El presidente de Indra, Ángel Escribano, quiere que la compañía desarrolle un software espía que pueda suplir al Pegasus de Israel. Distintas fuentes confirman a El Independiente que la idea ronda la cabeza del ejecutivo y que ha postulado a la cotizada en varias reuniones informales.

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La ruptura de relaciones de defensa entre España e Israel ha abierto un grieta en la seguridad nacional. La dependencia del material judío es enorme en los tres ejércitos. Pero también a nivel de inteligencia. Uno de los flecos que están sin cubrir es la capacidad de tener un programa espía que usen los servicios secretos mediante la aprobación de un juez.

Escribano cree que Indra está en posición para desarrollarlo. Desde su llegada a la presidencia de la empresa, ha impulsado varios planes para convertirla en el campeón de defensa español que desea Moncloa. Entre otros, la posible compra de su empresa familair, Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), que preside su hermano Javier, y dotaría a la tecnológica de la capacidad de producir armamento.

Por el momento, la idea de desarrollar un Pegasus made in Spain no es ni si quiera un proyecto en el Ministerio de Defensa. Ángel Escribano ha deslizado su deseo de llevarlo a cabo en privado, pero la realidad es que España necesita de un programa que permita introducrise en los móviles más sensibles. Desde la cúpula de la empresa niegan estas intenciones y señalan que están enfocados en la inteligencia artificial de IndraMind.

Desconexión israelí

A finales de septiembre, el Consejo de Ministros aprobó el real decreto que consolidaba el embargo de armas a Israel. Pero el Ministerio de Defensa se "independizó de la tecnología" del país de oriente medio antes. Hace meses que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) no utiliza Pegasus. Según El Español, desde julio los espías españoles ya no cuentan con el programa. Aunque en el ámbito de la inteligencia nada es blanco o negro.

Los deseos de Escribano e Indra no serán fáciles de cumplir. Ni cortos. La aplicación creada por la empresa NSO es "la mejor del mundo", según las fuentes consultadas. Lleva décadas funcionando, y lograr una tecnología similar, que llegue hasta las tripas de cualquier dispositivo sin ser detectado, llevará tiempo y "mucho dinero".

La miga estará, de producirse, en la redacción del contrato y los pliegos técnicos. Defensa tiene que asegurarse que el nuevo programa no tenga poros, vulnerabilidades que permitan que se escape información calificada como secreto. Y también que desde la propia Indra no se tenga acceso a investigaciones, datos confidenciales, ni a fechas en las que fuese utilizado.

Pegasus en España

Las intromisiones en dispositivos electrónicos no es nueva, aunque en España han cobrado relevancia en los últimos años. Mientras que la Policía y la Guardia Civil siguen utilizando Sitel para escuchar llamadas telefónicas, los servicios de inteligencia tienen aplicaciones que van más allá. Siempre con autorización judicial, estos programas no dejan rastro. A menos que se detecten.

Desde la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa, los escándalos de Pegasus han ido en aumento. Varios políticos independentistas han denunciado que sus teléfonos móviles fueron infectados en los años del procès. Un juzgado de Cataluña mantiene una investigación abierta, en la que está imputada la exdirectora del CNI, Paz Esteban.

La salida de Esteban del centro también estuvo ligada a Pegasus. Al mismo tiempo que los separatistas denunciaban sus casos, el Gobierno comunicó que el móvil de Sánchez y el de varios ministros, como el de Interior o la de Defensa, fueron espiados con dicho programa.

Según NSO, la compañía sólo vende su software a Estados, aunque fuentes de inteligencia aseguran que también cuentan con él grupos del crimen organizado como cárteles mexicanos. En el caso de la Moncloa nunca ha estado demostrado quién fue el artífice del espionaje, pero se produjo en un momento de alta tensión con Marruecos tras la acogida del líder polisario Brahim Ghali y siempre se ha apuntado hacia el reino alauita.

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