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La dirección de Tráfico aseguró hace siete días a los guardias civiles que la cesión a Navarra "estaba parada"

El acuerdo con EH Bildu para completar la transferencia a la Comunidad Foral se conoce una semana después de que el máximo responsable de Tráfico del Cuerpo asegurara en una reunión con representantes de los agentes que la cesión seguía paralizada.

Tres agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil durante un control en la autovía A-5.

Tres agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil durante un control en la autovía A-5. EP

En apenas una semana la cuestión ha pasado de estar parada a tener plazo de negociación y fecha de ejecución. Cosas de las premuras presupuestarias. Sólo siete días antes, el pasado martes día 15, el máximo responsable de Tráfico en la Guardia Civil aseguró a representantes sindicales de los agentes que el proceso de traspaso de la competencia de Tráfico a Navarra estaba parado. La afirmación la trasladó el general jefe José Ignacio Criado García-Legaz a representantes del sindicato AEGC durante una reunión mantenida en la sede de la Jefatura de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil en Madrid.

Apenas una semana después, ayer, la coalición EH Bildu hizo público un acuerdo presupuestario según el cual otorgaría el respaldo de sus cinco escaños para aprobar las cuentas de 2023 a cambio de una decena de contrapartidas, entre las que se encuentra el traspaso de la competencia de Trafico a la Comunidad Foral. El acuerdo incluye una fecha límite, antes del 31 de marzo del próximo año, y el compromiso de celebrar la Junta de transferencias que lo oficialice antes de la conclusión de este año.

La cuestión que puede suponer un cambio trascendental en la implantación de la Guardia Civil en la Comunidad Foral, acumula un largo historial de anuncios, demoras y negociaciones. En los últimos meses ni el Gobierno de María Chivite ni el Ministerio del Interior se habían referido a esta cuestión que sigue generando una gran incertidumbre en los casi 200 agentes de la unidad de Tráfico de la Guardia Civil en Navarra.  

El portavoz de la AEGC, José Cobo, asegura que durante el encuentro celebrado en la Jefatura de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil en Madrid en ningún momento se les anunció cambios respecto a la situación actual. Tampoco en el corto y medio plazo. Más aún, la AEGC subraya que pese a que se cuestionó al máximo responsable de Trafico al respecto “su respuesta fue muy clara, nos dijo: ‘eso está parado’”. Cobo añade que tras conocer ayer el acuerdo cerrado con Bildu el Gobierno se vuelve a jugar con el futuro de cientos de guardias civiles y sus familias, “que ahora saben que antes de marzo tendrán que buscarse la vida…”.

Promesa al PNV en 2019

El acuerdo cerrado con EH Bildu es similar al que ya suscribió el PSOE con el PNV hace más de tres años. El pacto de investidura entre ambas formaciones incluía en su tercer punto transferir la competencia de Tráfico a Navarra en un plazo de seis meses –es decir para mayo o junio de 2020- y en las mismas condiciones y extensión en las que se realizó en su momento al País Vasco.

Más recientemente, el Ejecutivo incluso se comprometió con la actual presidenta de Navarra, María Chivite a llevarlo a cabo. Lo hizo en un encuentro celebrado en septiembre de 2021 entre la ministra de Política Territorial, Isabel Rodríguez  y la presidenta foral en el ministerio. En él, ambas dirigentes pactaron que la transferencia se formalizaría antes del 1 de diciembre del año pasado.

A las sucesivas promesas con sus correspondientes incumplimientos se han sumado contactos esporádicos que han ido manteniendo abierto el canal negociador de esta vieja aspiración de los distintos gobiernos de Navarra, desde UPN a Geroa Bai y ahora el PSN. Las primeras promesas para transferir esta materia se remontan al año 2000, en tiempos del Gobierno de José María Aznar y Miguel Sanz. Navarra siempre ha aspirado a poder contar con una policía integral similar a su vecina Euskadi, donde la Ertzaintza asumió la competencia de tráfico en 1982 y en 1989 en el caso de los Mossos de Esquadra.

El cruce de documentos de los últimos meses ha tenido en la cuantificación económica de la transferencia su principal discrepancia. A ello se ha sumado la confusión que sobre el destino final de los agentes que integran la unidad de Tráfico de la Guardia Civil y que siempre ha sobrevolado la cuestión. Mientras el Gobierno foral ha insistido en que la presencia de la Benemérita en Navarra está asegurada ya que todos los agentes que lo deseen podrán integrarse en la unidad de Tráfico de la Policía foral o en cualquier otra unidad de la Guardia Civil si no quieren marcharse, las distintas centrales del Cuerpo lo han cuestionado. Reiteran que existe una falta de información y detalle sobre las condiciones en las que quedarían una vez se ejecute la transferencia de la competencia que ahora se vuelve a prometer, esta vez a EH Bildu.

Convivencia al menos hasta 2025

Desde el Gobierno de Navarra se ha reiterado en todos estos años que la Policía Foral absorberá a los agentes de la Unidad de Tráfico que deseen pasarse a la policía navarra y que lo harán sin que se vean perjudicadas sus condiciones. El plan que tiene diseñado el Ejecutivo sería progresivo, con un periodo de convivencia de ambos cuerpos en la gestión del Tráfico en Navarra una vez se formalice el traspaso. Actualmente la Guardia Civil, que asume la mayor parte de las competencias de Tráfico, frente a las que asume la policía navarra, cuenta con una mayor especialización. Incorporar esta materia obligaría a ampliar el número de agentes del Cuerpo, pasando de los 1.077 actuales a alrededor de 1.200, según sus estimaciones.   

El cronograma que maneja el Ejecutivo contempla que una vez firmado el traspaso se abriría la fase de ‘pasarela’ e integración de los guardias civiles que lo solicitaran y posteriormente la convocatoria de plazas en el seno de la Policía Foral. Todo el proceso obligaría a convivir hasta al menos finales de 2025, cuando la policía navarra podría estar ejerciendo la competencia de manera integral y plena sin apoyo de la Guardia Civil.  

Actualmente los dos Cuerpos llevan a cabo las competencias de tráfico de modo compartido y coordinado. La Guardia Civil cuenta con cerca de medio centenar de comisaría en toda Navarra, mientras que la Policía Foral concentra gran parte de sus servicios en Pamplona y su área metropolitana.

Un «pacto infame»

Ayer la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) exigió explicaciones inmediatas al ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, tras conocerse “el pacto infame” cerrado con la coalición de la izquierda abertzale. Denuncian que no se les ha informado si finalmente existirá una ‘pasarela’ para integrarse en la Policía Foral ni en qué condiciones sería. También solicitan información sobre las condiciones en las que quedarían quienes optaran por continuar en la Guardia Civil. Para la AUGC, de nuevo se ha utilizado la “salida de Navarra de la Guardia Civil” como “moneda de cambio” para aprobar unos presupuestos.  

Desde la Asociación Pro Guardia Civil (APROGC) se acusó al Gobierno de “traicionar al pueblo navarro y poner en riesgo a toda la sociedad” y hacerlo sin informes técnicos que justifiquen la medida: “Trocear la seguridad del Estado nos deja en riesgo a todos”. Recuerdan que suprimir competencias en una parte del territorio suponen “anular la eficacia en materia de seguridad”. Aseguran que en términos personales estarían mejor fuera de Navarra, “una zona hostil en la que se nos acosa e insulta”: “Pero no está en el ADN de los guardias civiles arrugarse frente a las amenazas”.

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