España

Modificará las leyes orgánicas del Poder Judicial

El Congreso consuma la cesión a ERC y aprueba la derogación de la sedición y la rebaja de la malversación

Cs ha pedido a PP y Vox ausentarse en la votación para reeditar "la foto del Parlament" en 2017, pero los populares no han querido y Vox ha votando. Compromís se ha abstenido | A favor de la reforma se posicionan los socios del Gobierno excepto TE, PRC y el BNG, que considera que perjudica al derecho de manifestación

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero (d), y la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz (i), en una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados EP

Desenlace parlamentario tras una jornada intensa para los grupos políticos y el Tribunal Constitucional (TC). El Congreso de los Diputados ha dado luz verde a la reforma del Código Penal y del Poder Judicial vía proposición de ley, que ahora pasará al Senado y previsiblemente se votará la semana que viene. La mayoría parlamentaria ha aprobado la propuesta de PSOE y Unidas Podemos para suprimir el delito de sedición y añadir uno nuevo de desórdenes públicos agravados en un marco extenso contemplado como «una adaptación del ordenamiento de la Unión Europea» y de «reforma de los delitos contra la integridad moral o el contrabando de armas de doble uso».

En total, la modificación penal ha tenido el apoyo de 184 diputados; de los grupos socialista (120), confederal de Unidas Podemos (33), ERC (13), PNV (6), EH Bildu (5), PDeCAT (4), Más País (2) y la ex de Podemos Meri Pita, ahora en el Grupo Mixto como independiente. En contra se han posicionado 64 parlamentarios: Vox (52), Junts (4), Coalición Canaria (2), la CUP (2), Teruel Existe (1), el PRC (1), el BNG (1), y Foro Asturias (1). El PP (88), Cs (9), los diputados ex de la UPN Sergio Sayas y Carlos García Adanero, y el ex de Cs Pablo Cambronero, no han votado; Compromís (1) se ha abstenido. Esta abstención se habría engrosando en los términos de malversación con los votos de EH Bildu e Iñigo Errejón, que han cometido un error por la complejidad que ha supuesto las enmiendas en relación al TC.

El PP, Vox y Cs pidieron a la presidenta del Congreso paralizar la votación por entender que «no debería producirse en estos términos». Pero Meritxell Batet no lo ha aceptado dado que no ha recibido ninguna petición por parte del Tribunal Constitucional, que ha delegado pronunciarse hasta el próximo lunes. Hoy, a mediodía, el Alto Tribunal ha debatido admitir o no a valoración el recurso de amparo interpuesto por el PP este miércoles. De aceptarse las medidas cautelarísimas, el proceso sí podría verse interrumpido de cara a su último refrendo en el Senado, que previsiblemente será en el pleno del próximo miércoles. Para PP y Cs, esta norma acerca al Gobierno al procés.

Vox, que se ha mantenido ajeno al debate exprés, aunque luego el diputado Javier Ortega Smith ha esbozado el rechazo del partido desde la tribuna de oradores, precisa que en esa negativa a pronunciamiento de los magistrados del TC se debe a «intolerables presiones» por parte del Ejecutivo de PSOE y Unidas Podemos. Aunque, pese a todo, y a diferencia del PP o los naranjas, sí ha participado en la votación.

Ha habido división entre los socios habituales del Gobierno. El BNG ha optado por el ‘no’ al considerar que no se garantiza el derecho pleno a manifestación con esta norma, dado que puede entenderse como un acto de desórdenes públicos. Tampoco se han mostrado por la labor el Partido Regionalista Cántabro o Teruel Existe. Igualmente, se ha producido fragmentación en el seno independentista. Al margen de ERC, el PDeCAT también ha refrendado positivamente los cambios incrustados. Junts, como ya venía advirtiendo, no ha dado su brazo a torcer. Desde el partido consideran que esta reforma de sedición «no es ninguna solución» porque, pese a disminuir las penas, las generaliza.

Repetir la foto del Parlament

Cs ha decidido ausentarse durante la votación para repetir la foto del Parlament en 2017, en pleno momento álgido del procés, al considerar los términos tratados en el debate como fuera de la Constitución. Incluso Arrimadas ha comparado a Meritxell Batet con la expresidenta de la Mesa catalana Carme Forcadell. El partido «ha querido ser la voz de los españoles en un día gravísimo para la democracia», pero se ha negado a «participar en votaciones fuera del reglamento que sólo tienen como propósito blanquear las artimañas inconstitucionales de un Gobierno en franca deriva autoritaria», según han informado la dirección nacional naranja.

Segun fuentes de Cs, la formación habría pedido al PP y Vox seguir sus pasos y marcharse fuera de la cámara con «el propósito de dejar medio parlamento vacío» para lograr una imagen «potente», pero ambos han declinado la oferta. Sí ha permanecido en el hemiciclo, pero no ha participado en la votación. Vox, ausente en el debate, sí ha votado, en un ejecicio previo de desconocimiento de la decisión que tomaría el PP. La permanencia de los populares en la cámara, además, ha desconcertado a Ventas.

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