España

Génova lamenta que la polémica sobre el aborto en Castilla y León "no se haya cortado antes"

Núñez Feijóo y Fernández Mañueco han hablado aunque difieren las versiones sobre el contenido de la conversación

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo (i) y el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (d), durante un desayuno informativo de Europa Press

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo (i) y el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (d), durante un desayuno informativo de Europa Press EP

Con la declaración institucional de Alfonso Fernández Mañueco este lunes desde Valladolid, Génova aspira a haber cortocircuitado el debate en torno al aborto que abrió la semana pasada, e insistió ayer mismo, el vicepresidente y socio de gobierno en Castilla y León, Juan García-Gallardo. No obstante, señalan que la polémica «se debiera haber cortado antes», aunque a continuación subrayan la complejidad de adelantarse a la estrategia de Vox, que con este asunto ha vuelto a estar en el foco de la atención política y mediática.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, -que ha evitado en todo momento referirse a una controversia que crea incomodidad en las filas populares- y el presidente autonómico hablaron este fin de semana. Pero un equipo y otro difieren de la versión que ofrecen. Desde Génova señalan que abordaron este asunto «con tranquilidad»; desde el entorno de Mañueco afirman que sólo trataron la cuestión de las listas municipales para los comicios del 28 de mayo pues Feijóo «respeta la autonomía de los presidentes».

Lo cierto es que el castellano-leonés ya avanzó parte de su posición este fin de semana en un canutazo a la prensa en Zaragoza, donde Feijóo se rodeó de sus barones territoriales en un acto de arranque de campaña electoral. Pero el requerimiento del Gobierno central el domingo por la tarde, con respuesta del ejecutivo autonómico, y las declaraciones el lunes por la mañana de Gallardo insistiendo en que los protocolos son «de obligado cumplimiento», precipitaron la comparecencia, sin preguntas, de Mañueco.

Justo a su término fue el portavoz del comité electoral popular, Borja Sémper, el que arremetió contra Vox bajo el argumento de que es «un chollo» para el Gobierno de Pedro Sánchez acudiendo a su «rescate mediático», pero nada pasa por plantear un ruptura con el partido de Santiago Abascal ni, tampoco, el cese de García-Gallardo.

Génova se defiende alegando que «no hemos asumido la agenda de Vox»

Defienden en todo caso en la dirección nacional del PP que la gran diferencia con respecto a Pedro Sánchez en sus relaciones con Unidas Podemos y sus socios de gobierno es que «nosotros no hemos asumido la agenda de Vox. Hemos cogido esa polémica y la hemos zanjado. Ojala hubiera salido Sánchez rechazando lo de ‘Pam'» en alusión a la secretaria de Estado de Igualdad, Ángel Rodríguez, cuando ironizó a cuenta de los beneficios penitenciarios de cerca ya de 180 delincuentes sexuales por la ley del «sólo sí es sí».

En definitiva, «nos preocuparía que nos marcara la agenda, pero el protocolo pro-vida del que hablaba García Gallardo no se va a hacer». Creen que, de este modo, también decae el requerimiento que le hizo el Ministerio de Sanidad al Ejecutivo autonómico, donde anunció que se reservaba todo tipo de medidas si dicho protocolo seguía adelante.

Incluso este lunes comenzó a circular la especie de que se estaría contemplando en Moncloa hasta la aplicación del artículo 155 de la Constitución para intervenir la Comunidad castellano-leonesa, aunque posteriormente matizaran desde la sede federal de Ferraz que «no estamos ahí».

Pero no ha sido hasta este lunes, con la declaración de Mañueco, en que ha quedado clara la posición del PP. Porque lo cierto es que el pasado viernes García-Gallardo, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, habló ante un silente consejero de Economía y Hacienda y portavoz de la Junta, el popular Carlos Fernández Carriedo.

Las ecos 4D sólo se ofrecerán en el último trimestre de embarazo

Tuvo que intervenir posteriormente el consejero de Sanidad, también del PP, Alejandro Vázquez, para explicar que se trataba de un nuevo paquete de prestaciones a mujeres que quieren ir a término con su embarazo. De hecho, explicó cuestiones técnicas, como que la ecografía 4D sólo es posible en el último trimestre, lo que hace imposible que se oferte siquiera a una mujer que quiere abortar puesto que la actual ley de plazos establece el límite de las primeras 14 semanas y de 22 por causas médicas. En ningún caso más allá de los seis meses. Aun así, los populares creen que se debiera «haber gestionado mejor allí (en Castilla y León) y aquí (en Madrid)».

De momento Núñez Feijóo no ha querido entrar en el cuerpo a cuerpo. Es previsible que, una vez dadas las explicaciones por Mañueco y dejado claro que no se admitirá, dijo el barón popular, ninguna medida «coercitiva» a las mujeres embarazadas, rompa su silencio. Tiene ocasión ese martes en que ofrece una entrevista al programa «120 minutos» de Telemadrid.

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