España

La protesta independentista sumará a ERC

El Gobierno no reserva ningún papel protagonista a Aragonès en la cumbre con Francia en Barcelona

El 'president' ejercerá simplemente de anfitrión de la cita, junto a la alcaldesa Colau, y tras los saludos se marchará, sin mantener ningún encuentro aparte con el jefe del Gobierno | La cumbre es un hito histórico en la relación bilateral, pues Madrid y París firmarán el Tratado de Amistad y Cooperación, un escalón más que profundizará y sistematizará los lazos entre los dos países

El presidente de España, Pedro Sánchez y el presidente de Francia, Emmanuele Macron, comparecen ante los medios de comunicación tras la celebración de la Cumbre Euromediterránea EU-MED9, en la Ciudad de la Luz de Alicante, a 9 de diciembre de 2022, en Alicante, Comunidad de Valencia (España). La Cumbre Euromediterránea (EU-MED9) fue aplazada hasta hoy por el positivo en covid de Pedro Sánchez en septiembre. Se trata del evento político de mayor relevancia que se celebra en Alicante en todo el siglo XXI en la que participan presidentes o jefes de gobierno de los países europeos de la ribera mediterránea: Portugal, Francia, Italia, Grecia, Malta, Chipre, Eslovenia y Croacia. Las consecuencias de la guerra en Ucrania es uno de los principales temas a tratar en este encuentro.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, durante su comparecencia ante los medios tras la cumbre EU-MED9, el pasado 9 de diciembre de 2022 en Alicante. EUROPA PRESS / ROBERTO PLAZA

«Esta no es una cumbre más«. La Moncloa se afana en subrayar la importancia de la XXVII Cumbre Hispanofrancesa que se celebra este 19 de enero en Barcelona. La tiene, porque Madrid y París elevan el rango de su ya estrechísima relación bilateral al firmar por primera vez el Tratado de Amistad y Cooperación, pero su convocatoria está amenazada por la manifestación contra ella impulsada por el independentismo para intentar gritar que el procés sigue vivo. Lo cierto es que el nivel de movilización de un separatismo roto y la intensidad de la protesta permitirán testar el ambiente en Cataluña en pleno arranque de un largo año electoral, y justo después de la entrada en vigor de la reforma del Código Penal —eliminación de la sedición, rebaja de la malversación—, cuyo impacto está por ver porque los primeros pronunciamientos de los jueces y de la Fiscalía no caminan por ahora en la línea esperada por el Ejecutivo.

ERC ha querido estar, como dicen en Ferraz, «en misa y repicando«. Con Pere Aragonès ejerciendo de anfitrión de la cumbre —junto a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau— y con su partido participando de las movilizaciones. Pero en la Moncloa confían en que la protesta no eclipse el contenido de la convocatoria, suficientemente relevante por sí misma porque llevará a un escalón superior la relación bilateral de España y Francia, al firmar un documento, el Tratado de Amistad y Cooperación —y que recibirá el nombre de Tratado de Barcelona—, que hasta ahora no existía pese a los fuertes vínculos que enlazan ambos países.

En esta cumbre número 27 Sánchez estará acompañado de 10 ministros. Aragonès tendrá «la misma participación» que otros presidentes autonómicos en citas anteriores

El presidente del Gobierno viaja a la capital catalana con un total de diez ministros: sus tres vicepresidentas —Nadia Calviño, Yolanda Díaz y Teresa Ribera— y los titulares de Exteriores, José Manuel Albares; Defensa, Margarita Robles; Interior, Fernando Grande-Marlaska; Transportes, Raquel Sánchez; Educación, Pilar Alegría; Agricultura, Luis Planas, y Cultura y Deporte, Miquel Iceta. Una abultada presencia española —puede ser menor la francesa, por las movilizaciones en el país contra la reforma de las pensiones— que viene a remarcar el valor que el Ejecutivo confiere a esta cita y la diversidad de temas abordados.

La cumbre España-Francia, la número 27 de la historia (la primera se celebró en 1987), arranca este jueves a las 10.30 horas, con el saludo a la delegación gala, encabezada por el presidente de la República, Emmanuel Macron, en la explanada del Museo Nacional de Arte de Catalunya (MNAC). Será en los minutos previos a su llegada cuando podrán departir, a la vista de las cámaras, Pedro Sánchez y Pere Aragonès. El president se limitará, por tanto, a dar la bienvenida a los participantes de la cumbre. Ese será su papel. Punto. Será «la misma participación que la de cualquier otro presidente de comunidad autónoma en las cumbres bilaterales que se han celebrado hasta ahora», apuntan fuentes gubernamentales. En la Moncloa recuerdan que en las citas en Trujillo (Cáceres), con Portugal, en 2021, o en Castellón, con Rumanía (en 2022), se siguió un protocolo idéntico al diseñado para Barcelona: los presidentes Guillermo Fernández Vara y Ximo Puig estuvieron presentes en el arranque, al igual que las autoridades locales. En la cumbre con Alemania en A Coruña, el pasado octubre, no acudió el jefe de la Xunta, Alfonso Rueda, aunque sí mandó a uno de sus conselleiros.

Fuentes del Ejecutivo insistían este miércoles en que no se ha «negociado» la participación de la Generalitat, porque directamente no hay «ningún papel reservado a los presidentes autonómicos en las cumbres bilaterales con otros países». Su rol será, pues, el que le corresponde por el cariz de la cita, meramente «protocolario«. Aragonès estará presente en el saludo a la delegación francesa y luego se marchará. Tampoco participará, lógicamente, de ninguna reunión de las que componen la convocatoria.

Solo «pistoletazo de salida»

La Moncloa tampoco ha planificado ningún encuentro aparte de Sánchez y Aragonès, ni hay «constancia de petición» de uno por parte de la Generalitat. La portavoz del Govern, Patrícia Plaja, también aseguraba este pasado martes que como «máximo representante institucional de la ciudadanía catalana», al president «le corresponde dar la bienvenida» a ambos presidentes y «dar el pistoletazo de salida» a la cumbre, pero no participará en las reuniones de la misma «al tratarse de una cumbre entre dos Estados«.

El rango de este tratado es excepcional: España solo tiene firmado uno con Portugal (2021) y Francia, uno con Italia y otro con Alemania

Y es que, como destacan fuentes del Ejecutivo central, «el formato de las cumbres es muy parecido siempre», «estándar», y el hecho de que esta vez se celebre la cita en Barcelona «no ha condicionado nada». Así, Sánchez y Macron, tras el saludo inicial, escucharán los himnos nacionales, pasarán revista a las tropas que les rendirán honores y presentarán a sus respectivas delegaciones antes de acceder al interior del MNAC. Sobre las 11 horas, comenzarán las reuniones bilaterales de los dos presidentes y de los ministros españoles con su contraparte francesa, encuentros estos últimos que tendrán lugar en las salas del museo y en las que, para evitar daños a las obras de arte, puede que ni siquiera se incorporen las banderas respectivas. Sobre las 12 horas, dará comienzo el almuerzo-plenario, con los ministros y presidentes de los dos países. Y hacia las 13.45 horas, si no hay retrasos, llegará la firma de acuerdos y la posterior rueda de prensa de Sánchez y Macron.

El punto central de esta cumbre es la rúbrica del Tratado de Amistad y Cooperación entre España y Francia, firma que avaló el pasado martes por el Consejo de Ministros. El nuevo tratado dotará a las relaciones bilaterales de Madrid y París «un marco jurídico permanente«, que estrechará las relaciones y fortalecerá los contactos entre los dos gobiernos. Es el primero de esta naturaleza y dimensión entre ambas partes, y el objetivo, es pues, profundizar, sistematizar e institucionalizar la relación bilateral con Francia, «aumentando la ambición de su desarrollo y el grado de concertación en numerosas áreas de interés compartido». Además, adapta la coordinación no solo a su estatus de países vecinos, sino también a su membresía común a la Unión Europea y a la OTAN.

Pedro Sánchez recibe al presidente francés, Emmanuel Macron (i), en la cumbre EU-MED9, en la Ciudad de la Luz, Alicante, el pasado 9 de diciembre de 2022. EUROPA PRESS / JORGE GIL

Llegar a este tratado es producto del viaje de casi dos años. En la XXVI Cumbre Hispanofrancesa, celebrada en Montauban el 15 de marzo de 2021, los dos países resolvieron «dar inicio a los trabajos necesarios para la firma de un tratado de cooperación bilateral franco española», como rezaba el párrafo 32 de la declaración conjunta. El documento que este jueves firmarán Sánchez y Macron da cumplimiento a ese compromiso. El rango de este tratado es excepcional: España solo tiene suscrito uno similar con Portugal —lo suscribieron los dos países en Trujillo, en octubre de 2021—, y Francia, a su vez, con Italia y con Alemania.

Se recoge por primera vez la creación de un consejo franco-español de Defensa y Seguridad conformado por los ministros de Exteriores y Defensa de las dos partes, que se reunirá anualmente

El preámbulo y los diez títulos del nuevo tratado recorren los diversos ámbitos de concertación, desde la política de defensa hasta la colaboración en materia de justicia e interior, comercio, turismo, desarrollo sostenible o cultura. De este modo, se recoge por primera vez la creación de un consejo franco-español de Defensa y Seguridad conformado por los ministros de Asuntos Exteriores y Defensa de las dos partes, que se reunirá anualmente para examinar las cuestiones de política exterior y los avances en materia de política de defensa y seguridad. También habrá un diálogo más estructurado entre las dos Administraciones para temas de justicia e interior, y se creará un grupo de trabajo mixto sobre cuestiones migratorias. El desarrollo de la estrategia de cooperación transfronteriza se deja para más adelante.

Reapertura de los pasos fronterizos

Un punto de fricción entre Madrid y París son los ocho puestos fronterizos que permanecen aún cerrados desde enero de 2021. Francia condiciona la reapertura a los avances de ese citado grupo de trabajo y a la creación de brigadas mixtas. España, en cambio, defiende el acervo Schengen y quiere que se reabran esos pasos «cuanto antes». A Francia le inquietan la amenaza terrorista —razón por la que se clausuraron— y los movimientos secundarios de inmigrantes.

El Gobierno cree que puede trabajar junto a Francia en la reforma del mercado eléctrico de la Unión Europea. La propuesta de los dos países está «alineada»

Aparte del Tratado de Amistad, se firmarán otros convenios de colaboración entre ministros, como uno que actualiza y sustituye un anterior tratado de defensa que data de 1983. Pero sobre la mesa estarán otras cuestiones de actualidad de la agenda europea. Además de la guerra de Ucrania, las prioridades de la presidencia española de la UE —que arrancará el 1 de julio— o la reforma del mercado eléctrico.

En principio, no será un tema de la convocatoria de este jueves el corredor energético verde H2Med que unirá Barcelona y Marsella, ya que la propuesta se amarró en la cumbre EU-MED9 del pasado 9 de diciembre en Alicante y ahora se está a la espera de la respuesta de la Comisión Europea sobre su financiación. El hecho de que la reunión de España y Francia se haga en la capital catalana supone también, recalcan en la Moncloa, «resaltar la importancia de la ciudad en este proyecto». Pero no se avanzará técnicamente en él.

La reforma del mercado eléctrico es una de las principales batallas que quiere dar España en Bruselas. El Gobierno ya elevó su propuesta a primeros de año y también lo ha hizo Francia esta misma semana, y el planteamiento de Macron va «razonablemente en línea«, a ojos del Gobierno español.

La Moncloa ve como una posibilidad real un frente común de los dos países. «No descartamos que podamos trabajar en un dosier conjunto. Compartimos en gran medida las visiones respecto a la reforma del mercado eléctrico. A lo largo de este año trabajaremos seguramente juntos, sí», aseveraron desde el equipo del presidente.

España y Portugal también necesitan a Francia para que apoye la extensión del mecanismo ibérico hasta finales de 2024. En el Ejecutivo prefirieron no adelantar la postura de París, pero fuentes del Elíseo ya adelantaron este martes que no hay razones para que el país no respalde la extensión del mecanismo ibérico más allá de mayo, como Madrid ha planteado, aunque su objetivo, informa EFE, es reformar el mercado de la electricidad de modo «perenne«. Reforma con unos principios que las dos capitales comparten: «Que los precios reflejen mejor el coste de producción». Los dos líderes abordarán asimismo la reforma del marco de gobernanza económica de la UE, el futuro del pacto de migración y asilo o las medidas que los 27 podrían adoptar para contrarrestar la ley de subsidios de EEUU a las industrias verdes (IRA).

Se abordará el pacto de migración y asilo o de las interconexiones, pero no se avanzará técnicamente en el H2Med, ahora a la espera de que Bruselas decida la financiación

Aragonès envió en una carta a Sánchez la semana pasada las reivindicaciones de la Generalitat de cara a esta cumbre. Sus planteamientos, sostiene la Moncloa, ya figuran entre las prioridades que ha venido defendiendo el Ejecutivo en sus contactos con París y que se abordarán por tanto en la cita porque son temas que preocupan, como las interconexiones (energéticas, ferroviarias…). Respecto a la oficialidad del catalán en las instituciones europeas, desde el equipo del presidente recuerdan que es un tema que lleva «muy a fondo» Exteriores y que el Ejecutivo es consciente de que ha de seguir «insistiendo» en esta cuestión.

La cumbre acabará con la rueda de prensa conjunta. Después, Macron tiene previsto visitar el Museo Picasso y un encuentro con la colectividad de su país en el Liceo Francés de Barcelona. En esta última parada ya no estará acompañado por Sánchez.

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