España La parálisis continúa en la Justicia

El Gobierno no cierra la puerta a rebajar las mayorías para elegir al CGPJ para meter presión al PP

El Ejecutivo busca poner todo el foco en Feijóo, al que ve "inhabilitado" para ser líder de su partido por carecer de "liderazgo" | No revela su plan para intentar desbloquear el Poder Judicial: recuperar la iniciativa de 2020 no se contempla en privado, pero amenaza con ella para advertir a Génova y subrayar su "rebeldía constitucional"

La portavoz del Ejecutivo, Isabel Rodríguez, en rueda de prensa en la Moncloa tras el Consejo de Ministros de este 31 de octubre de 2022.

La portavoz del Ejecutivo, Isabel Rodríguez, en rueda de prensa en la Moncloa tras el Consejo de Ministros de este 31 de octubre de 2022. EFE / ZIPI

«El Gobierno cumplirá la Constitución«. La portavoz del Ejecutivo, Isabel Rodríguez, se aferró a esas cinco palabras en la primera rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que siguió a la ruptura del acuerdo con el PP para la renovación del Consejo General del Poder Judicial. La ministra repitió esa sentencia este lunes cada vez que los periodistas le preguntaron, pero lo que no quiso detallar es qué hará el Ejecutivo a partir de ahora, qué mecanismos está estudiando para intentar sacar de la parálisis a la Justicia. Y no lo hizo porque la Moncloa prefiere que el foco se mantenga en el PP, convencida de que no se puede «naturalizar un incumplimiento constitucional de esta envergadura».

Tanto quiso evidenciar la portavoz ese deseo de que la presión se sitúe en Génova y en su líder, Alberto Núñez Feijóo —al que llegó a llamar despectivamente incluso «ese señor»—, que no cerró la puerta públicamente a una opción que en privado sí se descarta en el corazón de la Moncloa: la recuperación de la iniciativa [aquí en PDF] que PSOE y Unidas Podemos presentaron en octubre de 2020 para rebajar las mayorías necesarias —de tres quintos a mayoría absoluta— para elegir a los 12 vocales del turno judicial del CGPJ. Rodríguez rehusó señalar que ese escenario, desempolvar esa propuesta, esté fuera del menú de opciones que maneja el Gabinete.

El Gobierno cumplirá la Constitución. Va a trabajar para garantizar que funcionan los órganos a pesar del PP

isabel rodríguez, portavoz del gobierno

«Lo que quiero garantizar a los españoles es que el Gobierno va a trabajar para cumplir la Constitución y va a trabajar para garantizar que funcionan los órganos a pesar del PP«, apuntó la portavoz cuando se le preguntó por esa opción, el rescatar aquella vieja propuesta y que Unidas Podemos quiere retomar. Este lunes se celebraba la reunión ordinaria del Consejo de Ministros porque mañana martes, 1 de noviembre, es el Día de Todos los Santos, festivo en toda España.

En los últimos días, desde que se consumó la ruptura de los contactos con la cúpula del PP, la pregunta de si se iba a repescar la proposición de ley de 2020 era obvia. Pero, en privado, fuentes de primer nivel negaban esa alternativa, tal y como ha publicado El Independiente. El Ejecutivo ya recibió en aquel momento el toque de atención serio de la Comisión Europea porque, de salir adelante, supondría un «paso atrás». Además, si se rebajase la mayoría necesaria para elegir a los vocales jueces del CGPJ, el PP, cuando llegase al poder, también podría imponer por mayoría absoluta un órgano de mayoría plenamente conservadora. En la Moncloa, por lo tanto, no contemplan realmente la opción de reflotar la iniciativa de PSOE y Unidas Podemos, de ahí que las palabras de Rodríguez, como toda la rueda de prensa en su conjunto, monopolizada por la parálisis del Poder Judicial, se interpretasen como un acto mayor de presión hacia Feijóo. De hecho, fuentes de Ferraz insistían a este diario en que no ha habido un giro al respecto y que lo que busca el Ejecutivo es apretar más a los populares y que las preguntas se dirijan a ellos. «Para hacer una reforma legal, para dar un golpe en la mesa, hay tiempo. Pero lo urgente es saber si hay que dar por perdido ya al PP para pactos de Estado», abundaban desde la cúpula del partido.

La portavoz, en rueda de prensa, fue durísima contra los populares y contra Feijóo, del que dijo que carece de «liderazgo». «No lidera nada, ha venido a obedecer a los más ultras de su partido y del país […]. Para insultar, bloquear e incumplir la Constitución ya teníamos a [Pablo] Casado. El PP está echado al monte […]. Cumplir la Constitución es una consideración muy amplia, pero es básico en democracia cumplir las reglas del juego. Lo que ha hecho este señor, no me atrevo a llamarle líder del PP, es que incluso para cumplir la Constitución tiene que pedir permiso«, disparó Rodríguez, en un discurso claramente preparado.

«No a los chantajes»

Así las cosas, siguió la portavoz, «el Gobierno se mantiene en su posición de que el cumplimiento de la Constitución no admite chantajes«. Pero no hubo forma de que explicitara qué tiene en mente la Moncloa para escapar del laberinto, para forzar la renovación de un CGPJ que acumula ya casi cuatro años con el mandato vencido. No hubo manera en ninguno de los cinco turnos de preguntas centrados en esta cuestión. «Lo que va a hacer el Gobierno será cumplir la Constitución. Es una obligación del Gobierno el cumplimiento constitucional, pero también lo es de la oposición».

El Ejecutivo tampoco da pistas de si agilizará el relevo en el TC y focaliza su crítica en Feijóo: «No se puede jugar ni al parchís con él»

En cambio, Feijóo, contrapuso, no solo ha «certificado estos cuatro años de bloqueo», sino que además pretende «mantener ese bloqueo a futuro y sine díe». Este mismo lunes, el PP, a través de su número tres, Elías Bendodo, insistía en que solo hay un camino para que se retomen las negociaciones con Pedro Sánchez: que renuncie por escrito a la reforma del delito de sedición. El Ejecutivo ni quiere responder a una estrategia de Génova, apunta, que pretende «distraer la atención» de su «incumplimiento» de la Carta Magna. Según expresó Rodríguez, el PP ya queda como un partido «inhabilitado» por su «rebeldía constitucional».

La ministra ni siquiera explicitó si el Ejecutivo va a procurar agilizar la renovación del Tribunal Constitucional. Cuatro de sus magistrados tienen el mandato caducado desde junio. Dos de ellos han de ser designados por el Gobierno y otros dos por el CGPJ, pero los vocales conservadores del órgano de gobierno de los jueces no se han avenido todavía a postular a dos candidatos, pese a que tenían de plazo hasta el pasado 13 de septiembre. «El Gobierno va a cumplir la Constitución». ¿Pero cómo?, se le insistió. Y ella se refugió en la crítica al PP, porque es «insoportable» que el principal partido de la oposición se «niegue a cumplir» con la Carta Magna. «Con Feijóo se ha demostrado que no se puede jugar ni un parchís porque no respeta las reglas del juego».

Los socialistas ya ni consideran al presidente del PP un interlocutor válido. «¿Se imaginan confiar en alguien que no solo no tiene palabra sino que incumple las reglas del juego?», se preguntó la portavoz cuando se le inquirió si Sánchez va a intentar retomar los contactos con Génova.

También Puigdemont

Sobre la reforma del delito de sedición, también silencio oficial. Rodríguez insistió en que no hay novedad. Ni tampoco un plazo ni un horizonte para llevarla a cabo. «En estos momentos nuestra posición está en lo que el presidente manifestó en su discurso de investidura. Es homologarnos [al resto de países europeos], pero no estamos abordando ninguna otra reforma en profundidad del Código Penal», que contemple más supuestos. Para el Ejecutivo, quien ha «cambiado de posición» sobre este tema es el PP. Basta con acudir, instó Rodríguez, a las palabras de la número dos de los conservadores, Cuca Gamarra, el pasado martes —dos días antes de la ruptura del acuerdo— en Antena 3, cuando dijo que las negociaciones para renovar el Poder Judicial y el cambio de la sedición son dos «cuestiones distintas».

Es una vergüenza que utilicen a Puigdemont como argumento de autoridad

ISABEL RODRÍGUEZ, PORTAVOZ DEL GOBIERNO

Bendodo pidió este lunes a Sánchez que explique «cuanto antes el pacto secreto con el fugado [Carles] Puigdemont«. Lo decía porque el expresidente de la Generalitat, que lleva cinco años huido de España, publicó en Twitter este domingo un escrito en el que contaba que «gente del PSOE» le ha visitado para darle «expectativas de un buen trato, vía reforma del Código Penal, y un indulto». «Siempre y cuando, claro, aceptara comparecer ante el Supremo. Seguro que Pedro Sánchez sabe de qué hablo», apuntó, sin dar más detalles.

Rodríguez dejó claro, primero, que la posición del Ejecutivo es «rotunda»: el «fugado» Puigdemont tiene que «venir para cumplir con la Justicia española y rendir cuentas«. Pero la ministra denunció también que el PP, a través de Bendodo, utilice «como argumento de autoridad» las palabras del expresident, que las use como «una nueva excusa ante la debilidad del PP de no saber cumplir con la Constitución». «Es inadmisible y no es de recibo. Es una vergüenza que utilicen a este señor como argumento de autoridad en lugar de estar en el lado del Gobierno y del cumplimiento de la Constitución», se quejó. Con cada sentencia se ve que los puentes Moncloa-PP no existen. La tensión ha escalado a su máximo otra vez.

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