdo, con precaución por parte de los republicanos de si hay adelanto electoral en Cataluña y dependen del PSC. Con EH Bildu ocurriría lo mismo, todo ello, facilitando un voto favorable a cambio de incentivos e inversiones para Cataluña y País Vasco. Asimismo, fuentes parlamentarias de Unidas Podemos han matizado que sí conocían los pormenores del borrador en Defensa desde julio, pero no del resto de aspectos que potenciarán una subida total al 25,8% en los fondos del ministerio que dirige Margarita Robles. A lo presupuestado, se añade un 6,5% entre incremento salarial y el plan individualizado de Defensa, que es ajeno al límite de gasto. No obstante, mantendrán el acuerdo intacto.

Desde el PP también apuntan a esa dirección, asegurando fuentes parlamentarias que «es muy difícil» que, bajo este contexto -en referencia a la guerra en Ucrania-, el aspecto militar quede priorizado por lo social. «Sus votantes no lo entenderían», añaden en referencia al partido de Ione Belarra, Oriol Junqueras o Arnaldo Otegi. Por ello, quitan hierro a la ‘responsabilidad’ que los de Alberto Núñez Feijóo tendrían de darse el peor escenario para Pedro Sánchez. El Presupuesto va a salir y desde el PP «haremos lo que consideremos mejor», recalcan las mismas fuentes consultadas. Desde Cs apuntan a la misma dirección que el PP. En la agrupación que preside Inés Arrimadas creen que los socios de Sánchez en la cámara van a tener que «tragarse el aumento» de presupuesto dirigido a Defensa.

Discrepan en todo lo demás

En contraste con la cercana posición en lo que compete a Defensa, el PP dista en todo lo relativo al modelo económico. Así lo aseguran diversos miembros parlamentarios de la formación, sumando su postura a la ejercida ya desde Génova por parte de Feijóo. Intentarán diferenciarla en el próximo cara a cara en el Senado con Sánchez, en el que los populares quieren desacreditarlo pese a no contar con el dominio de los tiempos. Y es que consideran que la apuesta por «subir los impuestos» no es el camino correcto. El PP entiende que en un momento de «sobrerecaudación» superior a los 30.000 millones de euros, es necesario que ese dinero «esté en el bolsillo» de los ciudadanos. Y para ello, sigue defendiendo propuestas como la deflactación de la tarifa del IRPF en los primeros tramos o la rebaja del IVA de los alimentos básicos al 4%.

El PSOE cree que las propuestas económicas de los populares llevan a un debilitamiento de los servicios públicos

Tampoco es favorable a que se imponga un impuesto a las grandes fortunas «en respuesta» a las rebajas fiscales hechas en las comunidades autónomas dirigidas por el PP, porque entienden que merma la inversión y provoca la fuga de empresas al extranjero en búsqueda de mayor competitividad, caso de Portugal. Y eso, incapacita la economía, afirman, ligando las próximas cuentas hacia ese camino. La postura de PSOE, en cambio, es que el plan económico del PP lleva a un debilitamiento de los servicios públicos e insisten en obviar ese tipo de medidas.

Pese a todo, el PP pone sobre relieve que aunque renuncia a deflactar la tarifa del impuesto a la renta, el Goberno ha acabado bajándolo en su plan fiscal para seguir en paralelo los anuncios de los barones territoriales socialistas. «Es puro electoralismo», señalan desde el principal partido de la oposición, indicando que el principal objetivo de los presupuestos es «mantener a Sánchez» en Moncloa la próxima legislatura.

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