No llueve a gusto de todos. Tampoco las palabras del papa León XIV en el primer discurso de un pontífice en el Congreso de los Diputados han sido recibidos de la misma forma por parte de la izquierda parlamentaria. Mientras que desde el PSOE estas palabras son recibidas como un aval a las políticas sociales del Gobierno, una aproximación a las líneas del Ejecutivo por parte del estadounidense, los socios de izquierda del presidente Pedro Sánchez moderan más esa celebración. El propio Sánchez, en su encuentro previo con León XIV en la Nunciatura Apostólica, donde reside estos días por Madrid, vio en sus palabras un compromiso compartido "de defender el valor de las migraciones y los derechos de todas las personas".
Apuntan a que ha sido un discurso "equilibrado" y que si bien en asuntos como la inmigración se pueden destacar sus palabras, no puede hacerse ante cuestiones como la eutanasia o el aborto. Igualmente, destacan las referencias a la familia y a la educación concertada. Les falta una defensa tajante de lo público y de la igualdad entre parejas del mismo sexo. Entienden en todo caso, que León XIV "no puede cambiar una doctrina de la Iglesia" que se prolonga durante cientos de años.
Uno de los representantes de la izquierda que compareció ante los medios tras abandonar el Papa el hemiciclo dirección a la Conferencia Episcopal, fue el diputado y portavoz de Esquerra Republicana (ERC), Gabriel Rufián, quien puede ser uno de los rostros clave para la izquierda alternativa en los próximos meses de cara a las elecciones generales. La principal definición del discurso papal por parte del republicano fue la de "humanista". "Ha sido correcto y humanista", siguiendo "la senda del papa Francisco", recordó.
Hoy en día vivimos tiempos tan locos en los que preocupa más la llegada del fascismo al papa que a Felipe González
Gabriel Rufián, portavoz de ERC
Lamentó que en estos momentos "estemos tan mal que hay que dar la bienvenida a este tipo de discursos". "Él habla del bien común, de la palabra, del respeto al otro. Está muy bien para aquellos creyentes que le siguen y les puede chirriar discursos de los partidos que van muy de creyentes, pero les molestan quienes vienen de fuera sin dinero", trasladó refiriéndose a PP y a Vox. Le suscitó sorpresa los aplausos prolongados durante siete minutos por parte de sus bancadas: "Semana a semana abuchean y vetan con sus votos un discurso que habla de bien común y que sanciona a aquellos que dicen que alguien porque viene de fuera es menos". "Hoy en día vivimos tiempos tan locos en los que preocupa más la llegada del fascismo al papa que a Felipe González; así que imagínese cómo estamos".
Respecto a la postura del papa sobre el aborto o la eutanasia, el líder de ERC señaló que "son temas de la iglesia": "Es el papa y Iglesia católica tienen sus posicionamientos". La sensación general que han dejado las palabras del pontífice es de que todos ven en parte avaladas sus posiciones políticas. Incluido Alberto Núñez Feijóo. Desde Vox se resta trascendencia a lo político.
También ante las cámaras se expresó brevemente el diputado de Sumar procedente de Iniciativa del Pueblo Valenciano, integrado en Compromís, Alberto Ibáñez. Compartió la valoración de Rufián al ver como "correcto" el discurso de León XIV, pero al mismo tiempo lo tachó de "decepcionante".
Si bien en cuestiones migratorias vio una defensa clara a las posiciones favorables a la acogida –desde el PP se ve de forma contraria, con referencias a la actuación de origen y la mejora de las vías para una inmigración regular–, le faltó alusiones a la escuela pública en un momento en el que muchos docentes prolongan una huelga en el ámbito de la educación de cero a tres años, entre otros. "Decepcionante para todos, y por lo tanto, correcto". "Hay partes del discurso que no comparto. Tendría que haber dicho 'yo voy a defender la escuela pública'", indicó en el Patio del Congreso. Pese a ser preguntado por el aborto y la eutanasia, se mantuvo en sus posiciones.
Lo más preocupante de esta visita es que ha sido una oportunidad perdida para reparar a las víctimas de los abusos de la Iglesia Católica
Ione Belarra, secretaria general de Podemos
Otras fuentes del Grupo Plurinacional Sumar echó en falta mayor aperturismo o referencia a la libertad sexual o a la diversidad de las familias en la actualidad. Aunque son conscientes de ese peso doctrinal de la Iglesia Católica a día de hoy. "El papa no hace nada que no tenga pensado", trasladan a El Independiente, en referencia a las omisiones de asuntos o a la forma –más discreta o profunda– para referirse a ciertas cuestiones, caso del aborto o la eutanasia. Hay que recordar que el pontífice no apeló a ambos conceptos en su intervención ante representantes de las Cortes y otras figuras políticas o del poder judicial, pero sí mencionó que "toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural".
Las conclusiones que se sacan entre los socios de la izquierda es que el Papa no ha querido polemizar y sí acercarse a todos los partidos políticos de una forma u otra. "Ha querido llegar a los sectores conservadores" en un intento de rebajar la tensión, de la que es consciente, expresan. Además de los pronunciamientos, fueron destacadas las ausencias de Podemos y del representante del BNG, Néstor Rego. Ambas formaciones, en todo caso, advirtieron los días antes de que no acudirían al evento. EH Bildu también estuvo presente.
Durante la recepción en el Congreso y la entrega de regalos oficiales del Gobierno y las Cortes, la portavoz de Sumar en la Cámara Baja Verónica Martínez Barbero, entregó al Pontífice una carta del Sindicato de Inquilinas de Madrid en la que denuncian la situación de miles de familias afectadas por la especulación inmobiliaria, incluido casos vinculados a entidades de la Iglesia.
Podemos compara la visita con la de un ayatolá
En valoraciones posteriores a la visita al Congreso en el Patio, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, consideró "extemporal" la presencia del Santo Padre en la Cámara Baja. "Es una absoluta excepción, como bien saben el Papa ha visitado España en ocho ocasiones desde que se recuperó la democracia y nunca había hablado ante el Congreso porque es algo completamente extemporáneo que no ha lugar (...). Pido a la gente que piense si en vez del Papa fuera un ayatolá que viniera a hablar en el Congreso, es evidente lo que pensaría todo el mundo: nadie lo comprendería y mucho menos se comprende esta situación que estamos viviendo después de que el papa haya visitado ocho veces España y nunca hubiera hablado ante el Congreso".
Sobre el discurso, Belarra comentó que "más allá de las diferencias evidentes que tenemos en materia de educación o derecho al aborto, para mí lo más preocupante de esta visita es que ha sido una oportunidad perdida para reparar a las víctimas de los abusos de la Iglesia Católica, de esos bebés robados que son miles de personas en nuestro país que no conocen su identidad. El papa no ha obligado a las entidades religiosas a que abran sus archivos para que esas familias puedan conocer su identidad y saber dónde están sus hijos. Es oportunidad perdida junto con la de abrir los archivos del Patronato de Protección a la Mujer es muy grave".
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